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Los candidatos y los temas medulares


A medida que avance la campaña política será más difícil discutir con serenidad y libre de apasionamientos algunas cuestiones medulares para la nación y todos los que en ella habitamos. Los candidatos, como es de esperar, sentirán la presión creciente que impone la necesidad de sumar respaldos para reforzar sus posibilidades electorales y dispondrán de menos espacio para comprometerlo en la discusión de los asuntos que podrían restarles votos. Pero ello es importante que cuando todavía hay tiempo lo aprovechemos para ventilar esos temas medulares.
Las encuestas, que proliferarán a medida que se vaya acercando la fecha de los comicios, seguirán preguntándole a los entrevistados que respondan "si las elecciones fueran hoy" por quién votarían. Con seguridad, también preguntarán cuáles son los asuntos que más les preocupan. Y las respuestas seguirán el tono a que estamos acostumbrados, pero no aportarán incentivo para la preferencia razonada y tampoco motivación para que los candidatos se vean obligados a "poner carne en el asador".
Descartado el aspecto de la preferencia como "si las elecciones fueran hoy", que históricamente ha demostrado ser de muy poca confiabilidad, pues los resultados de la verdadera votación han dejado a muchos de los encuestadores bastante mal parados, me interesa ocuparme, mayormente, de cómo los medios de comunicación, las encuestas y quienes con regularidad expresamos opiniones a través de escritos y declaraciones, podemos contribuir a que haya un debate sustantivo sobre los temas medulares.
El desempleo es, y para saberlo no se requiere de encuestas, la mayor preocupación de los panameños. Exijamos, por tanto, que los candidatos digan cómo piensan contribuir a su disminución. Y digo contribuir, porque ningún gobierno resuelve por sí solo. Mediante el aumento de la planilla estatal no se hará. Al Estado le corresponder crear condiciones que contribuyan a disminuir el desempleo. Por tanto, sería importante motivar a los candidatos para que especifiquen como atacarán ese problema medular. Pero, además, motivar al electorado para que opine sobre cuál de ellos está proponiendo alternativas realistas.
Tomemos otro tema medular: La seguridad ciudadana, que también cotiza alto en la preocupación general. Cualquiera puede decir que se requiere de mayor vigilancia en las calles o que la PTJ debe ser más efectiva. Los candidatos no pueden pasar sobre el tema con esas generalidades. Ellos deben decir cómo lo harán y de dónde se proponen obtener los recursos que serán necesarios para afrontar los gastos adicionales que demandarán las alternativas que propongan.
A la situación de la Caja de Seguro Social me he referido en dos artículos recientes. Ese es otro problema medular. Y los candidatos están obligados a decir cómo lo enfrentarán. Seguirle la cuerda, por ejemplo, a aquellos sectores que irresponsablemente se oponen a todas las alternativas que han sido planteadas en la mesa de diálogo podría parecer astuto pero sería un bumerán, y a corto plazo.
Agréguense otros temas como la ampliación del Canal, las reformas constitucionales o las reformas tributarias y ya hay bastante tela para cortar. Sobre esos temas, sin descartar otros de comprobada vigencia e importancia, es que hay que centrar el debate. Y en ellos debieran concentrar su atención los candidatos. Lo que al respecto digan puede ser el peso que decida la inclinación de la balanza.

101 años de Panamá América

 
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