Ley de retorsión
Mi apreciado colega y amigo Eduardo Morgan Jr., se puede decir, es el padre de la Ley 58 de 12 de diciembre de 2002, que motiva este artículo. Esta ley establece, de manera coherente con nuestro interés nacional, medidas de retorsión en caso de restricciones discriminatorias extranjeras contra nuestro país. La misma, surgió al calor de la inclusión de Panamá en las injustas listas negras, auspiciadas por países miembros de la OECD, catalogándonos, entre otras falsedades, como "paraísos fiscales".
El Dr. Carlos Arosemena Arias, amigo y colega fallecido, con quien tuve el grato placer de compartir felices vivencias y grandes tareas nacionales, decía, con realismo, que "si bien Panamá no era el primer país del mundo, tampoco era el último", por lo que era de gran importancia hacernos respetar ante la comunidad internacional a través de posturas dignas y cónsonas con la defensa de nuestros intereses. Esto es indispensable, en un mundo tan interconectado en donde casi nada ya pasa por casualidad.
Esta ley es clara y permite al Organo Ejecutivo aplicar medidas de retorsión a cualquier país que imponga medidas discriminatorias contra Panamá, consistente en la aplicación de restricciones a la participación en contrataciones públicas o concesiones administrativas en nuestro territorio a las personas naturales o jurídicas de cualquier país que discrimine contra el nuestro.
Sin embargo, como tantas otras leyes, ésta ha resultado ser letra muerta. El Ejecutivo, simplemente, la ha ignorado y a nuestro país nos mantienen incluidos en listas negras de países que se benefician grandemente de negocios y concesiones de gran magnitud en Panamá, pero que, sin embargo, sus gobiernos causan graves perjuicios a los usuarios internacionales de nuestro sistema de servicios, así como deterioro a nuestra imagen internacional. Simplemente inaceptable! Lo que tratan es de usar, estos países, su peso económico para frenar la competencia que representa Panamá so pretexto de calificarnos como "paraísos fiscales", denominación que no aplica ni cerca al régimen tributario territorial que mantenemos, a pesar de los dislates cometidos en la reforma fiscal patrocinada por el gobierno de Torrijos en el 2005. Este sistema es una decisión soberana y debe ser respetada.
La economía de servicios panameña, en su conjunto, debe ser considerada fundamental en nuestra estrategia de seguridad nacional. Así como los delitos internacionales son considerados dentro de esa estrategia y cooperamos con el mundo en su combate y represión, defendernos de estas discriminaciones se impone, con o sin ley de retorsión. El viejo y útil principio de reciprocidad internacional lo permite, sólo que en nuestro caso, hace falta gobierno y eso, por dicha, está por terminar.
En una reciente reunión con el cuerpo diplomático, Ricardo Martinelli habló de esta ley y de su fuerte convicción en ponerla en ejecución. Son estos músculos, así como el que nos proporciona el Canal y nuestra posición geográfica, los que nos deben servir para, sin pretensiones irreales, hacernos respetar ante el mundo que se beneficia de nosotros.