Las consultas
El Presidente de la República de Panamá, Don Ricardo Martinelli, declaró recientemente que era su intención el utilizar como método para gobernar el país la celebración de consultas a la opinión pública sobre temas de verdadera importancia e interés nacional. Citó, al calor de la improvisación algunos asuntos que podrían ser parte del plebiscito. Según el diccionario de la lengua Española es la “consulta que los poderes públicos someten al voto popular directo para que se apruebe o rechace una determinada propuesta…” Algunos, afortunadamente son pocos por cierto, han considerado que estas consultas tienen un precio muy alto. No obstante, ese sistema es muy utilizado en otras democracias especialmente las europeas lo que permite una mayor participación popular. Algunos políticos de oposición se han opuesto aludiendo a que las declaraciones del Presidente son “una cortina de humo” para distraer a la opinión pública de sus verdaderas intenciones”. Sería un gran acierto del Mandatario si logra hacer realidad estas consultas. El problema si se quiere ver esto con un criterio apartado totalmente de la política y de cualquier oportunismo es: ¿Cómo hacerlo? ¿Qué temas pueden ser incluidos en él?
Pienso que para llevar a cabo este plebiscito es necesario que los partidos políticos a quienes podrían agregarse unas asociaciones cívicas escojan en una gran consulta los temas a presentar ante el electorado panameño. Esos temas aunque según muchos no son vinculantes si le constituirán una guía al gobernante de los temas y las soluciones que se podrían presentar. El oponerse a que un Mandatario quiera actuar de la mano del pueblo y seguir sus designios debe ser aprovechado por todos para ser que el Jefe del Estado se sienta comprometido y no tratar de desviar, como lo han hecho algunos oposicionistas, su acción de consulta.