Los cepalinos y la mano visible del gobierno
El filósofo Karl Popper (1902-1993) afirmaba que el modo de obtener conocimiento es a través de nuestros errores. Sin embargo, el dicho popular afirma que "el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra". ¿Quién tiene la razón?
Creemos que ambas aseveraciones contienen parte de la verdad.
Estos pensamientos vinieron a mi mente cuando, con incredulidad e indignación leí las declaraciones de José Antonio Ocampo, secretario adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales. En el marco de la primera "Jornada Nacional sobre desarrollo" realizada en Montevideo, el funcionario expresó en una entrevista que él considera que América Latina debe defender de forma mucho más agresiva sus monedas y aplicar subsidios a sectores de la tecnología, como hacen los países asiáticos.
Ocampo, quien fue secretario ejecutivo de la CEPAL entre 1998 y el 2003, explicó que habría que aplicar una nueva política de subsidios en la región, con el objetivo de "fomentar la innovación y las cadenas productivas" y, de ese modo, "reducir las diferencias tecnológicas que hoy existen entre las grandes compañías y las pequeñas y medianas empresas".
Coincidió en Uruguay el empresario chileno Oscar Garretón, quien fue subsecretario de Economía (1970-1972) en el gobierno de Salvador Allende, quien también concedió entrevistas a la prensa. Vale la pena contrastar las ideas de estos dos personajes.
Garretón manifestó que recuerda la década de los años 70 "con angustia". Declaró que la izquierda chilena tuvo un largo y temprano proceso de autocrítica que desembocó en una renovación. Llegaron a la conclusión que la economía abierta al mundo es el mejor instrumento para luchar contra la pobreza y la desigualdad. Entonces, ¿hay que experimentar con eso? Si ya lo conocemos, terminamos cada decenio con un informe de la CEPAL que hace referencia a la década pérdida".
Los cepalinos promueven "políticas de desarrollo" y cuando los países las cumplen y obtienen resultados nefastos, ponen cara de "yo no fui". La consecuencia es el dolor y la miseria para amplias capas sociales, mientras que los funcionarios responsables son ascendidos de la burocracia nacional a la internacional, donde no pagan impuestos y son retribuidos con suculentos estipendios. ¡Cuánta injusticia y, sin embargo, así funciona la realidad latinoamericana!
(*)Analista uruguaya.
(c) www.aipenet.com
Eso, a su juicio, es suficiente, pero hay quienes no toman conciencia y no disponen los desechos como se debe.
No se trata sólo de un asunto de imagen. Miguel Quiroz, del almacén la Pantera Rosa, aseguró que la competencia de los nuevos centros comerciales ha obligado a los propietarios de almacenes a bajar sus precios y hacer baratillos.
"Esto era de esperarse, las quincenas antes se sentían en las ventas y los décimos ni hablar.. esperamos que la época navideña que se avecina sea como los años anteriores", enfatizó.
Creemos que ambas aseveraciones contienen parte de la verdad.
Estos pensamientos vinieron a mi mente cuando, con incredulidad e indignación leí las declaraciones de José Antonio Ocampo, secretario adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales. En el marco de la primera "Jornada Nacional sobre desarrollo" realizada en Montevideo, el funcionario expresó en una entrevista que él considera que América Latina debe defender de forma mucho más agresiva sus monedas y aplicar subsidios a sectores de la tecnología, como hacen los países asiáticos.
Ocampo, quien fue secretario ejecutivo de la CEPAL entre 1998 y el 2003, explicó que habría que aplicar una nueva política de subsidios en la región, con el objetivo de "fomentar la innovación y las cadenas productivas" y, de ese modo, "reducir las diferencias tecnológicas que hoy existen entre las grandes compañías y las pequeñas y medianas empresas".
Coincidió en Uruguay el empresario chileno Oscar Garretón, quien fue subsecretario de Economía (1970-1972) en el gobierno de Salvador Allende, quien también concedió entrevistas a la prensa. Vale la pena contrastar las ideas de estos dos personajes.
Garretón manifestó que recuerda la década de los años 70 "con angustia". Declaró que la izquierda chilena tuvo un largo y temprano proceso de autocrítica que desembocó en una renovación. Llegaron a la conclusión que la economía abierta al mundo es el mejor instrumento para luchar contra la pobreza y la desigualdad. Entonces, ¿hay que experimentar con eso? Si ya lo conocemos, terminamos cada decenio con un informe de la CEPAL que hace referencia a la década pérdida".
Los cepalinos promueven "políticas de desarrollo" y cuando los países las cumplen y obtienen resultados nefastos, ponen cara de "yo no fui". La consecuencia es el dolor y la miseria para amplias capas sociales, mientras que los funcionarios responsables son ascendidos de la burocracia nacional a la internacional, donde no pagan impuestos y son retribuidos con suculentos estipendios. ¡Cuánta injusticia y, sin embargo, así funciona la realidad latinoamericana!
(*)Analista uruguaya.
(c) www.aipenet.com
Eso, a su juicio, es suficiente, pero hay quienes no toman conciencia y no disponen los desechos como se debe.
No se trata sólo de un asunto de imagen. Miguel Quiroz, del almacén la Pantera Rosa, aseguró que la competencia de los nuevos centros comerciales ha obligado a los propietarios de almacenes a bajar sus precios y hacer baratillos.
"Esto era de esperarse, las quincenas antes se sentían en las ventas y los décimos ni hablar.. esperamos que la época navideña que se avecina sea como los años anteriores", enfatizó.