Lo legal y lo moral
Durante nuestra pequeña caminata la mañana del viernes, 18 de junio, pensábamos que ahora resulta que el mayor uso colectivo de las áreas canaleras es sinónimo de Pachi, Mitch y Chela. Los dos primeros apodos no sorprenden, el tercero, duele. Luego leemos las noticias en los diarios locales y todas parecen girar alrededor del casi sempiterno tema de que las acciones del presente gobierno PRD son legales pero inmorales.
Una de las noticias es la legalización de la primera opción de compra, con razón o sin ella, para los que en el presente arriendan casas de la ARI (léase Fraudito, ¿o Toro?). Para nosotros otra de las noticias salientes son los comentarios acerca de los nombramientos taurinos en la Comisión y la Autoridad del Canal de Panamá. Repetimos lo que siempre sostuvimos, estos nombramientos digitales mancillan la imagen de Panamá en lo que atañe a las percepciones nacionales e internacionales acerca de la forma en que administrará el Canal.
Siempre nos preguntamos, con suma curiosidad, si se puede encontrar la forma legal de anular tantas inmoralidades. En todo caso, esto le tocará a nuestra presidencia electa y, si trata, deberá gozar del respaldo de la ciudadanía consciente del país. El problema está en la banda de Alí Babá bien pertrechada en la Asamblea de los "Padres de la Patria". Nunca hemos sabido de la defección de algún miembro de esta banda. Pobre Panamá. Con frecuencia lamentamos que en el PRD sólo parecen haber Noriegas y Toros. ¿Dónde están los que piensan en los más altos intereses del país?
Otro tema es la aprobación en segundo debate del proyecto regulador de los servicios de radio y TV en Panamá. Una vez más, sospechamos que este proyecto tiene nombre, apellido y hasta apodo, como los casos que acabamos de citar o, como los tuvo el proyecto de reelección presidencial. Igualmente, todo esto tendrá repercusión más allá de nuestras fronteras. Ni que lo hicieran a propósito. Barbarazos.
Mientras tanto, todos estamos preocupados porque el nuevo gobierno sea mejor que el saliente, lo cual no debe ser difícil. Por una parte, no podemos creer que el aporte de MOLIRENA vaya a ser menos loable que durante la administración Endara. Por otra, cambiando violentamente el tema, le sugerimos a Mireya que tome posesión en la cueva de Alí Babá, después de todo esto es lo legal. Pero que dedique los fondos de su inauguración a la repartición de comida en lugares representativos de las masas populares que la eligieron. No se trata de un carvanal, pero estamos seguros que el pueblo bailará. Eso es más moral y recomendable.
En cuanto a los primeros cien días de Mireya recomendamos que presente el proyecto de derogación de las leyes mordaza y que dedique el "Fondo Secreto" a limpiar alcantarillas y calles, dándole empleo, aunque sea temporal, a humildes hijos del pueblo.
Esto presenta el problema de que estas personas querrán trabajar como permanentes pero, a fin de cuentas, se tendrá que hacer lo que se pueda según el presupuesto, el cual será escuálido ya que es evidente que el Toro está haciendo lo que debe y no debe para probar que no es un presidente patuleco, no importa lo que cueste. Por falta de espacio cerramos. Lo legal no es siempre lo moral. Y el mayor uso colectivo es moral. ¿O no?
Una de las noticias es la legalización de la primera opción de compra, con razón o sin ella, para los que en el presente arriendan casas de la ARI (léase Fraudito, ¿o Toro?). Para nosotros otra de las noticias salientes son los comentarios acerca de los nombramientos taurinos en la Comisión y la Autoridad del Canal de Panamá. Repetimos lo que siempre sostuvimos, estos nombramientos digitales mancillan la imagen de Panamá en lo que atañe a las percepciones nacionales e internacionales acerca de la forma en que administrará el Canal.
Siempre nos preguntamos, con suma curiosidad, si se puede encontrar la forma legal de anular tantas inmoralidades. En todo caso, esto le tocará a nuestra presidencia electa y, si trata, deberá gozar del respaldo de la ciudadanía consciente del país. El problema está en la banda de Alí Babá bien pertrechada en la Asamblea de los "Padres de la Patria". Nunca hemos sabido de la defección de algún miembro de esta banda. Pobre Panamá. Con frecuencia lamentamos que en el PRD sólo parecen haber Noriegas y Toros. ¿Dónde están los que piensan en los más altos intereses del país?
Otro tema es la aprobación en segundo debate del proyecto regulador de los servicios de radio y TV en Panamá. Una vez más, sospechamos que este proyecto tiene nombre, apellido y hasta apodo, como los casos que acabamos de citar o, como los tuvo el proyecto de reelección presidencial. Igualmente, todo esto tendrá repercusión más allá de nuestras fronteras. Ni que lo hicieran a propósito. Barbarazos.
Mientras tanto, todos estamos preocupados porque el nuevo gobierno sea mejor que el saliente, lo cual no debe ser difícil. Por una parte, no podemos creer que el aporte de MOLIRENA vaya a ser menos loable que durante la administración Endara. Por otra, cambiando violentamente el tema, le sugerimos a Mireya que tome posesión en la cueva de Alí Babá, después de todo esto es lo legal. Pero que dedique los fondos de su inauguración a la repartición de comida en lugares representativos de las masas populares que la eligieron. No se trata de un carvanal, pero estamos seguros que el pueblo bailará. Eso es más moral y recomendable.
En cuanto a los primeros cien días de Mireya recomendamos que presente el proyecto de derogación de las leyes mordaza y que dedique el "Fondo Secreto" a limpiar alcantarillas y calles, dándole empleo, aunque sea temporal, a humildes hijos del pueblo.
Esto presenta el problema de que estas personas querrán trabajar como permanentes pero, a fin de cuentas, se tendrá que hacer lo que se pueda según el presupuesto, el cual será escuálido ya que es evidente que el Toro está haciendo lo que debe y no debe para probar que no es un presidente patuleco, no importa lo que cueste. Por falta de espacio cerramos. Lo legal no es siempre lo moral. Y el mayor uso colectivo es moral. ¿O no?