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Llegó el recibo...mejoró el servicio


No sé si Alexander Graham Bell supo las repercusiones que generaría su invento, el teléfono. A principios del Siglo XX, era como un juguete en donde todo el mundo escuchaba su voz y no importaba la distancia de la persona con el receptor. Hoy, los teléfonos móviles, la Internet, los negocios virtuales, los quehaceres domésticos y la vida misma depende del bendito aparato.
Hace poco recibí el infortunio de quedar desconectado por negligencia u olvido del repartidor de los recibos telefónicos. Cómo dolió eso. Perdí mucho por causa del corte. Pusimos la denuncia en el diario Crítica Libre, y a los pocos días, apareció un joven con los tres recibos atrasados. "Discúlpenos". Esa fue la palabra que solucionó el fallo del repartidor. Así, Cable & Wireless Panamá solucionó nuestro problema.
Pero la mera acción, ocurrida precisamente cuando varias protestas ciudadanas se asoman en el escenario público contra la transnacional inglesa, demuestra que la telefónica busca intentar salvar el abismo de comunicación directa con los usuarios y demás clientes. Recordemos que esta empresa británica ha invertido 500 millones de balboas para mejorar el servicio telefónico. Miles de teléfonos públicos fueron colocados por todo el país, mientras que el servicio de Internet y ASDL, de comunicación instantánea por la red mundial virtual, se ha convertido en uno de los mejores de la región latinoamericana.
En enero de este año, Cable & Wireless ha comenzado la subida obligada de sus tarifas. Obvio, toda entidad privada trata de recuperar ganancias por la multimillonaria inversión. No es que sean unos ogros del todo. Pero, la gran incógnita es saber si existe real interés de los directivos de la empresa de telecomunicaciones inglesa en seguir invirtiendo en Panamá, a pesar del rosario de dificultades aparecida aquí desde 1998.
Es una realidad, Cable & Wireless Panamá buscar quedarse en el Istmo por múltiples razones. Es el centro geográfico de las redes de fibra óptica. Aquí llegan los conductos virtuales y telefónicos submarinos que abarcan desde Sudamérica, el Caribe y Norteamérica. Son los pioneros en la telefonía celular, además que tienen el propósito de reducir periódicamente las tarifas de llamadas internacionales. Pero igualmente, es desde el 2001 cuando comienza el trabajo de "lobbie" para que otras empresas internacionales o locales, busquen controlar el servicio público de telefonía en Panamá. Ya los norteamericanos y europeos miran al istmo con una carga de ofertas inimaginables. AT&T, Bell South, France Telecom y Deutsche Telekom han explorado en secreto el mercado telefónico panameño, sin que nosotros nos percatemos.
En Panamá, los servidores de Cable Onda - MEDCOM ya tienen un alto rendimiento en la Internet, gracias a la fibra óptica. Igualmente, otras empresas telefónicas de España, Sudamérica y Asia piensan en grande si se les otorga el control del mercado telefónico que se abrirá el primero de enero del 2003.
Algo es cierto. Cuatro campos serán prescindibles para controlar la telefonía local: El mercado creciente de la Internet (que en Panamá tiene unos 200 mil usuarios), la telefonía celular, las llamadas foráneas y el abaratamiento de las tarifas del uso de los teléfonos. Por supuesto, las llamadas internacionales son otra realidad, pero quien como los colosos norteamericanos y las redes de servicios virtuales en Internet que "hasta regalan la comunicación directa con Estados Unidos".
Hay informes que nos indican que Cable & Wireless Panamá "bajará sus precios de llamadas locales e internacionales próximamente" y resolverá las dificultades de sus 20 objetivos prioritarios. Es obvio, ya que el empresario inteligente considera las críticas, toma en cuenta los errores cometidos y propone ofertas para ganar clientes, no enemigos. De todos modos, hay que ver el futuro con buenas perspectivas. La telefonía y la Internet mejorarán increíblemente, y posiblemente veamos una mejor cara de Cable & Wireless en Panamá.

101 años de Panamá América

 
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