Líneas eléctricas y la salud
Existe una constante preocupación de las personas que viven cerca de líneas eléctricas de media y alta tensión, especulando si la presencia de campos eléctricos y magnéticos pudieran afectar negativamente la salud. Los resultados de investigaciones científicas profundas sobre el tema, concluyen que no existe evidencia suficiente que asocie un mayor nivel de enfermedades por vivir cerca de líneas eléctricas.
Elektra Noreste, S.A., ha construido o está en la fase de construcción desde noviembre de 1998 a la fecha, un total de 13.4 kilómetros de líneas 115 kv. entre Panamá y Colón. Muy próximamente se estará construyendo otra línea de 7.8 kilómetros entre el sector de Villalobos y Cerro Viento para facilitar la construcción de la Segunda Etapa del Corredor Norte.
De acuerdo al libro "Campos Electromagnéticos y Salud Humana" del Dr. John E. Moulder, profesor de Oncología de Radiación del Medical College of Wisconsin de Estados Unidos, que contiene preguntas y respuestas más frecuentes, al igual que una vasta bibliografía de estudios de investigación sobre el tema en todo el mundo, no existe todavía una asociación entre la presencia de los campos eléctricos y magnéticos, con las enfermedades cancerígenas o de otro tipo en el ser humano.
La fuente indica que en nuestras casas existen electrodomésticos que generan un mayor nivel de campo electromagnético, tales como las aspiradoras, hornos de microondas, lavadoras, lavaplatos, batidoras y las afeitadoras eléctricas. Sin embargo, los niveles de campos que se generan tampoco se asocian a los niveles de enfermedades en los seres humanos.
Algunos se preguntan si vivir o comprar una casa próxima a una línea eléctrica es una buena decisión. No hay respuesta directa a este cuestionamiento, pero podemos concluir que existe un amplio consenso en la comunidad científica, de que no se ha establecido una relación causal entre exposición residencial a campos electromagnéticos y riesgos para la salud humana.
La controversia pública sobre electricidad y salud continuará hasta que las futuras investigaciones demuestren de forma concluyente, que los campos son peligrosos o hasta que el público asuma que la ciencia no puede garantizar la seguridad absoluta.
Elektra Noreste, S.A., ha construido o está en la fase de construcción desde noviembre de 1998 a la fecha, un total de 13.4 kilómetros de líneas 115 kv. entre Panamá y Colón. Muy próximamente se estará construyendo otra línea de 7.8 kilómetros entre el sector de Villalobos y Cerro Viento para facilitar la construcción de la Segunda Etapa del Corredor Norte.
De acuerdo al libro "Campos Electromagnéticos y Salud Humana" del Dr. John E. Moulder, profesor de Oncología de Radiación del Medical College of Wisconsin de Estados Unidos, que contiene preguntas y respuestas más frecuentes, al igual que una vasta bibliografía de estudios de investigación sobre el tema en todo el mundo, no existe todavía una asociación entre la presencia de los campos eléctricos y magnéticos, con las enfermedades cancerígenas o de otro tipo en el ser humano.
La fuente indica que en nuestras casas existen electrodomésticos que generan un mayor nivel de campo electromagnético, tales como las aspiradoras, hornos de microondas, lavadoras, lavaplatos, batidoras y las afeitadoras eléctricas. Sin embargo, los niveles de campos que se generan tampoco se asocian a los niveles de enfermedades en los seres humanos.
Algunos se preguntan si vivir o comprar una casa próxima a una línea eléctrica es una buena decisión. No hay respuesta directa a este cuestionamiento, pero podemos concluir que existe un amplio consenso en la comunidad científica, de que no se ha establecido una relación causal entre exposición residencial a campos electromagnéticos y riesgos para la salud humana.
La controversia pública sobre electricidad y salud continuará hasta que las futuras investigaciones demuestren de forma concluyente, que los campos son peligrosos o hasta que el público asuma que la ciencia no puede garantizar la seguridad absoluta.