Lo que dicen los candidatos
El candidato por la alianza Patria Nueva, manifestó que el gobierno saliente le prometió a todo el mundo lo que quería escuchar, sin estar realmente preparados para gobernar. Hizo una campaña que estuvo alejada de la realidad del país y por eso la gran decepción que existe. Llegaron al poder sin rumbo ni dirección y demoraron muchos años tratando de definir lo que querían hacer. La improvisación, la falta de un equipo capaz y la ausencia de la verdad durante la campaña electoral es lo que ha hecho que hayan caído en el incumplimiento de sus promesas electorales. Estamos haciendo una campaña austera, sin prometer cosas que no se pueden cumplir; nos hemos preparado para gobernar, somos un equipo que sabe hacia dónde va.
Hasta el cierre de esta edición el candidato de Solidaridad, Guillermo Endara, no había contestado a las preguntas de El Panamá América.
El candidato presidencial de la alianza Visión de País, reveló que no está de acuerdo con la afirmación de que todos los candidatos no cumplen con sus planes de gobierno. Hay instancias en que sí los cumplen y otros en que no cumplen. El cumplimiento depende de diversos factores.
Hay factores políticos como por ejemplo, una mayoría adversa en la Asamblea Legislativa, que puede impedir o frenar la ejecución de una propuesta de gobierno. El factor más importante es que soy un hombre de palabra y estoy comprometido con el programa que ha presentado la alianza. La ciudadanía puede esperar mi mayor esfuerzo para cumplir mis propuestas y para mejorar la calidad de vida de la población.
El candidato presidencial del Partido Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, indicó que los partidos tradicionales no cumplen porque son prisioneros el clientelismo. Durante la campaña reciben donaciones y adquieren compromisos que luego anteponen a los objetivos de su programa de gobierno. En vez de nombrar en los puestos de alta responsabilidad a los más capaces, nombran a sus amigos y acaban integrando un equipo con poca capacidad.
El clientelismo político ata las manos de los políticos tradicionales y no les permite efectuar los cambios estructurales profundos que se requieren para sanear las finanzas públicas y generar ingresos que permitan la inversión hacia los más necesitados.
Su consigna durante la campaña fue "El pueblo al poder" y entre sus principales promesas figuraba la administración de las áreas revertidas de manera colectiva, incluso dijo que construiría viviendas populares en la zona.
Para Eduardo Peñalosa, de la asesoría legal de Martinelli, más que cumplir su slogan electoral lo que hizo Ernesto Pérez Balladares fue poner "el pueblo a correr". Quien declaró la "guerra al desempleo" fue el mismo que despidió a miles de empleados con bajos ingresos nombrados por el gobierno anterior, señaló.
Hasta el cierre de esta edición el candidato de Solidaridad, Guillermo Endara, no había contestado a las preguntas de El Panamá América.
El candidato presidencial de la alianza Visión de País, reveló que no está de acuerdo con la afirmación de que todos los candidatos no cumplen con sus planes de gobierno. Hay instancias en que sí los cumplen y otros en que no cumplen. El cumplimiento depende de diversos factores.
Hay factores políticos como por ejemplo, una mayoría adversa en la Asamblea Legislativa, que puede impedir o frenar la ejecución de una propuesta de gobierno. El factor más importante es que soy un hombre de palabra y estoy comprometido con el programa que ha presentado la alianza. La ciudadanía puede esperar mi mayor esfuerzo para cumplir mis propuestas y para mejorar la calidad de vida de la población.
El candidato presidencial del Partido Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, indicó que los partidos tradicionales no cumplen porque son prisioneros el clientelismo. Durante la campaña reciben donaciones y adquieren compromisos que luego anteponen a los objetivos de su programa de gobierno. En vez de nombrar en los puestos de alta responsabilidad a los más capaces, nombran a sus amigos y acaban integrando un equipo con poca capacidad.
El clientelismo político ata las manos de los políticos tradicionales y no les permite efectuar los cambios estructurales profundos que se requieren para sanear las finanzas públicas y generar ingresos que permitan la inversión hacia los más necesitados.
Su consigna durante la campaña fue "El pueblo al poder" y entre sus principales promesas figuraba la administración de las áreas revertidas de manera colectiva, incluso dijo que construiría viviendas populares en la zona.
Para Eduardo Peñalosa, de la asesoría legal de Martinelli, más que cumplir su slogan electoral lo que hizo Ernesto Pérez Balladares fue poner "el pueblo a correr". Quien declaró la "guerra al desempleo" fue el mismo que despidió a miles de empleados con bajos ingresos nombrados por el gobierno anterior, señaló.