Los auto engañados
Volvemos sobre el tema de los propietarios de buses que, arrogantes y amenazantes, han tenido la audacia de darle al gobierno nacional un ultimátum en el sentido de que les diga qué papel jugarán ellos con el establecimiento del Metro como transporte público, o de lo contrario harán una huelga nacional.
Evidentemente, no han despertado de su dulce sueño cuando inmoralmente eran reyes absolutos del transporte público con compinches suyos como miembros de la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional de Diputados, lo que los hacía juez y parte.
En aquellos días, sus conductores y palancas trataban a las patadas a los usuarios; violaban las disposiciones del tránsito a voluntad y hasta se burlaban de la Autoridad al extremo de que alguno de ellos llegó a acumular boletas de citación por infracciones que debieron cubrirse con multas de hasta B/. 16.000.00.
Ese nefasto reinado se acabó. El Gobierno Nacional debe responderles con firmeza que afrontará su amenaza. Y comenzar a hacer que los dueños de buses paguen las multas que acumularon sus conductores por violaciones a la ley. Y conforme hemos expresado antes, que les diga, alto y claro, que no esperen tener participación alguna en el proyecto de establecer el metro como medio de transporte en Panamá.
Y que la osada y cínica demanda de que se les indemnice a razón de B/. 75.000.00 por unidad por sacarlos de la circulación, si fuera aplicable, que sea obligatoriamente a ser aplicada a favor de las desventuradas familias de aquellos a quienes sus homicidas conductores enlutaron por manejo irresponsable.