Las encuestas y la voluntad popular
Todas las semanas los medios de comunicación social publican las encuestas de las empresas que se dedican a este trabajo, donde miden la intención de votos de los candidatos presidenciales. Entre éstas, hay contradicción muchas veces, y ya se ha experimentado en nuestro medio que señalan como ganador a un candidato y el pueblo elige otro que, porcentualmente, estaba muy por debajo al resultado de determinada encuesta.
Por ello, el elector jamás debe sustentar su voto a favor de un candidato sujeto al resultado de las encuestas. Ello anularía su voluntad, su capacidad de razonar e, incluso, estaría dejando en manos de una encuestadora su responsabilidad intransferible que como ciudadano tiene de escoger sin intermediario, sin presiones, atendiendo a su autonomía de voluntad al candidato por el cual debe votar en las próximos elecciones nacionales. Jamás deben ser los resultados de una encuesta los que propicie la motivación a votar. El análisis y el perfil de los candidatos debe fundamentar mi decisión, y no una encuesta, de escoger a los mejores hombres y mujeres para que administren los destinos de nuestra nación.