Las reformas fiscales y la transformación del Estado
EL PASADO MARTES, el Presidente de la República, Martín Torrijos, se dirigió a la Nación para plantear el porqué de las reformas fiscales y la transformación del Estado. No deseo hacer ningún comentario sobre el discurso, porque como se dice comúnmente, el papel aguanta todo y a mí me gustan las cosas con más detalles, cómo se harán.
Creo que es más importante saber cómo el actual gobierno hará para disminuir el gasto del Estado, sea en lo referente a la planilla estatal, los gastos de funcionamiento exagerado, los altos costos de algunas obras de inversión y las distorsiones que se dan en los departamentos de Compra de las diferentes entidades.
Por otra parte, cuál será la mecánica para mejorar la gestión de cobro del Estado. Este es uno de los talones de Aquiles, que de no ser corregido significativamente, las recaudaciones continuarán menor de lo programado y beneficiando a los que más tienen. En esto debemos incluir los controles de aduana, Es conocido que son lo más ineficientes y corruptos, y que es uno de los principales escapes que tiene el Estado.
De nada vale tratar de recaudar más impuestos, si éstos no los saben aplicar. De nada sirve estos nuevos ingresos, si no se toman medidas profundas en los gastos y escape que se tiene en la administración del Estado.
La población hará sus reclamos de no ver resultados a corto plazo. Escuelas en condiciones decentes, calles y carreteras en perfectas condiciones, atención de salud satisfactorias, mayor seguridad en las calles; en fin, lo que todo ciudadano exige por el pago de sus impuestos.
Esta es la tercera reforma fiscal o aumento de impuestos en los últimos 8 años, y si no llena la expectativa de la población, no veo cómo se podrá disfrazar la próxima.
Por el bien del país es necesario que el actual gobierno llene esa expectativa, porque hoy está ante una sociedad más vigilante y participativa, que está pendiente en el gasto del gobierno, en las condiciones de las escuelas, hospitales, calles y los servicios públicos de seguridad.
El gobierno ha aprovechado el inicio de su mandato para plantear estas reformas. Estrategia muy válida, pero debe recordar que tendrá cuatro años para responder a la ciudadanía las promesas emitidas el 11 de enero de 2005. Si no, esa misma población estará haciendo su reclamo constantemente. El reto y el riego es grande, y sólo los actuales gobernantes podrán responder a ellos.
Lo más importante de todo esto es que hoy estamos viviendo en democracia, una cada vez más participativa, donde todos podemos hacer nuestros reclamos por el bien de la nación. Y eso deben entenderlo muy bien nuestros gobernantes.
Como dije, el papel aguanta todo; son los resultados los que importan y a ésos es que todos los panameños estaremos evaluando.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)
Creo que es más importante saber cómo el actual gobierno hará para disminuir el gasto del Estado, sea en lo referente a la planilla estatal, los gastos de funcionamiento exagerado, los altos costos de algunas obras de inversión y las distorsiones que se dan en los departamentos de Compra de las diferentes entidades.
Por otra parte, cuál será la mecánica para mejorar la gestión de cobro del Estado. Este es uno de los talones de Aquiles, que de no ser corregido significativamente, las recaudaciones continuarán menor de lo programado y beneficiando a los que más tienen. En esto debemos incluir los controles de aduana, Es conocido que son lo más ineficientes y corruptos, y que es uno de los principales escapes que tiene el Estado.
De nada vale tratar de recaudar más impuestos, si éstos no los saben aplicar. De nada sirve estos nuevos ingresos, si no se toman medidas profundas en los gastos y escape que se tiene en la administración del Estado.
La población hará sus reclamos de no ver resultados a corto plazo. Escuelas en condiciones decentes, calles y carreteras en perfectas condiciones, atención de salud satisfactorias, mayor seguridad en las calles; en fin, lo que todo ciudadano exige por el pago de sus impuestos.
Esta es la tercera reforma fiscal o aumento de impuestos en los últimos 8 años, y si no llena la expectativa de la población, no veo cómo se podrá disfrazar la próxima.
Por el bien del país es necesario que el actual gobierno llene esa expectativa, porque hoy está ante una sociedad más vigilante y participativa, que está pendiente en el gasto del gobierno, en las condiciones de las escuelas, hospitales, calles y los servicios públicos de seguridad.
El gobierno ha aprovechado el inicio de su mandato para plantear estas reformas. Estrategia muy válida, pero debe recordar que tendrá cuatro años para responder a la ciudadanía las promesas emitidas el 11 de enero de 2005. Si no, esa misma población estará haciendo su reclamo constantemente. El reto y el riego es grande, y sólo los actuales gobernantes podrán responder a ellos.
Lo más importante de todo esto es que hoy estamos viviendo en democracia, una cada vez más participativa, donde todos podemos hacer nuestros reclamos por el bien de la nación. Y eso deben entenderlo muy bien nuestros gobernantes.
Como dije, el papel aguanta todo; son los resultados los que importan y a ésos es que todos los panameños estaremos evaluando.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)