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Las reformas electorales


Frente al análisis presentado por los señores, Lic. Jorge Rubén Rosas y Mario Boyd Galindo en torno a las reformas electorales que deben hacerse para evitar un Organo Legislativo "excesivamente costoso y desproporcionado a la población del país", es necesario que tanto los partidos políticos como la Sociedad Civil se pronuncien, ya que lo planteado por estos señores que representan al MOLIRENA en la Comisión de Reformas Electorales, tocan aspectos de mucha importancia en lo que respecta a la forma en que debe funcionar este "rgano del Estado para beneficio de la comunidad nacional.
Los puntos planteados por los representantes del MOLIRENA para reformar la Carta Magna e impedir el incremento de 71 a 82 legisladores, aparecen en la entrega del diario "El Panamá América" del sábado 2 de diciembre del presente año y a nuestro juicio, tocan aspectos medulares que merecen ser discutidos y sometidos a consulta popular directa.
Se refieren dichos señores a la estructura actual del "rgano Legislativo integrado como está: "Preferiblemente en base poblacional uniforme y de carácter permanente aplicable a todos los circuitos, por vía de reforma constitucional consensuada entre partidos y los sectores nacionales no afiliados a los mismos".
Con la reforma constitucional que han solicitado los representantes del MOLIRENA a los partidos políticos y a la sociedad civil podrían ser modificados otros aspectos como la disminución de dos suplentes a uno por cada legislador, establecer la segunda vuelta electoral entre los candidatos más votados para presidentes y vicepresidentes.
Otro aspecto por el que abogan los representantes del MOLIRENA es la revocatoria de mandato a legislador de corregimientos con decenas de miles de habitantes y otros apenas con pocos centenares de habitantes con similares funciones.
El planteamiento expresado por los señores Rubén Rosas y Mario Boyd Galindo en torno a las reformas electorales, da margen para que todos los partidos políticos y sobre todo, la sociedad civil y otros sectores del país se apresten a un gran debate en la búsqueda de caminos que lleven a reformas electorales que sean una sabia respuesta a un pueblo que ha venido sufriendo las consecuencias negativas de intereses partidistas, de ambiciones de poder y de vicios politiqueros durante mucho tiempo.
Las reformas electorales merecen ser discutidas y analizadas con verdadera vocación de patria, con responsabilidad y con ánimo de contribuir al mejoramiento de un órgano del Estado que viene siendo cuestionado permanentemente. Hay que anteponer los intereses de la nación a la de los partidos políticos y tomar, muy en cuenta, la participación de la sociedad civil que es la piedra angular en el ejercicio eleccionario. Nosostros consideramos que el número de legisladores no debe aumentar. El país no necesita más legisladores. Lo que estamos necesitando, con urgencia, es mejores representantes del pueblo, hombres y mujeres, que en el seno de la Asamblea Legislativa, dediquen tiempo al estudio de los problemas sociales y económicos de la nación, que cambien de actitud, que hagan de esta institución del Estado centro de las más grandes inquietudes nacionales y viveros de leyes que recojan el verdadero palpitar de los miles de panameños que hoy enfrentan una de las peores crisis por el desempleo, el hambre, la pobreza extrema por la falta de respuestas gubernamentales.

101 años de Panamá América

 
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