Loor a Benazir Bhutto
El 2007 finaliza con una pérdida irreparable cuando una hermosa mujer recibe un balazo en la cabeza. El asesinato de la líder demócrata pakistaní Benazir Bhutto merece el repudio universal al régimen del perverso Musharraf. ¿Hasta cuándo Estados Unidos seguirá sosteniendo a semejante criminal y terrorista como aliado estratégico en la región? ¿Es tanto lo que los norteamericanos le deben al régimen autoritario de Pakistán por apoyar la búsqueda del fantasma Bin Laden que les permiten tanta maldad? Por eso uno se pregunta: Por qué tener dictadores a quien apoyar, como si hubiesen dictadores buenos y dictadores malos. Es el mismo asunto con el terrorismo. Aparentemente, según el actuar de Washington, hay terrorismo bueno y terrorismo malo. No hay nadie que le ponga el cascabel al gato. Por menos de lo que hace Musharraf invadieron Panamá a gran costo de vidas panameñas.
Hace pocos meses, recién regresada del exilio, habían intentado asesinar a Bhutto con una bomba humana, muriendo en el hecho unas cien personas. La líder salvó milagrosamente la vida.
Habiendo consumado los enemigos de la democracia tan vil asesinato, Benazir será recordada como una gran mujer, líder representativa de la región y de su género. Sepa Dios qué rumbo seguirá su país ante su ausencia y con todo el poder político acumulado en un régimen autoritario y sangriento. El gobierno de Pakistán merece nuestro repudio, y todos aquellos que decimos ser demócratas debemos exigir a nuestros gobiernos que, a través de cancillería, comuniquen el deseo de sus ciudadanos a las autoridades de Washington, que cesen su apoyo económico, político y militar al régimen de Musharraf y que haya democracia para Pakistán. ¡Basta ya de tanta hipocresía! Loor a Benazir.