¿Libertad de expresión?
El honor y la ética son valiosísimos bienes morales de todo ser humano y dignos de respeto. Cuando en una sociedad se les desprecia y desamparan, ellos sucumben. Eso es lo que está ocurriendo en nuestra patria. El irrespeto a todo ha ido hincando sus tenebrosas garras en la comunidad. Un torcido concepto de la libertad nos está aniquilando. Un sinnúmero de locutores, escribidores y personajes humoristas en la televisión, está a diario profanando nuestros hogares con el más asqueroso de los lenguajes y las más procaces mímicas, con absoluto desprecio del pudor y corrompiendo a nuestra niñez.
Nuestra sociedad está siendo criminalmente agredida impunemente. Esta brutal agresión sin freno y sin castigo, ha venido creando una cultura de irrespeto. Por ello, se irrespeta el dolor ajeno con fotos espeluznantes en nuestra prensa y televisión. Se irrespeta a la edad madura y a la infantil, y, a esta última, se la corrompe.
Cualquier criatura de 5 ó 6 años de edad ya está graduada en el uso de un lenguaje obsceno y repulsivo por la funesta enseñanza de sus mayores en programas de radio y televisión. En nombre de la libertad de expresión nos hemos ido empantanando en el libertinaje para la corrupción. Nos hemos ido degenerando sin frenos y sin sanción. En nuestro medio, ya no se respeta nada ni a nadie; ni a padres, ni a educadores, ni las creencias, ni la voz de la Iglesia, ni la propiedad, ni la vida.
No podemos seguir soportando lo que ofende por ser lo que más y mejor se vende. Estamos padeciendo el más vergonzoso abuso de la libertad. Bien dijo Madame Roland cuando la conducían hacia el cadalso durante la Revolución Francesa: "¡ Oh libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!"
Ha llegado el momento de iniciar una gran campaña nacional moralizadora. Ya es tiempo de que los ciudadanos nos hagamos sentir como actores frente a quienes nos agreden en vez de seguir resignándonos a ser meros espectadores del audaz avance de la insolencia y la cínica destrucción de los más altos valores espirituales y culturales de la condición humana.
Para efectos, Taiwan mantiene una política de ayuda al istmo en las áreas de Cooperación Técnica e inversiones directas. Ofrece préstamos especiales al gobierno panameño. Además, Formosa es una de las puertas de entrada al comercio asiático, como también lo son Japón, Corea y Singapur.
Es incuestionable descartar una relación directa con China Popular, empero jamás debemos acceder a las presiones interesadas de Pekín, por solamente creer en utópicos preceptos mercantilistas. La alternativa del "Doble Reconocimiento Diplomático" es la solución, puesto que así eludimos el peligro de perder un aliado comercial importante como lo es Taiwan, mientras que consolidamos una relación clave con una de las potencias emergentes del Tercer Milenio.
Nuestra sociedad está siendo criminalmente agredida impunemente. Esta brutal agresión sin freno y sin castigo, ha venido creando una cultura de irrespeto. Por ello, se irrespeta el dolor ajeno con fotos espeluznantes en nuestra prensa y televisión. Se irrespeta a la edad madura y a la infantil, y, a esta última, se la corrompe.
Cualquier criatura de 5 ó 6 años de edad ya está graduada en el uso de un lenguaje obsceno y repulsivo por la funesta enseñanza de sus mayores en programas de radio y televisión. En nombre de la libertad de expresión nos hemos ido empantanando en el libertinaje para la corrupción. Nos hemos ido degenerando sin frenos y sin sanción. En nuestro medio, ya no se respeta nada ni a nadie; ni a padres, ni a educadores, ni las creencias, ni la voz de la Iglesia, ni la propiedad, ni la vida.
No podemos seguir soportando lo que ofende por ser lo que más y mejor se vende. Estamos padeciendo el más vergonzoso abuso de la libertad. Bien dijo Madame Roland cuando la conducían hacia el cadalso durante la Revolución Francesa: "¡ Oh libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!"
Ha llegado el momento de iniciar una gran campaña nacional moralizadora. Ya es tiempo de que los ciudadanos nos hagamos sentir como actores frente a quienes nos agreden en vez de seguir resignándonos a ser meros espectadores del audaz avance de la insolencia y la cínica destrucción de los más altos valores espirituales y culturales de la condición humana.
Para efectos, Taiwan mantiene una política de ayuda al istmo en las áreas de Cooperación Técnica e inversiones directas. Ofrece préstamos especiales al gobierno panameño. Además, Formosa es una de las puertas de entrada al comercio asiático, como también lo son Japón, Corea y Singapur.
Es incuestionable descartar una relación directa con China Popular, empero jamás debemos acceder a las presiones interesadas de Pekín, por solamente creer en utópicos preceptos mercantilistas. La alternativa del "Doble Reconocimiento Diplomático" es la solución, puesto que así eludimos el peligro de perder un aliado comercial importante como lo es Taiwan, mientras que consolidamos una relación clave con una de las potencias emergentes del Tercer Milenio.