Loor a la Patria en su 103 aniversario
La joven Panamá arriba hoy a su centésimo tercer aniversario, desde aquel lejano 3 de noviembre de 1903 en que los próceres conjurados decidieron dar el paso definitivo para materializar, finalmente, la varias veces anhelada separación de Colombia, y la fundación de la nueva República.
José Agustín Arango, Carlos C. Arosemena, Manuel Amador Guerrero, el General Esteban Huertas y el ciudadano norteamericano Herbert Prescott, se destacaron especialmente en el movimiento separatista.
Loable resulta también la importante acción del superintendente de la Compañía del Ferrocarril de Panamá, James Shaler, quien se negó a trasladar de Colón a Panamá a los soldados del Batallón Tiradores, que habían sido enviados desde Colombia con el propósito de sofocar la revuelta y fusilar a los traidores.
Uno de los propósitos que animó a los fundadores de la República fue la posibilidad de construir en las entrañas mismas del suelo patrio, la zanja que inundada por el agua de los mares, uniera a los continentes permitiendo el paso de buques cargados con mercancía; posibilidad que dada las onerosísimas condiciones contenidas en el tratado Herran-Hay, habían rechazado los congresistas colombianos el 12 de agosto de 1903.
No es que Panamá se haya fundado para construir el Canal, pero ello facilitó la realización de la obra, a no dudarlo. Ahora bien, la entrega que hizo el señor Bunau Varilla, no fue programada ni mucho menos acogida por los próceres, que vieron en ella una traición a los ideales que animaron el movimiento separatista. Bunau Varilla sólo tuvo en mente la recuperación del capital que había perdido, en la frustrada aventura de la Compañía Universal del Canal Interoceánico, fundada por Ferdinand De Lesseps.
En cambio, en la mente de nuestros próceres, sí se anidaba un auténtico sentimiento patriótico, que anhelaba la oportunidad de dirigir nuestro propio destino, alejados de la burocracia de la altiplanicie bogotana, tan distinta y tan distante del istmo de Panamá.
Hoy, nuestro país disfruta de una estabilidad política y económica, de un sistema democrático, imperfecto; pero que cada día lucha por profundizarse. Celebremos con mesura pero con entusiasmo, este aniversario de nuestra querida República de Panamá.
José Agustín Arango, Carlos C. Arosemena, Manuel Amador Guerrero, el General Esteban Huertas y el ciudadano norteamericano Herbert Prescott, se destacaron especialmente en el movimiento separatista.
Loable resulta también la importante acción del superintendente de la Compañía del Ferrocarril de Panamá, James Shaler, quien se negó a trasladar de Colón a Panamá a los soldados del Batallón Tiradores, que habían sido enviados desde Colombia con el propósito de sofocar la revuelta y fusilar a los traidores.
Uno de los propósitos que animó a los fundadores de la República fue la posibilidad de construir en las entrañas mismas del suelo patrio, la zanja que inundada por el agua de los mares, uniera a los continentes permitiendo el paso de buques cargados con mercancía; posibilidad que dada las onerosísimas condiciones contenidas en el tratado Herran-Hay, habían rechazado los congresistas colombianos el 12 de agosto de 1903.
No es que Panamá se haya fundado para construir el Canal, pero ello facilitó la realización de la obra, a no dudarlo. Ahora bien, la entrega que hizo el señor Bunau Varilla, no fue programada ni mucho menos acogida por los próceres, que vieron en ella una traición a los ideales que animaron el movimiento separatista. Bunau Varilla sólo tuvo en mente la recuperación del capital que había perdido, en la frustrada aventura de la Compañía Universal del Canal Interoceánico, fundada por Ferdinand De Lesseps.
En cambio, en la mente de nuestros próceres, sí se anidaba un auténtico sentimiento patriótico, que anhelaba la oportunidad de dirigir nuestro propio destino, alejados de la burocracia de la altiplanicie bogotana, tan distinta y tan distante del istmo de Panamá.
Hoy, nuestro país disfruta de una estabilidad política y económica, de un sistema democrático, imperfecto; pero que cada día lucha por profundizarse. Celebremos con mesura pero con entusiasmo, este aniversario de nuestra querida República de Panamá.