Los derechos de la educación
Los educadores merecen un aumento salarial, pero nuestra juventud merece una mejor educación. Es una canallada que los gremios magisteriales estén encabezados en algunos casos, por demagogos irresponsables a quienes pareciera importarles muy poco la educación de nuestros hijos y el bienestar y realización profesional de sus agremiados. Un verdadero educador no le hace huelga a sus alumnos. Un verdadero educador no lucha por acortar las horas de clases. Un verdadero educador no usa sus días de enfermedad pagada como excusa de inasistencia, cuando no está enfermo. Un verdadero educador no acribilla el lenguaje con los barbarismos y los horrores gramaticales con los que pretenden comunicarse estos señores. Un verdadero educador no utiliza la dirigencia gremial para avanzar la agenda totalitaria del eje La Habana, Caracas, La Paz.
Es escandaloso que, después de que el Gobierno aceptara otorgar un aumento mayor del que realmente sería responsable ofrecer, estos señores todavía quieran más, sin ningún compromiso de elevar la calidad de la educación nacional. Insisto, es una verdadera canallada que con la actitud politiquera del "No por el No" quieran llevar al gremio docente a una huelga, cuyo único resultado seguro será el grave perjuicio a los estudiantes más pobres de nuestro país. Es una tragedia que los que más horas de clase necesitan para salir de la pobreza, sean las primeras víctimas de quienes dicen ser "de izquierda". Es que la "izquierda" de ahora sólo sabe pedir derechos, pero no saben cumplir deberes. Y no le importa lograr sus supuestos derechos a costa de los más pobres y desvalidos: los niños y jóvenes de las escuelas oficiales. Nada bueno pueden enseñar quienes incumplen sus deberes. Ante un Gobierno que no sabe decir que no a los capitanes del No. Nosotros tenemos que decir ¡ya basta! ¡Ya basta de tolerar la mala educación y tener que pagar más por ella! ¡Ya basta de tolerar a los mal educados que mal educan a nuestros hijos! ¡Ya basta de chantajes politiqueros! Ante un grupo de educadores que sí acepta el acuerdo de mayor salario y mejor educación, y otro que sólo sabe decir que No, es hora que se le haga el aumento sólo a aquellos educadores que individualmente firmen un compromiso con la calidad y el tiempo educativo y a los que no lo hagan, pues No.
Es escandaloso que, después de que el Gobierno aceptara otorgar un aumento mayor del que realmente sería responsable ofrecer, estos señores todavía quieran más, sin ningún compromiso de elevar la calidad de la educación nacional. Insisto, es una verdadera canallada que con la actitud politiquera del "No por el No" quieran llevar al gremio docente a una huelga, cuyo único resultado seguro será el grave perjuicio a los estudiantes más pobres de nuestro país. Es una tragedia que los que más horas de clase necesitan para salir de la pobreza, sean las primeras víctimas de quienes dicen ser "de izquierda". Es que la "izquierda" de ahora sólo sabe pedir derechos, pero no saben cumplir deberes. Y no le importa lograr sus supuestos derechos a costa de los más pobres y desvalidos: los niños y jóvenes de las escuelas oficiales. Nada bueno pueden enseñar quienes incumplen sus deberes. Ante un Gobierno que no sabe decir que no a los capitanes del No. Nosotros tenemos que decir ¡ya basta! ¡Ya basta de tolerar la mala educación y tener que pagar más por ella! ¡Ya basta de tolerar a los mal educados que mal educan a nuestros hijos! ¡Ya basta de chantajes politiqueros! Ante un grupo de educadores que sí acepta el acuerdo de mayor salario y mejor educación, y otro que sólo sabe decir que No, es hora que se le haga el aumento sólo a aquellos educadores que individualmente firmen un compromiso con la calidad y el tiempo educativo y a los que no lo hagan, pues No.