Lo que pudo haber sido
"Su gobierno es tan irresponsable, que a estas alturas se ha cumplido otro aniversario más de la presencia en el Tribunal Electoral de los tres magistrados, nombrados por la dictadura, y cómplices de primera línea de los fraudes del ‘84 y del ‘89, ganando 10 mil dólares al mes, que no se los gana ningún civilista". (Segmento de carta pública dirigida al, en ese entonces Presidente de la República Guillermo Endara, de parte del Dr. Tomás Herrera, en mayo de 1990.)
En enero de 1990, una foto que resultó premonitoria, dejó perplejos a los panameños. Los señores Ernesto Pérez y Mario Rognoni, dirigentes ya ustedes saben de qué, aparecieron en las escalinatas de la presidencia, abrazados con el presidente Endara, quien en medio de ambos y con su amplia sonrisa, parecía refutar a los amplios sectores de la población que pedían, aunque fuera, un castigo simbólico para el partido del fraude, declarándolo fuera de ley. Incluso, sus dirigentes, comentaban sobre la posibilidad de inscribir dicho colectivo con otro nombre modificando sus símbolos, dado el rechazo a sus crímenes y desmanes. Para sorpresa de ellos, se dieron cuenta que no era necesario, en modo alguno, como suelen decir los colombianos: "Se les había aparecido el santo, quien los bendijo". No estoy enterado en qué momento se les garantizó que no habría segunda vuelta electoral, que los anularía política y electoralmente para siempre.
A finales del mes de diciembre de 1989, Radio Soberana asumió, temporalmente, las funciones de Radio Nacional. Un grupo de profesionales de la radio, laboramos sin salario, las funciones correspondientes, desde donde defendíamos, en la medida de lo posible, la peculiar gestión del señor Endara.
Un día del mes de octubre de 1990, se presentó a la emisora un señor, quien evidentemente quería pasar desapercibido, para hablar con dos personas en particular. Nos planteó que él era miembro de la "nueva Fuerza Pública", que los escasos guardias que tenían simpatías por la causa civilista, se cuidaban mucho de evidenciarlo durante la dictadura. Cuando la situación varió, dejaron de esconder sus sentimientos, aunque les sorprendió la integración de la "nueva fuerza de defensa", con la misma gente de la "vieja", y más los sorprendió el rechazo tajante que se les dio a aquellos militares constitucionalistas que no se habían plegado al golpe de estado en el ‘68, y quienes estaban a la disposición para la integración de una verdadera "Nueva Fuerza Pública".
222No estoy enterado en qué momento se les garantizó que no habría segunda vuelta electoral, que los anularía política y electoralmente para siempre.
Aunque parezca increíble, durante 1990, algunos de estos militares constitucionalistas, al momento de pedir carta de referencia en la que se constara que habían sido miembros de la institución hasta 1968, el texto de la carta que les otorgó la "nueva Fuerza Pública", los tildaba de "traidores a la institución y a la patria". Sólo en Panamá se ven estas situaciones. Además nos contó que, como la situación se había vuelto a revertir, en esos momentos los "guardias constitucionalistas ", estaban tan atemorizados como antes y la situación era tan increíble que este señor vaticinó un golpe de estado, ya que según su versión, los "malosos" que estaban en la institución y que añoraban los "buenos tiempos", se habían percatado "con qué clase de gente estaban tratando". Dos meses después, se produjo el intento de retorno al pasado, el 4 de diciembre de 1990.
Otra situación que sorprendió y dolió el sentimiento, la buena fe y la fidelidad histórica al líder del Partido Panameñista, Dr. Arnulfo Arias Madrid, lo constituyó, lo relacionado con los símbolos y nombre del partido creado por el propio Dr. Arias.
Pese al clamor de los panameñitas a que se respetaran los títulos y terminologías que emanaban de su creación, no fue así. Esto constituyó otra de las situaciones tan desmoralizantes como frustrantes e inexplicables.
Montemayor rechaza que haya habido injerencia de política partidista en la Tecnológica. A eso se debe su eficacia, según su juicio, porque allí la labor de investigación y la carga académica da poco tiempo para "otros quehaceres políticos" más beligerantes.
"El tipo de formación de nuestros estudiantes y profesores facilita el análisis, la lógica, por lo que cuando existe un problema, sólo hay que sentarse a analizar sus causas. Si la persona se sienta a analizar, ya tiene ganada la mitad de la batalla", puntualizó el ex rector. Esto no ocurre en otras universidades porque su formación es más dogmática.
Con los grupos estudiantiles que suelen enquistarse en el poder y apoyando la figura de su rector, Montemayor enfatizó que en la Tecnológica sólo hay un centro estudiantil que una vez al año se somete a elección anual. El grupo que resulte favorecido administra el centro de estudiantes. No hay un número plural de centros, lo que facilita el trabajo conjunto.
Manejan, no obstante, fondos orientados a proyectos de modernización de la universidad.
"Mi mayor éxito ha sido lograr un equipo humano de muy buena calidad para la Universidad Tecnológica. Preparar a la gente para que enfrente los retos y desafíos de la educación superior". Ese también fue su mayor desafío.
También tuvo sus tragos amargos, según manifestó a este medio. No pudo negar que ha enfrentado problemas por "haber tocado el bolsillo de la gente".
Así, reconoció que una de sus mayores dificultades durante los 12 años como rector la enfrentó cuando logró, hace ocho años, la aprobación en el estatuto universitario de que para promocionarse como profesor titular cada cinco años, el aspirante tenía que hacer ejecutorias en investigación. Un punto por año, para ser más específico.
"Eso para mí era, es y seguirá siendo algo fundamental para el desarrollo de una universidad tecnológica", enfatizó.
Se aprobó. Sin embargo, cuando el tiempo pasó afectó a algunos docentes que no pudieron reclasificar porque no desarrollaron los puntos de investigación. En consecuencia, se produjo un movimiento de tal magnitud que pudo haber causado una desestabilización de la universidad y fue necesario replantear el asunto.
Lamentó que la propia dirigencia estudiantil estuvo de acuerdo en que se derogara ese punto del estatuto universitario. "La verdad es que me dolió mucho... mucho", recalcó, al tiempo que insistió sonriente en que "aprendí que cuando a la gente se le toca el bolsillo...".
Otro punto de lo que se considera orgulloso se relaciona con el patrimonio universitario, toda vez que cuando asumió el cargo la universidad contaba con un patrimonio de B/.7 millones, que se incrementó a más de 80.
"Tenemos ahora mismo una universidad con bases sólidas para proyectar, con una infraestructura básica y una buena actitud del personal", resaltó visiblemente emocionado este académico.
Ponderó algunos de los programas de la Tecnológica, como el de la universidad virtual, mediante el cual estudiantes de diversas provincias o incluso del exterior, pueden acceder, simultáneamente, a una materia dictada por un profesor que esté en otra provincia a través de la computadora. Todos pueden incluso, interactuar.
La estrategia del presente y del futuro ya no será aquélla en que la gente asiste adonde está el conocimiento, sino que el conocimiento va a donde está la gente, manifestó. Hacia eso se encamina esta universidad, que ya tiene unos 40 profesores entrenados para este fin.
Siguiendo esa línea, ya es posible que cualquier interesado en matricularse en la Universidad Tecnológica, lo haga con sólo acceder a su página web. También el curso de capacitación está en línea.
Héctor Montemayor informó a este medio que después del 3 de febrero, cuando tomó posesión el nuevo rector, continuará trabajando en la Tecnológica, específicamente en el área de las vinculaciones internacionales que faciliten el intercambio de conocimientos. También se dedicará a su empresa de consultoría, la que ha estado cerrada durante estos 12 años.
Rechazó de plano una futura reelección. "No me veo de nuevo en estos avatares", aseguró.
En enero de 1990, una foto que resultó premonitoria, dejó perplejos a los panameños. Los señores Ernesto Pérez y Mario Rognoni, dirigentes ya ustedes saben de qué, aparecieron en las escalinatas de la presidencia, abrazados con el presidente Endara, quien en medio de ambos y con su amplia sonrisa, parecía refutar a los amplios sectores de la población que pedían, aunque fuera, un castigo simbólico para el partido del fraude, declarándolo fuera de ley. Incluso, sus dirigentes, comentaban sobre la posibilidad de inscribir dicho colectivo con otro nombre modificando sus símbolos, dado el rechazo a sus crímenes y desmanes. Para sorpresa de ellos, se dieron cuenta que no era necesario, en modo alguno, como suelen decir los colombianos: "Se les había aparecido el santo, quien los bendijo". No estoy enterado en qué momento se les garantizó que no habría segunda vuelta electoral, que los anularía política y electoralmente para siempre.
A finales del mes de diciembre de 1989, Radio Soberana asumió, temporalmente, las funciones de Radio Nacional. Un grupo de profesionales de la radio, laboramos sin salario, las funciones correspondientes, desde donde defendíamos, en la medida de lo posible, la peculiar gestión del señor Endara.
Un día del mes de octubre de 1990, se presentó a la emisora un señor, quien evidentemente quería pasar desapercibido, para hablar con dos personas en particular. Nos planteó que él era miembro de la "nueva Fuerza Pública", que los escasos guardias que tenían simpatías por la causa civilista, se cuidaban mucho de evidenciarlo durante la dictadura. Cuando la situación varió, dejaron de esconder sus sentimientos, aunque les sorprendió la integración de la "nueva fuerza de defensa", con la misma gente de la "vieja", y más los sorprendió el rechazo tajante que se les dio a aquellos militares constitucionalistas que no se habían plegado al golpe de estado en el ‘68, y quienes estaban a la disposición para la integración de una verdadera "Nueva Fuerza Pública".
222No estoy enterado en qué momento se les garantizó que no habría segunda vuelta electoral, que los anularía política y electoralmente para siempre.
Aunque parezca increíble, durante 1990, algunos de estos militares constitucionalistas, al momento de pedir carta de referencia en la que se constara que habían sido miembros de la institución hasta 1968, el texto de la carta que les otorgó la "nueva Fuerza Pública", los tildaba de "traidores a la institución y a la patria". Sólo en Panamá se ven estas situaciones. Además nos contó que, como la situación se había vuelto a revertir, en esos momentos los "guardias constitucionalistas ", estaban tan atemorizados como antes y la situación era tan increíble que este señor vaticinó un golpe de estado, ya que según su versión, los "malosos" que estaban en la institución y que añoraban los "buenos tiempos", se habían percatado "con qué clase de gente estaban tratando". Dos meses después, se produjo el intento de retorno al pasado, el 4 de diciembre de 1990.
Otra situación que sorprendió y dolió el sentimiento, la buena fe y la fidelidad histórica al líder del Partido Panameñista, Dr. Arnulfo Arias Madrid, lo constituyó, lo relacionado con los símbolos y nombre del partido creado por el propio Dr. Arias.
Pese al clamor de los panameñitas a que se respetaran los títulos y terminologías que emanaban de su creación, no fue así. Esto constituyó otra de las situaciones tan desmoralizantes como frustrantes e inexplicables.
Montemayor rechaza que haya habido injerencia de política partidista en la Tecnológica. A eso se debe su eficacia, según su juicio, porque allí la labor de investigación y la carga académica da poco tiempo para "otros quehaceres políticos" más beligerantes.
"El tipo de formación de nuestros estudiantes y profesores facilita el análisis, la lógica, por lo que cuando existe un problema, sólo hay que sentarse a analizar sus causas. Si la persona se sienta a analizar, ya tiene ganada la mitad de la batalla", puntualizó el ex rector. Esto no ocurre en otras universidades porque su formación es más dogmática.
Con los grupos estudiantiles que suelen enquistarse en el poder y apoyando la figura de su rector, Montemayor enfatizó que en la Tecnológica sólo hay un centro estudiantil que una vez al año se somete a elección anual. El grupo que resulte favorecido administra el centro de estudiantes. No hay un número plural de centros, lo que facilita el trabajo conjunto.
Manejan, no obstante, fondos orientados a proyectos de modernización de la universidad.
"Mi mayor éxito ha sido lograr un equipo humano de muy buena calidad para la Universidad Tecnológica. Preparar a la gente para que enfrente los retos y desafíos de la educación superior". Ese también fue su mayor desafío.
También tuvo sus tragos amargos, según manifestó a este medio. No pudo negar que ha enfrentado problemas por "haber tocado el bolsillo de la gente".
Así, reconoció que una de sus mayores dificultades durante los 12 años como rector la enfrentó cuando logró, hace ocho años, la aprobación en el estatuto universitario de que para promocionarse como profesor titular cada cinco años, el aspirante tenía que hacer ejecutorias en investigación. Un punto por año, para ser más específico.
"Eso para mí era, es y seguirá siendo algo fundamental para el desarrollo de una universidad tecnológica", enfatizó.
Se aprobó. Sin embargo, cuando el tiempo pasó afectó a algunos docentes que no pudieron reclasificar porque no desarrollaron los puntos de investigación. En consecuencia, se produjo un movimiento de tal magnitud que pudo haber causado una desestabilización de la universidad y fue necesario replantear el asunto.
Lamentó que la propia dirigencia estudiantil estuvo de acuerdo en que se derogara ese punto del estatuto universitario. "La verdad es que me dolió mucho... mucho", recalcó, al tiempo que insistió sonriente en que "aprendí que cuando a la gente se le toca el bolsillo...".
Otro punto de lo que se considera orgulloso se relaciona con el patrimonio universitario, toda vez que cuando asumió el cargo la universidad contaba con un patrimonio de B/.7 millones, que se incrementó a más de 80.
"Tenemos ahora mismo una universidad con bases sólidas para proyectar, con una infraestructura básica y una buena actitud del personal", resaltó visiblemente emocionado este académico.
Ponderó algunos de los programas de la Tecnológica, como el de la universidad virtual, mediante el cual estudiantes de diversas provincias o incluso del exterior, pueden acceder, simultáneamente, a una materia dictada por un profesor que esté en otra provincia a través de la computadora. Todos pueden incluso, interactuar.
La estrategia del presente y del futuro ya no será aquélla en que la gente asiste adonde está el conocimiento, sino que el conocimiento va a donde está la gente, manifestó. Hacia eso se encamina esta universidad, que ya tiene unos 40 profesores entrenados para este fin.
Siguiendo esa línea, ya es posible que cualquier interesado en matricularse en la Universidad Tecnológica, lo haga con sólo acceder a su página web. También el curso de capacitación está en línea.
Héctor Montemayor informó a este medio que después del 3 de febrero, cuando tomó posesión el nuevo rector, continuará trabajando en la Tecnológica, específicamente en el área de las vinculaciones internacionales que faciliten el intercambio de conocimientos. También se dedicará a su empresa de consultoría, la que ha estado cerrada durante estos 12 años.
Rechazó de plano una futura reelección. "No me veo de nuevo en estos avatares", aseguró.