Las peripecias del Museo de la Biodiversidad
QUISIERA expresar mi opinión particular sobre el proyectado Museo de la Biodiversidad, debido a que he estado relacionado con la parte de jardinería y paisajismo del proyecto y he seguido con interés y curiosidad los pasos de la Fundación Amador, la ONG promotora y responsable de este singular y costoso proyecto. Mi opinión es menos comprometida o emotiva que la de la Sra. Pilar Arosemena de Alemán, que recientemente publicó en este diario su percepción del asunto, ya que no soy empleado, ni participe, ni pariente sanguíneo o político de ningún directivo de ésta Fundación o del Sr. Gehry.
Y los supuestos o presumibles buenos o malos manejos sobre éste y otros proyectos, no me afectan personal ni legalmente, más que como a un simple ciudadano y científico interesado en el tema.
De ninguna manera estoy contra el Museo de la Biodiversidad. Todo lo contrario, me parece una idea extraordinaria y maravillosa que haría de Panamá la envidia de las naciones del mundo.
Lo que me inquieta, son los comentarios e informaciones que circulan en los medios y círculos científicos y políticos del país, sobre los "aspectos administrativos" del proyecto, que no están muy claros o no se entienden bien para tratar el asunto con delicadeza.
Prueba de ello, son los resultados obtenidos hasta ahora, ya que a pesar de las "donaciones millonarias" y el apoyo de gobiernos, notables, empresarios y la banca nacional, ha habido un notable retraso en el desarrollo del proyecto, que estaba programado para estar terminado en febrero del 2006 y hasta, al parecer, ahora sólo se ha colocado la primera piedra.
Sobre el arquitecto Frank Gehry, no es un secreto que la selección de éste como diseñador del Museo, se debió a su relación y parentesco con personas de la Fundación Amador, su amor a Panamá y también algo deben haber tenido que ver los siete millones ciento treinta y cuatro mil novecientos dólares - $ 7,134,900.00 - que está cobrando Gehry Partners Llp. por "prestación de servicios de diseño de la arquitectura estructural del proyecto". Contrato firmado en agosto del 2002. (Estados financieros auditados de la Fundación Amador. 30 de Junio de 2004. - La Prensa, 31 de Diciembre, 2004. p.34 A y 35 A.).
A pesar de esto, y como se detalla en este documento, la Fundación Amador también contrata a la empresa ENSITU SA. en marzo del 2003, por la suma de - $ 1,567,355,00 como el arquitecto ingeniero del proyecto, y también contrata a Ingeniería R-M SA, en marzo del 2003, por $ 3,022,585.00 por "servicios de consultora, construcción y equipamiento de todas las obras del proyecto en la Nota 6. por hasta un máximo de B/.29,300,000.00 " (SIC). Y vemos que también se contrata a la Firma Centauri Technologies Corporation, "Servicios de consultora en materia de tecnología de información" a B/. 385.00 por hora.. "un mínimo de cuatro horas al mes al acuerdo, salvo un mes al año en el que no habrá mínimo".
Tampoco sabemos que sucederá, en enero del 2006 cuando la ARI ya no exista, con la Resolución 180-00 del 2 de diciembre del 2000, emitida por la Junta Directiva de la ARI, en la que autoriza a su Administrador General para que solicitara al Banco Nacional de Panamá - "la apertura de un contrato de préstamo hasta un monto de B/. 40,000,000.00 para sufragar costos y gastos asociados con la construcción del Museo" - El 5 de febrero del 2002 la Junta Directiva de la ARI emite la Resolución No. 008-01, "en la que se autoriza al Administrador General de la misma, a solicitar la excepción del procedimiento de selección del contratista. Y a suscribir un convenio entre la ARI y la Fundación Amador, en la que se asigna a ésta última el usufructo a 30 años de la parcela No. 9 de Amador. Igualmente la ARI establece un fideicomiso mediante el cual se otorga a la Fundación Amador el mandato para la venta de las Parcelas No. 10 y 11 de Amador para el repago del financiamiento de la construcción, desarrollo y mantenimiento del Centro de Exhibiciones de Biodiversidad.
La ARI se ha comprometido a suministrar a la Fundación, los fondos necesarios para la construcción y equipamiento del proyecto, estimados en B/.40, 000, 000.00 (Estados Financieros. Op.Cit. p.8.).
Realmente me preocupa e inquieta las comparaciones que se están haciendo de este asunto con la Fundación Mar del Sur y otro malogrado museo. Lo que es un hecho indiscutible que, a la fecha, el Museo de la Biodiversidad es, aun, un proyecto en papel.. !pero de papel moneda! si vemos la cantidad de dinero que se ha gastado a la fecha sin que siquiera se haya empezado la construcción de la sede del museo.
Los especialistas hablan que con sólo lo que se le paga a Gehry Partners LLT, usando arquitectos panameños, se construiría un excelente Museo y sobraría dinero. También se habla de que se debía hacer una auditoría técnica a las empresas relacionadas con el proyecto, ya que es evidente que se han incumplido las fechas contratadas, y nadie sabe nada ni dice nada.
Y en una cosa si estoy de acuerdo. A estas alturas solo hay dos opciones - ¡El Museo de la Biodiversidad va! si no los que irán serán los responsables de estas.. peripecias... pero a enfrentarse con la Justicia.
(eesquivelrios@gmail.com)
Y los supuestos o presumibles buenos o malos manejos sobre éste y otros proyectos, no me afectan personal ni legalmente, más que como a un simple ciudadano y científico interesado en el tema.
De ninguna manera estoy contra el Museo de la Biodiversidad. Todo lo contrario, me parece una idea extraordinaria y maravillosa que haría de Panamá la envidia de las naciones del mundo.
Lo que me inquieta, son los comentarios e informaciones que circulan en los medios y círculos científicos y políticos del país, sobre los "aspectos administrativos" del proyecto, que no están muy claros o no se entienden bien para tratar el asunto con delicadeza.
Prueba de ello, son los resultados obtenidos hasta ahora, ya que a pesar de las "donaciones millonarias" y el apoyo de gobiernos, notables, empresarios y la banca nacional, ha habido un notable retraso en el desarrollo del proyecto, que estaba programado para estar terminado en febrero del 2006 y hasta, al parecer, ahora sólo se ha colocado la primera piedra.
Sobre el arquitecto Frank Gehry, no es un secreto que la selección de éste como diseñador del Museo, se debió a su relación y parentesco con personas de la Fundación Amador, su amor a Panamá y también algo deben haber tenido que ver los siete millones ciento treinta y cuatro mil novecientos dólares - $ 7,134,900.00 - que está cobrando Gehry Partners Llp. por "prestación de servicios de diseño de la arquitectura estructural del proyecto". Contrato firmado en agosto del 2002. (Estados financieros auditados de la Fundación Amador. 30 de Junio de 2004. - La Prensa, 31 de Diciembre, 2004. p.34 A y 35 A.).
A pesar de esto, y como se detalla en este documento, la Fundación Amador también contrata a la empresa ENSITU SA. en marzo del 2003, por la suma de - $ 1,567,355,00 como el arquitecto ingeniero del proyecto, y también contrata a Ingeniería R-M SA, en marzo del 2003, por $ 3,022,585.00 por "servicios de consultora, construcción y equipamiento de todas las obras del proyecto en la Nota 6. por hasta un máximo de B/.29,300,000.00 " (SIC). Y vemos que también se contrata a la Firma Centauri Technologies Corporation, "Servicios de consultora en materia de tecnología de información" a B/. 385.00 por hora.. "un mínimo de cuatro horas al mes al acuerdo, salvo un mes al año en el que no habrá mínimo".
Tampoco sabemos que sucederá, en enero del 2006 cuando la ARI ya no exista, con la Resolución 180-00 del 2 de diciembre del 2000, emitida por la Junta Directiva de la ARI, en la que autoriza a su Administrador General para que solicitara al Banco Nacional de Panamá - "la apertura de un contrato de préstamo hasta un monto de B/. 40,000,000.00 para sufragar costos y gastos asociados con la construcción del Museo" - El 5 de febrero del 2002 la Junta Directiva de la ARI emite la Resolución No. 008-01, "en la que se autoriza al Administrador General de la misma, a solicitar la excepción del procedimiento de selección del contratista. Y a suscribir un convenio entre la ARI y la Fundación Amador, en la que se asigna a ésta última el usufructo a 30 años de la parcela No. 9 de Amador. Igualmente la ARI establece un fideicomiso mediante el cual se otorga a la Fundación Amador el mandato para la venta de las Parcelas No. 10 y 11 de Amador para el repago del financiamiento de la construcción, desarrollo y mantenimiento del Centro de Exhibiciones de Biodiversidad.
La ARI se ha comprometido a suministrar a la Fundación, los fondos necesarios para la construcción y equipamiento del proyecto, estimados en B/.40, 000, 000.00 (Estados Financieros. Op.Cit. p.8.).
Realmente me preocupa e inquieta las comparaciones que se están haciendo de este asunto con la Fundación Mar del Sur y otro malogrado museo. Lo que es un hecho indiscutible que, a la fecha, el Museo de la Biodiversidad es, aun, un proyecto en papel.. !pero de papel moneda! si vemos la cantidad de dinero que se ha gastado a la fecha sin que siquiera se haya empezado la construcción de la sede del museo.
Los especialistas hablan que con sólo lo que se le paga a Gehry Partners LLT, usando arquitectos panameños, se construiría un excelente Museo y sobraría dinero. También se habla de que se debía hacer una auditoría técnica a las empresas relacionadas con el proyecto, ya que es evidente que se han incumplido las fechas contratadas, y nadie sabe nada ni dice nada.
Y en una cosa si estoy de acuerdo. A estas alturas solo hay dos opciones - ¡El Museo de la Biodiversidad va! si no los que irán serán los responsables de estas.. peripecias... pero a enfrentarse con la Justicia.
(eesquivelrios@gmail.com)