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Lo que debemos aprender de Scolari


A muchos le habrá extrañado este título, y pensará que tenemos que aprender del director de la selección de fútbol de Brasil. Soy un aficionado del fútbol brasileño, por varias razones: estudié en ese lindo país, me casé con una brasileña y uno de mis hijos nació en esa tierra. Además, los egresados de las universidades de Brasil, por alguna razón, aún no muy clara, tenemos una identificación con la tierra de la samba que no se observa en otros grupos.
Desde que se iniciaron las eliminatorias para este copa del mundo, por lo ante expuesto, le di un seguimiento muy de cerca al seleccionado brasileño, y desde que se mencionó el nombre de Felipe Scolari, me llamó mucho la atención la posición de dicho personaje.
Exigió desde un inicio autonomía total para la escogencia de los jugadores, y diseñó de inmediato cuál sería el esquema que su dirigidos iban a jugar. Por todos son conocidas las presiones que tuvo de la mayoría del pueblo e inclusive del Presidente de la República para que convocase a Romario, pero con mucha personalidad y sin posiciones altaneras y sí muy firme, se mantuvo en su posición. Su esquema, que ha primera vista pareciera defensivo, lo defendió con trabajo y dedicación, y nunca entró en polémicas contra sus detractores, que por cierto eran conocedores del tema. Planificó su trabajo con todo los detalles, a pesar de las críticas, en algunos casos en plan de burla, como fue cuando ponía a practicar a los titulares con 10 jugadores, y sólo decía que había que pensar en todas las situaciones posibles y así fue en el juego contra Inglaterra, cuando el equipo sufrió una expulsión, y pudo superar dicha adversidad, por haberlo planificado. Supo realizar los cambios con valentía aún dentro la competición, fue exigente con sus jugadores pero a la vez le creó un ambiente familiar tan ameno, que fue llamada la familia Scolari, y eso fue el punto central de su victoria, cuando los mismos jugadores antes del último juego, se lamentaban que después de éste se terminaba la familia.
Qué debemos aprender de esto. Si nuestros gobernantes dejaran a un lado las presiones y escogieran a los mejores hombres para gobernar, planificaran con antelación el trabajo a desempeñar, se prepararan para las posibles adversidades y contaran con la valentía de hacer los cambios necesarios, cuando no hay resultados esperados, para exigir a sus subalternos honestidad, trabajo, dedicación pero a la vez espíritu de equipo, donde el desempeño de cada uno favorecería a la Nación, tendrían el éxito de Scolari. Señores lo que sucede en el deporte, como en otras disciplinas, es aplicable a la política y a otros aspectos de la vida. Este planteamiento se lo escuché a un comentarista brasileño cuando se dirigía a la clase política de su país, y en nuestro caso también se aplica.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)

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