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Libertad de Prensa...¿cómo es?


En mi adolescencia en Chitré, colaboramos con un semanario "El sol de Azuero". Las vivencias y el pulso del pueblo se plasmaban en cada publicación. Con sencillez, honestidad y hasta candidez se trataban los problemas buscándole un marco equitativo y justo a las soluciones. En esa casi placidez periodística sentíamos que estábamos haciendo algo positivo por la región, más que ataques había casi una reprimenda bíblica a los funcionarios del gobierno, exhortándolos al mejor funcionamiento de la cosa pública. Nuestras críticas constructivas eran bien recibidas y muchas cosas se rectificaban.
En fin, creo que en esa ocasión pude ejercer el periodismo en su más genuina expresión. El idílico momento se acabó abruptamente. Como un vendaval llegó la campaña política, es difícil ser joven compone mundo y no tomar bando en un momento así, como tal nos fuimos contra el orden establecido y nos montamos en el carro de la oposición más que todo por rebeldía y porque sentimos una imperiosa necesidad de ser etiquetados bajo ese prisma. Iniciamos un ataque casi gratuito al gobierno, nada ni nadie quedó a salvo de esa euforia en que, como una gigantesca ola, queríamos arrasar todo.
Pasamos al periodismo sospechoso y señalador; desde nuestra columna nos sentíamos con un poder jamás antes sentido, nos interpretábamos como un salvador del país y por qué no, del mundo. Algunas cosas eran verdades, lo demás era el malsano hábito de atacar por atacar.
Mucha agua ha corrido bajo el puente, no existe una verdad absoluta, la objetividad es la piedra angular del periodismo, pero el periodista en sí tampoco tiene libertad absoluta, el dueño del medio manipula, pero él también es prisionero del entorno, de sus intereses, circunstancias y familiaridades que entran en escena. ¿Ha visto usted alguna vez el retrato de una víctima muerta en un acto de violencia que sea familiar de un periodista. ¡Nooo!, nunca, sólo los no emparentados tenemos la desdicha de ver a nuestra abuelita "destrampá" por un bus en primera plana. ¿Podremos leer en un periódico los detalles con pelos y señales del delito cometido por el pariente o amigo de los dueños del periódico? Imposible.
¿Veremos un titular en contra del gobierno en un periódico pro gobierno? Será posible ver en un periódico contra gobierno un titular a favor. Y qué me dicen de los editoriales, son verdaderas rosas de los vientos (para donde soplen sus intereses). Recuerdo un año de sequía prolongada. La radio, prensa y televisión desafecta al gobierno la tenían como caballito de batalla, casi insinuaban a diario que la culpa era de ese gobierno. Cuando cayó el primer aguacero que fue general, me dije, bueno por lo menos los diarios mañana dirán gracias a Dios llovió. Qué va, fue todo lo contrario, inundaciones, muertos en Colón, se jodió la cebolla y el tomate en el interior etc., etc.
Hoy vivimos lo mismo, durante más de un año la famosa lista negra en que Panamá injustamente estaba y en la que el gobierno, con el aval de la banca, negoció dentro de sus limitaciones con tan poderoso contrincante, logró al fin salir de ella, pues bien, la radio, prensa y televisión en contra del gobierno, nos llenan de titulares editoriales y comentarios diciendo que Panamá se entregó ante el foráneo poder económico.
111 ...la radio, prensa y televisión en contra del gobierno, nos llenan de titulares editoriales y comentarios diciendo que Panamá se entregó ante el foráneo poder económico.
Gozando de mis vacaciones en el mes de marzo estuve en Panamá. Viendo la televisión, en una cantadera, los cantadores se dedicaban a pormenorizar, especular y vulgarizar aspectos de la vida privada de la Sra. Presidenta. Era algo totalmente deformativo y ausente del más mínimo respeto a la mujer y al cargo.
Podríamos seguir abundando de este tipo de situaciones, pero creo que estas muestras son una evidencia de lo que vivimos casi a diario con nuestra prensa, radio y televisión. No se trata de defender una posición o de atacar a los medios, porque gracias a Dios también contamos con buenos ejemplos en la profesión. Desafortunadamente, son las excepciones. Lo verdaderamente triste de esto es que al panameño se le está acostumbrando a esta situación, y por ende somos un pueblo sobre informado o mal informado. Creo que es hora de que los mismos medios tomen conciencia y nos den un periodismo más objetivo en el cual sea el lector u oyente el que juzgue, porque por este camino vendrá otro vendaval peor y nos quedaremos sin nada. Libertad de Prensa...¿Cómo es?
(vascochi@hotmail.com)

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