Los caminos de la desigualdad
Es un hecho que en nuestro país existe una distribución del ingreso cada vez más desigual. Este hecho es más evidente cuando vemos por televisión las imágenes de los incendios en comunidades indígenas, Río Abajo, Curundú, Calidonia y Colón, y comparamos las viviendas que allí vemos arder con las torres que se erigen en Punta Pacífica, Punta Paitilla, San Francisco y Costa del Este. A muchos nos preocupa la explosión social que esta creciente desigualdad puede causar y nos preguntamos si ya está comenzando cuando vemos protestas en las calles y tranques en las carreteras.
Cuando se inició nuestra nación se hicieron grandes esfuerzos para comunicar a nuestro interior con la capital por tierra a través de carreteras. Primero se comenzó con modestas carreteras de cascajo, luego algunas se asfaltaron y, aunque a veces tenían muchos huecos, todas eran de libre uso para toda la ciudadanía. Así se logró que se comunicara todo el interior con la capital, en vez de sólo poder usar barcos de cabotaje, varios de los cuales naufragaron en "Cambutal". Mediante la campaña del "saco de cemento" se logró pavimentar con concreto la carretera de Arraiján a La Chorrera.
Todo eso era parte del sentido de igualdad en la distribución del ingreso que los padres "liberales" de la Patria tenían. Cuando ellos construyeron el Hospital Santo Tomás, era el mejor y era para todos; cuando ellos construyeron el Instituto Nacional, era el mejor y era para todos; cuando ellos construyeron la carretera central, era la mejor y era para todos. Ahora decimos que tenemos más conciencia social y construimos mejores carreteras, pero ya no son para todos, igual que los mejores hospitales y escuelas, que ya no son para todos, sino que los mejores son para los que pueden pagar lo que cobran las empresas privadas que los administran.
Un estado democrático, justo y sostenible debe garantizar igualdad de oportunidades, es decir, salud y educación iguales para todos. Pero el nuestro hasta dejó de garantizar carreteras iguales para todos al iniciarse la construcción de autopistas que cobran peaje. Una de ellas es un anacronismo estatal y quedará con poco uso al terminarse en los próximos días la construcción de la excelente ampliación a cuatro vías de la Interamericana de Arraiján a La Chorrera. Esa autopista, a la cual no se le da el mismo mantenimiento que se le da a los corredores Sur y Norte, siempre ha sido estatal y para convertirla en una carretera de uso igual para todos, sólo habría que dejar de cobrar peaje.
Otra autopista que preocupa por su efecto en la desigualdad en la distribución del ingreso es la autopista que se construye, al fin, entre Panamá y Colón. Esta autopista es muy necesaria y su construcción tendrá un resultado económico muy positivo para todo el país. Hace años se ha debido haber construido. Sin embargo, el cobro de peajes hará que se convierta en una carretera para ricos, mientras que la Transistmica, con todos los defectos que tiene y seguirá teniendo, será la carretera para pobres. Esta autopista tiene un agravante más. Colón es la provincia que tiene la mayor desigualdad en la distribución del ingreso. Es la que mayor ingreso per cápita posee. Las empresas de Zona Libre tienen altísimos ingresos y no pagan impuestos sobre la renta. Una gran parte de la población de Colón está en miseria o miseria extrema, pero, directa o indirectamente pagan impuestos, como lo hacemos todos los ciudadanos del país que somos consumidores.
La empresa que actualmente construye esa autopista tiene una utilidad garantizada en la operación y, si sus ingresos no generan esta utilidad, el Gobierno debe poner la diferencia de los impuestos directos o indirectos que nos cobran a todos. En otras palabras, los pobres de Colón y del resto del país, que no podrán usar esta autopista, tendrán que subsidiar su uso a los empresarios de Zona Libre, que no pagan Impuesto Sobre la Renta. Esta carretera la construye una gran empresa, con la cual se puede negociar que el Estado pague su construcción y pase a ser una carretera de Justicia Social de uso igual para todos.