default

Las partidas circuitales


Las partidas circuitales en la Asamblea Nacional tuvieron su origen, si no me equivoco, después de haber sido derrocada la dictadura. En plena democracia, cuando era Presidente don Guillermo Endara, los demócratas cristianos, quienes tenían gran mayoría en la Cámara Legislativa y, creo, que fue bajo la presidencia de Carlos Arellano Lennox, cuando se estableció por primera vez en Panamá la partida circuital para el legislador.

El gobierno del Dr. Ernesto Pérez Balladares la mantuvo al igual que el de Doña Mireya Moscoso, hasta casi el final de su mandato cuando las eliminó.

En algunas ocasiones, los diputados de oposición recibían también una parte, aunque menor, de las prebendas. Estas eran sólo casi siempre para los de la mayoría. Se trataba, por parte del Ejecutivo, de "tranquilizarlos" un poco.

Los diputados manifiestan que es la falta de cultura política o hábitos que los lleva a solicitarle a ellos esas partidas o ayudas especiales. El elector sostiene no busca solución a sus problemas en los corregimientos, sino que dirige sus solicitudes a ellos. Las partidas circuitales fueron, en ocasión, un botín personal por malos usos que hacían algunos legisladores creando fundaciones especiales, etc., y ahora, cuando estamos en plena campaña política, la concesiones de esas partidas crean suspicacia, muy válidas y no son pocos quienes se preguntan: ¿No serán destinadas para lograr la reelección de muchos? La comunidad se opone con razón vehementemente a las mismas.

Los diputados, en lugar de tratar de conseguir esta canonjías, deberían de buscar la fórmula que les permita a ellos ejercer sus función constitucional que es la de legislar; y a los concejales y representantes de corregimiento las suyas que es la de hacer obras comunitarias. Sin embargo, creo firmemente que las partidas circuitales se van a restablecer, aunque la opinión pública esté en contra de ellas. El Ejecutivo necesita complacer al Legislativo... sino, esperemos a ver.

En este asunto hay que tener una visión totalmente diferente. Tal vez, inclusive, se necesitará una reforma constitucional, la cual podrían hacer dos legislaturas. Es importante poner en claro funciones y controles de los Representantes, quienes manejarían en el futuro los dineros otorgados. Pero me pregunto: ¿Estarían los diputados dispuesto a hacerse un haraquiri?

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América