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Las Mañanitas quiere agua


A pesar de que Las Mañanitas es una de las comunidades mejor organizadas, ya que cuenta con 20 comités interbarriales que conforman la Central Organizacional Cívica de Mañanitas (COCIMA), las peticiones de sus residentes no son escuchadas por nadie.
Ha llegado un nuevo siglo y los moradores de este sector del corregimiento de Tocumen no se preocupan por tener la última tecnología que ha salido al mercado, sino por tener vías de asfalto; por que le legalicen el servicio de energía eléctrica y porque el agua potable llegue a sus casas.
Al visitar cualquier sector de Las Mañanitas se encuentran caminos de tierra, a los que llaman calles; telarañas y grifos por donde no sale ni una gota de agua.
Durante un recorrido por el área, el presidente de COCIMA, Orlando Morales, dijo que frecuentemente realizan reuniones para tratar los problemas que tienen los sectores, pero, a pesar de que invitan a funcionarios de las entidades gubernamentales para que conozcan las inquietudes de la población, éstos nunca se dignan en aparecer.
"Mire lo mal que estamos, a pesar de estar organizados. No quiero ni pensar cómo sería si no existieran los comités", expresó.
EL SUPLICIO
Para los moradores de los distintos sectores que integran Las Mañanitas el principal problema es la falta de agua potable.
Esta realidad es peor porque no cuentan, como es debido, con el suministro de los carros cisternas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), debido a que estos les llevan agua una vez a la semana.
Durante nuestra visita divisamos varios carros en diferentes lugares, los que sin duda dejaron en las calles gran parte del líquido que transportaban.
En el Asentamiento, sector 3, el señor Alexander Mojica manifestó que los cisternas acuden a abastecerlos cada ocho días, por lo que se quedan varios días sin el líquido al no alcanzarles el agua recogida.
"La Navidad la pasamos sin agua", recordó Mojica.
En el sector de La Unión, la presidenta del comité interbarrial, Edita Boniche, indicó que todos los jueves llegan los cisternas a llenar los tanques.
La visita de los cisternas era evidente, ya que en cada calle transversal habían cantidades de tanques de cinco y 25 galones esperando ser llenados.
Boniche informó que como los camiones no entran hasta las residencias por el mal estado de las calles, algunas personas se dedican a transportar a pie los mismos. "A ellos les pagamos 25 centésimos por los tanques de cinco galones y tres balboas por los de 25".
Solamente hay que sacar la cuenta para constatar que de esta manera el servicio de agua nos sale más caro que si llegara a nuestras casas, manifestó.
En otro sector denominado Montesión ni siquiera llegan los carros cisternas, por esto sus habitantes usan el agua de un pozo.
La joven Marisín Ozores señaló que ellos mismos construyeron el pozo de cemento y lo mantienen lo más limpio posible, sin embargo, las personas que se abastecen en este lugar sufren de problemas estomacales debido a la presencia de lombrices en el agua.
"Aunque hervimos el agua no estamos enfermando", indicó Ozores.
Añadió que en invierno el pozo se llena rápido porque debajo del él hay varios ojos de agua, pero en el verano sólo se abastecen las primeras personas que llegan en el día.
Por su parte, el sector de Monte Martínez también se ve afectado por la ausencia de agua potable.
Durante la visita de

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