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La Zona Libre de Colón


La velocidad de recuperación que se dio en la Zona Libre de Colón desde que el gobierno corrigió la actitud de gravarla con un impuesto mortal quitándole su propia razón de existir, ha dado los frutos lógicos de un progreso cada vez más firme y consolidado haciendo de esta área internacional exenta, uno de los principales pilares de la economía nacional y también una de las mejores imágenes que en materia de comercio mundial muestra Panamá hoy en día, complementando, así, la portentosa actividad del cruce diario de barcos que transitan nuestro Canal.
Este desarrollo de la Zona Libre de Colón va parejo a la vocación de servicios que tiene Panamá y que cada día se pronuncia con más énfasis en el desarrollo de nuestra economía nacional.
La actividad portuaria que se desarrolla en Colón, aparte de sus muelles tradicionales y el vertiginoso aumento de los puertos de contenedores y de sus actividades colaterales, ensanchan la geografía física del movimiento internacional que cada día abarca más tierras e instalaciones revertidas en un promisorio concatenamiento de actividades que proyectan a Colón como un emporio de riqueza comercial de grandes proporciones.
Para nosotros que combatimos arduamente las medidas impositivas que llevaron los gravámenes hasta un 15 por ciento que hizo peligrar la existencia de esta institución, debemos reconocer la capacidad de rectificación que tuvo este gobierno cuando, no solamente eliminó la adición tributaria, sino que la eliminó totalmente para hacer de la Zona Libre, lo que es hoy en día.
Ahora solamente falta la implementación del Puerto Libre en la isla de Manzanillo. Sabemos que grandes intereses comerciales de la ciudad capital se oponen al desarrollo de este vital proyecto para el casi total y mejor desarrollo de este terminal atlántico de nuestro Canal. Sería el inicio del Hong Kong panameño. Es la necesaria actividad que se requiere para que los cruceros que surcan el Caribe se detengan con sus decenas de miles de turistas en los puertos de Colón. Es el lugar que requieren las tripulaciones de la 35 naves que cruzan nuestro Canal para visitar y abastecerse y entretenerse en los establecimientos de toda clase y naturaleza que se establecerían en este Puerto Libre. Hay que entrarle de lleno a este proyecto, que es un proyecto nacional para ayudar a Colón, hoy en día sumergida en un mar de necesidades y miserias.
Estamos seguros, porque así lo observamos cuando fuimos gobernador de Colón, que los capitales para realizar esta obra se encuentran en el mismo Colón. Los grandes capitales de la Zona Libre podrían volcarse inmediatamente para desarrollar la infraestructura. Todo está allí. Sólo se necesita la luz verde del gobierno.
Felicitamos a los usuarios de la Zona Libre por el trabajo que cotidianamente realizan y por la empresa de magnas proporciones que ejecutan contribuyendo a realzar la imagen internacional de Panamá como centro de comercio imprescindible de las Américas.

101 años de Panamá América

 
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