A los centinelas de la salud
Probablemente las celebraciones del primer centenario de la llegada del Dr. Gorgas a Panamá, no tendrán -ruego equivocarme- las repercusiones de la megapublicitada boda de los príncipes de España, ni toda la parafernalia sobre vestidos y demás abrumadora cursilería real y plebeya. Tampoco lo tendrá el IV Congreso Científico del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud. Si acaso, y esto por su peso específico, lo tendrá el I Congreso Internacional de Salud Corporativa de la ACP.
Se trata de actividades científicas memorables que deberían pasar a mejor conocimiento de la comunidad, como testimonio que este país tiene una larga y admirable historia científica, con hombres y mujeres que saben pensar, y bien.
Hace ya muchos años establecí contacto con el Laboratorio Conmemorativo Gorgas. Fueron los doctores Pedro Galindo, Carl Jonson, Eustogio Méndez, Manuel Vásquez, Rolando Saénz, y en particular Abdiel Adames -al que irremediablemente debo decir "Chachi"-, los que me asomaron al caudaloso baúl de informaciones vivas, aportes, sacrificios y otras muchas alternativas que encierra dicho laboratorio. En ese entonces, varios de estos científicos realizaban, entre otras, los estudios ambientales y ecológicos del proyecto hidroeléctrico y de desarrollo integral de El Bayano, del cual fui su director de Información y Divulgación. Quiero reconocer la manera sencilla, amable, desprendida y sin mezquindades, casi familiar -poco común a los investigadores- de estos panameños de las más alta calificación, quienes soportaron -y aún toleran- mis interrogatorios y trauma permanente en disipar las tinieblas de mis desconocimientos en materia de las ciencias llamadas puras o exactas; del amplio espectro de la bioecología.
En noviembre del año pasado y por fina invitación del IV Congreso y VI Jornadas de Medicina Veterinaria, hice una exposición sobre algunos aspectos formales y comunicacionales de la campaña que contra la malaria y la fiebre amarilla organizó y llevó a cabo el Dr. William Crawford Gorgas en Panamá, y sin la cual, posiblemente, la construcción del Canal hubiera corrido igual suerte que el intento francés. Ese empeño me llevó a la ACP, a su Gerencia de Comunicaciones (Dr.-Molinos y Mary Carmen); de allí a la División de Medicina Ocupacional (Dra. Antonianis, quien además de sus consejos, me puso en contacto electrónico con el Dr. Roy ); la formidable biblioteca, cuya asistencia y orientaciones agradezco. Como es natural, volví a los predios del antaño misterioso Laboratorio Gorgas, hoy laureado Instituto.
Toda esta información, incluyendo la titánica tarea del cubano Dr. Carlos Finlay, fueron compartidas por los participantes en los eventos mencionados, donde participaron igualmente autoridades internacionales en la materia, así como la representación OPS-OMS, en Panamá.
En esta oportunidad no pretendo registra la colosal y fecunda historia de la labor de Gorgas y sus colaboradores, así como del Instituto Conmemorativo, como una de las grandes iniciativas del Presidente Porras. Sobre esto existe una abundante, aunque nunca suficiente, relación recogida en diferentes épocas, por esa gran Revista Lotería; en especial, en su edición más reciente a través de un trabajo del Dr. Adames, que motivan estas notas. Sólo quiero seguir llamando la atención para que entre todos redoblemos el esfuerzo para que el acontecer científico en Panamá, sea puesto en media creciente en manos de la opinión pública, en voluntad de doble vía: La comunidad científica y los comunicadores y educadores sociales. De igual manera, un modesto homenaje a quienes en diferentes períodos brindaron lo mejor de sí en esta delicada labor. He de recordar, además de los ya citados, a mi primita Dilsa Galástica, al personal técnico de campo Quiñones, Zapateiro Haynes, Puga y al inefable Luis Alberto Obaldía, recientemente fallecido. A todos ellos y a muchos más, dignos herederos del quehacer científico, la comunidad nacional e internacional, la que les rinde tributo.
(adagal43@hotmail.com)
En la carta referida, el Contralor hace el esclarecimiento de que "El Control Posterior es aquel que se aplica durante el curso de la ejecución, o después de ejecutado un acto de manejo, control que corresponde a la fase posterior, una vez que el acto controlado surge a la vida jurídico-administrativa, como válido y eficaz, o sea, idóneo para generar o estar generando las consecuencias jurídicas y económicas propias del mismo o cuando ya ha generado todos sus efectos".
El hecho de que la ACP le dijera a La Prensa que el proyecto de profundización consiste en una iniciativa "multianual", cuya ejecución va del AF 2004 al AF 2007 con una inversión estimada de 112.5 millones de dólares, faculta a la Contraloría General a ejercer su función fiscalizadora durante el curso de la ejecución del referido proyecto.
Creo que es aleccionador mencionar que la Embajadora Linda Watts, de los Estados Unidos, al presidir un acto en el cual entregó una contribución financiera a algunas Organizaciones No Gubernamentales panameñas, expresó ideas constructivas al señalar que: "la participación de la sociedad civil es fundamental para alcanzar excelencia en la justicia, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas". "En la rendición de cuentas -agregó- es donde cobra mayor preponderancia la participación activa de la sociedad civil." En su concepto "la única manera de que los gobernantes se sientan obligados a responder ante el pueblo es que haya organismos que exijan explicación". (El Panamá América, 4 de junio del 2004).
He insistido y seguiré insistiendo en la importancia de una rendición de cuentas por parte de la Autoridad del Canal. Con eso no pretendo poner a esa entidad bajo ningún régimen de discriminación. Creo que la rendición de cuentas es una obligación que corresponde a todas las instituciones que manejan fondos públicos.
Se trata de actividades científicas memorables que deberían pasar a mejor conocimiento de la comunidad, como testimonio que este país tiene una larga y admirable historia científica, con hombres y mujeres que saben pensar, y bien.
Hace ya muchos años establecí contacto con el Laboratorio Conmemorativo Gorgas. Fueron los doctores Pedro Galindo, Carl Jonson, Eustogio Méndez, Manuel Vásquez, Rolando Saénz, y en particular Abdiel Adames -al que irremediablemente debo decir "Chachi"-, los que me asomaron al caudaloso baúl de informaciones vivas, aportes, sacrificios y otras muchas alternativas que encierra dicho laboratorio. En ese entonces, varios de estos científicos realizaban, entre otras, los estudios ambientales y ecológicos del proyecto hidroeléctrico y de desarrollo integral de El Bayano, del cual fui su director de Información y Divulgación. Quiero reconocer la manera sencilla, amable, desprendida y sin mezquindades, casi familiar -poco común a los investigadores- de estos panameños de las más alta calificación, quienes soportaron -y aún toleran- mis interrogatorios y trauma permanente en disipar las tinieblas de mis desconocimientos en materia de las ciencias llamadas puras o exactas; del amplio espectro de la bioecología.
En noviembre del año pasado y por fina invitación del IV Congreso y VI Jornadas de Medicina Veterinaria, hice una exposición sobre algunos aspectos formales y comunicacionales de la campaña que contra la malaria y la fiebre amarilla organizó y llevó a cabo el Dr. William Crawford Gorgas en Panamá, y sin la cual, posiblemente, la construcción del Canal hubiera corrido igual suerte que el intento francés. Ese empeño me llevó a la ACP, a su Gerencia de Comunicaciones (Dr.-Molinos y Mary Carmen); de allí a la División de Medicina Ocupacional (Dra. Antonianis, quien además de sus consejos, me puso en contacto electrónico con el Dr. Roy ); la formidable biblioteca, cuya asistencia y orientaciones agradezco. Como es natural, volví a los predios del antaño misterioso Laboratorio Gorgas, hoy laureado Instituto.
Toda esta información, incluyendo la titánica tarea del cubano Dr. Carlos Finlay, fueron compartidas por los participantes en los eventos mencionados, donde participaron igualmente autoridades internacionales en la materia, así como la representación OPS-OMS, en Panamá.
En esta oportunidad no pretendo registra la colosal y fecunda historia de la labor de Gorgas y sus colaboradores, así como del Instituto Conmemorativo, como una de las grandes iniciativas del Presidente Porras. Sobre esto existe una abundante, aunque nunca suficiente, relación recogida en diferentes épocas, por esa gran Revista Lotería; en especial, en su edición más reciente a través de un trabajo del Dr. Adames, que motivan estas notas. Sólo quiero seguir llamando la atención para que entre todos redoblemos el esfuerzo para que el acontecer científico en Panamá, sea puesto en media creciente en manos de la opinión pública, en voluntad de doble vía: La comunidad científica y los comunicadores y educadores sociales. De igual manera, un modesto homenaje a quienes en diferentes períodos brindaron lo mejor de sí en esta delicada labor. He de recordar, además de los ya citados, a mi primita Dilsa Galástica, al personal técnico de campo Quiñones, Zapateiro Haynes, Puga y al inefable Luis Alberto Obaldía, recientemente fallecido. A todos ellos y a muchos más, dignos herederos del quehacer científico, la comunidad nacional e internacional, la que les rinde tributo.
(adagal43@hotmail.com)
En la carta referida, el Contralor hace el esclarecimiento de que "El Control Posterior es aquel que se aplica durante el curso de la ejecución, o después de ejecutado un acto de manejo, control que corresponde a la fase posterior, una vez que el acto controlado surge a la vida jurídico-administrativa, como válido y eficaz, o sea, idóneo para generar o estar generando las consecuencias jurídicas y económicas propias del mismo o cuando ya ha generado todos sus efectos".
El hecho de que la ACP le dijera a La Prensa que el proyecto de profundización consiste en una iniciativa "multianual", cuya ejecución va del AF 2004 al AF 2007 con una inversión estimada de 112.5 millones de dólares, faculta a la Contraloría General a ejercer su función fiscalizadora durante el curso de la ejecución del referido proyecto.
Creo que es aleccionador mencionar que la Embajadora Linda Watts, de los Estados Unidos, al presidir un acto en el cual entregó una contribución financiera a algunas Organizaciones No Gubernamentales panameñas, expresó ideas constructivas al señalar que: "la participación de la sociedad civil es fundamental para alcanzar excelencia en la justicia, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas". "En la rendición de cuentas -agregó- es donde cobra mayor preponderancia la participación activa de la sociedad civil." En su concepto "la única manera de que los gobernantes se sientan obligados a responder ante el pueblo es que haya organismos que exijan explicación". (El Panamá América, 4 de junio del 2004).
He insistido y seguiré insistiendo en la importancia de una rendición de cuentas por parte de la Autoridad del Canal. Con eso no pretendo poner a esa entidad bajo ningún régimen de discriminación. Creo que la rendición de cuentas es una obligación que corresponde a todas las instituciones que manejan fondos públicos.