Las olvidadas Áreas Revertidas
Las áreas revertidas, lucha incansable del pueblo panameño en la recuperación de su territorio nacional y soberanía. Mucho costo obtener esa victoria nacionalista. El gobierno nacional con la inversión de millones de balboas realizó estudio para el uso de suelo y a su vez creo la denominada Autoridad de la Región Interoceánica, para que administrara los bienes revertidos y procediera a la venta y concesión de lotes, edificios, etc.
En la actualidad, ya por la falta de presupuesto o por la venta y concesión de la mayoría de áreas destinadas a viviendas y desarrollo económico, esta entidad ha quedado reducida a un pequeño despacho con el nombre de “Unidad Administrativa de Bienes Revertidos” (UABR) dentro de las oficinas del Ministerio de Economía y Finanzas en áreas revertidas, haciendo todo lo posible por vender o dar en concesión lo último de sus bienes, y administrando los mismos hasta su venta final.
La administración de los bienes conlleva el mantenimiento a las áreas correspondientes a lotes baldíos y edificios en abandono a fin de evitar todo lo posible su deterioro y que los mismos se devalúen.
En Albrook existen otras áreas, como los parques que son mantenidos por una asociación de residente que recolectan voluntariamente una cuota mensual y con esos dineros pagan a trabajadores que cortan la hierba y le dan mantenimiento a los equipos e instalaciones, pero existen también áreas que son responsabilidad de la UABR antigua ARI.
En el Corregimiento de Ancón, en los que respecta a Albrook y Clayton, son territorios geopolíticos con poca población y territorio de las cual la mayoría o es Parque Nacional, terrenos titulados en calidad de propiedad privada y aquellos administrados por la UABR antigua ARI. Es decir, son pocos los lotes baldíos en comparación a los de Tocumen, Juan Díaz , Pedregal y otros más.
Desde hace meses todos los residentes de las áreas revertidas hemos sido testigos del franco deterioro de aquellas propiedades que deben ser mantenidos por el UABR: Cunetas sucias, terrenos baldíos que parecen cañaverales, edificios abandonados usados como cueva por personas del mal vivir. Desde hace mucho tiempo este desgreño sobre la propiedad no lo habíamos sufrido. Las razones serán múltiples, y los funcionarios a cargo ya buscaran en sus carpetas de las excusas todas aquellas pertinentes para justificar el hecho de no hacer su trabajo, y quedar así con una respuesta que satisfaga a sus superiores.
Esperemos que el señor Presidente, como lo hizo en El Chorrillo, se de su vuelta por estas áreas y se percate en el abandono que se encuentra, y tendrá él personalmente con otro ministerio venir al rescate de estas zonas y otras del país, porque el personal designado para estas labores no hace su trabajo. Es una lástima que el señor Presidente con sus múltiples funciones y de gran responsabilidad tenga que sacar de su tiempo para estar pendiente que todos sus subalternos hagan lo que le corresponde, pero al parecer tendrá que ser así.
Con mucha pena observo que estas áreas tan especiales para los panameños se tengan en el abandono por falta de iniciativas de los servidores públicos. Pero si tenemos que reconocer que personas ajenas a toda tendencia política, como lo son residentes debidamente organizados de APROJAL (Asociación de Propietarios de Ciudad Jardín Albrook) se preocupan en mantener los parques limpios, canchas de juegos, siempre dejando saber que son ellos lo que tienen a cargo su limpieza, más no las autoridades, que algunas veces pretender robarse los méritos de otros.