Lagos de la ciudad
Con la llegada de la temporada lluviosa y sus torrenciales aguaceros tropicales, se están evidenciando los efectos colaterales del “urbanicidio” de que ha sido víctima la noble ciudad de Panamá.
Quien tenga la oportunidad de darse vuelta por las inmediaciones del parque Urraca, en el antiguo barrio conocido como Bella Vista, cuyos atribulados habitantes son testigos de cómo surgen hongos torres de apartamentos, se dará cuenta de las terribles inundaciones casi permanentes que se producen, las que llegan a cubrir las aceras y lo accesos a los edificios antiguos que sobreviven a la andanada destructiva disfrazada de pseudo desarrollo.
Gran parte de la responsabilidad por el desastre, si es que no toda ella, la tienen las autoridades, que permiten que las empresas constructoras obstruyan las alcantarillas con material de desecho de las obras que se van edificando frenéticamente a todo lo largo y ancho de la ciudad de Panamá. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar este caos?