Los candidatos fuera de apuestas
Desde el año pasado vengo repitiendo que las próximas elecciones las ganaría la oposición. Un prestigioso politólogo panameño me insistió, en repetidas ocasiones, que él quería ser tan optimista como yo, pero temía que por la organización política innegable del PRD y por las trampas que pudiera hacer el Tribunal Electoral, la señora Balbina Herrera sería la ganadora. Yo le reafirmé: ganará la oposición. El pueblo siempre vota por el que más opciones tiene de ganar de la oposición.
El año pasado, en un artículo (Panamá América, 5 de octubre de 2008), decía: "Así las cosas, en las próximas elecciones, si cuentan bien los votos y no hacen trampas, el pueblo votará por los candidatos Juan Carlos Varela o Ricardo Martinelli, según sus opciones, repito. Y el próximo presidente será uno de los dos...".
Y hace poco observaba que, con la unión de Martinelli y Varela la campaña presidencial se había enfriado. Y es lógico que eso pasara. Ya no hay pelea. En lenguaje hípico: "Esa dupleta corre fuera de apuestas". Las últimas encuestas colocan siempre a Martinelli-Varela más allá del 50% de la opción de votos y a la señora Herrera alrededor del 30%. Y así se mantendrán hasta el final.
Según los psicólogos, el hombre derrotado se conoce porque responsabiliza a los demás de su derrota. Hace poco, el candidato a la vicepresidencia del PRD, Juan Carlos Navarro, sugirió que la derrota se la deberán al presidente de la República, Martín Torrijos. ¿Quién tendrá la culpa de la aplastante derrota que le espera a la señora Balbina Herrera? Hay opiniones, pero la que parece más objetiva es que se deberá, principalmente, al pozo de cieno en la que la ha metido su propio partido.
En la última batalla de Napoleón, en Waterloo, se habían unido contra él, Inglaterra, Rusia, Alemania y Austria. Y como "la guardia muere pero no se rinde", como dijera el heroico Cambronne, Wellington, el general que comandaba las fuerzas de Inglaterra, viendo la carnicería que tenían diez contra uno, exclamó: "Aquí estamos asesinando".
Sólo un insensato podría decir que la Sra. Herrera triunfará en las elecciones. Es cuestión de tiempo, si no ocurre algo que nadie pueda detener. Mientras tanto, habrá un enfriamiento, no global, porque la lucha por las diputaciones, alcaldías y representaciones municipales sí va a ser encarnizada. Esperen, no se desesperen...