default

Líbano libre y democrático


El conflicto en Oriente Medio es engañoso. Si uno se deja llevar por el periodismo superficial, hay una guerra entre Israel y el Líbano. La verdad es que hay una confrontación entre Israel y dos partidos fundamentalistas armados, que forman parte del gobierno del Líbano uno, y de la Autoridad Palestina, el otro. Lo que tienen en común es que en su programa político el punto principal es la destrucción del Estado de Israel y que ambos abrazan versiones extremistas del chiísmo uno, y del sunismo, el otro. Es notable que, a pesar de la natural solidaridad que hay entre los árabes para con la causa Palestina y la independencia del Líbano, los grandes países árabes como Egipto y Arabia Saudita y otros como Jordania, no hayan señalado a Israel sino a Hizbulá como responsables del conflicto. Esto es así porque Hamas es una proyección de la Hermandad Musulmana, partido de oposición radical al gobierno de Egipto, e Hizbulá es una proyección de la revolución iraní que busca consolidar un "arco chiíta" desde Irán hasta el Líbano pasando por Iraq. Este "arco chiíta", que es percibido como una amenaza por los países de mayoría Suní, sería una primera estructura política en el futuro ajuste de cuentas entre las dos principales ramas del Islam. Las primeras escaramuzas de esta guerra intestina en el mundo islámico se están empezando a librar en Iraq, mientras el mundo se hace el ciego, como si las muertes entre musulmanes no tuvieran la misma importancia que las que se dan en el llamado "choque de civilizaciones".
Antes que esta confrontación abierta y encubierta se convierta en un Armagedón, es imprescindible resolver el problema libanés. La solución al problema libanés tiene la virtud de desactivar los principales vectores en conflicto. Si Irán, Siria e Israel se retiran totalmente del Líbano, el gobierno libanés y sus fuerzas armadas, toman control efectivo de todo su territorio y se desarman totalmente los grupos irregulares y partidos armados, el Líbano podrá volver a ser ese pedacito de cielo en donde convivan cristianos, drusos y musulmanes de todas las corrientes, en paz consigo mismos y con sus vecinos judíos. Sólo con un Líbano libre y democrático podremos reencontrar el camino de la paz.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América