Las últimas irresponsabilidades en la Caja de Seguro Social
Cuando escuchamos hablar en todos los rincones del país sobre el frustrante futuro de la Caja de Seguro Social, nos preguntamos de manera reiterada si es que una mano oculta con siniestras intenciones ideológicas, ha estado operando para que la primera institución del país colapse por completo y con ello arrastre a la economía del país.
Nuestra reflexión gravita alrededor de reiteradas afirmaciones que de una u otra forma han estado haciendo sectores de nuestra sociedad que hablan de que los culpables de todos los males son las IFIS, el neoliberalismo, los capitalistas, etc. y que por ende lo que necesitamos es un cambio para que Panamá y el mundo se conviertan en el país de "Alicia", donde todo será maravilloso.
Y decimos esto porque si analizamos lo que se ha hecho y dejado de hacer en la CSS en los últimos años, todo nos lleva al mismo camino: "permitir la quiebra de esta institución".
Así por ejemplo nos preguntamos por qué se dejó de invertir en el mercado secundario los 200 millones de dólares de bonos del Estado que autorizó la Junta Directiva de la CSS, ya que son ello se dejaron de percibir casi 50 millones de dólares, que bien hubiesen servido para engrosarlo a las finanzas de programa de Invalidez, Vejez y Muerte.
Por qué, nos preguntamos nuevamente, se destinaron fondos para comprar estructuras como los hospitales América y San Judas Tadeo, los cuales a estaban seguros que las próximas administraciones no iban a poder deshacerse de tan elevado número de trabajadores en los puestos burocráticos y que hoy día es uno de los mayores problemas que afectan la institución.la postre han resultado ser unas cargas para la institución, ya que la contratación de más personal y equipo técnico ha incrementado los gastos de la entidad; lo que tenía y tiene que hacer es administrar con austeridad sus recursos. Sobre este tema, no hay que ir a ninguna alta universidad para estar claro que cuando una empresa está en problemas económicos y financieros se tiene que administrar con prudencia y responsabilidad.
Si continuamos reflexionando, llegaríamos a cuestionar el porqué de la siembra de estructuras llamadas CAPPS, las cuales en su gran mayoría están muy cerca de instalaciones del Ministerio de Salud, en una clara competencia sin medir si era mucho más económico llegar a acuerdos con esa institución y unir esfuerzos en pro de la salud de la población.
¡Es que con ello, también estaban tratando de justificar la hoy abultada y astronómica planilla de la CSS? Creo que estaban seguros que las próximas administraciones no iban a poder deshacerse de tan elevado número de trabajadores en los puestos burocráticos y que hoy día es uno de los mayores problemas que afectan la institución. De todos es conocido que anteriormente de cada 5 nuevos funcionarios, por lo menos 3 eran para el área de salud y 2 para la administración, pero los nombramientos eran en proporción totalmente contraria.
No obstante, para analizar estos y otros temas referentes al seguro social de Panamá, nos hace falta mucho más espacio, por lo que nos comprometemos a continuar escribiendo y presentarles otras entregas para que juntos podamos reflexionar sobre lo que han estado haciendo, qué hacen y qué se debe hacer para evitar algo que a todas luces parece evidente: el colapso de la primera institución del país.
El principio común de toda innovación debe ser que los clientes deben tener el derecho a escoger lo que más les conviene entre diferentes oferentes, no ante un solo monopolio público.
Se han cometido errores. La privatización de los ferrocarriles británicos se hizo como lo estipuló la Comisión Europea, con un mínimo de competencia.
Las privatizaciones en Rusia y gran parte de América Latina han sido un reparto entre los compinches de los poderosos. Pero hoy en día ya nadie en su sano juicio cree en los monopolios gubernamentales.
(*) Director general de Institute of Economic Affairs, Londres.www.aipenet.com
Nuestra reflexión gravita alrededor de reiteradas afirmaciones que de una u otra forma han estado haciendo sectores de nuestra sociedad que hablan de que los culpables de todos los males son las IFIS, el neoliberalismo, los capitalistas, etc. y que por ende lo que necesitamos es un cambio para que Panamá y el mundo se conviertan en el país de "Alicia", donde todo será maravilloso.
Y decimos esto porque si analizamos lo que se ha hecho y dejado de hacer en la CSS en los últimos años, todo nos lleva al mismo camino: "permitir la quiebra de esta institución".
Así por ejemplo nos preguntamos por qué se dejó de invertir en el mercado secundario los 200 millones de dólares de bonos del Estado que autorizó la Junta Directiva de la CSS, ya que son ello se dejaron de percibir casi 50 millones de dólares, que bien hubiesen servido para engrosarlo a las finanzas de programa de Invalidez, Vejez y Muerte.
Por qué, nos preguntamos nuevamente, se destinaron fondos para comprar estructuras como los hospitales América y San Judas Tadeo, los cuales a estaban seguros que las próximas administraciones no iban a poder deshacerse de tan elevado número de trabajadores en los puestos burocráticos y que hoy día es uno de los mayores problemas que afectan la institución.la postre han resultado ser unas cargas para la institución, ya que la contratación de más personal y equipo técnico ha incrementado los gastos de la entidad; lo que tenía y tiene que hacer es administrar con austeridad sus recursos. Sobre este tema, no hay que ir a ninguna alta universidad para estar claro que cuando una empresa está en problemas económicos y financieros se tiene que administrar con prudencia y responsabilidad.
Si continuamos reflexionando, llegaríamos a cuestionar el porqué de la siembra de estructuras llamadas CAPPS, las cuales en su gran mayoría están muy cerca de instalaciones del Ministerio de Salud, en una clara competencia sin medir si era mucho más económico llegar a acuerdos con esa institución y unir esfuerzos en pro de la salud de la población.
¡Es que con ello, también estaban tratando de justificar la hoy abultada y astronómica planilla de la CSS? Creo que estaban seguros que las próximas administraciones no iban a poder deshacerse de tan elevado número de trabajadores en los puestos burocráticos y que hoy día es uno de los mayores problemas que afectan la institución. De todos es conocido que anteriormente de cada 5 nuevos funcionarios, por lo menos 3 eran para el área de salud y 2 para la administración, pero los nombramientos eran en proporción totalmente contraria.
No obstante, para analizar estos y otros temas referentes al seguro social de Panamá, nos hace falta mucho más espacio, por lo que nos comprometemos a continuar escribiendo y presentarles otras entregas para que juntos podamos reflexionar sobre lo que han estado haciendo, qué hacen y qué se debe hacer para evitar algo que a todas luces parece evidente: el colapso de la primera institución del país.
El principio común de toda innovación debe ser que los clientes deben tener el derecho a escoger lo que más les conviene entre diferentes oferentes, no ante un solo monopolio público.
Se han cometido errores. La privatización de los ferrocarriles británicos se hizo como lo estipuló la Comisión Europea, con un mínimo de competencia.
Las privatizaciones en Rusia y gran parte de América Latina han sido un reparto entre los compinches de los poderosos. Pero hoy en día ya nadie en su sano juicio cree en los monopolios gubernamentales.
(*) Director general de Institute of Economic Affairs, Londres.www.aipenet.com