Los deseos para el 2002
Cuando llegan estas fechas, siempre nos hacemos propósitos o decidimos suspender algunos de nuestros hábitos, o nos planteamos metas y deseos para el próximo año. En este último artículo del 2001, plantearé algunas cosas que la mayoría de ustedes desearía que sucediera en nuestro país el próximo año.
Iniciaremos por el tránsito de la ciudad capital. Esperemos que se inicie la construcción del sistema de transporte masivo, que sea el más económico para los usuarios, el que menos afecte al medio ambiente y el más práctico para la ciudad. Que se inicie la construcción del segundo puente sobre el Canal, para que esta obra sea el símbolo del centenario. Que el Fondo Fiduciario, sin despilfarrarlo, sea utilizado para crear más fuente de trabajo y de esta manera, se dé la verdadera reactivación económica. Que todos los panameños confiemos más en nuestra gente, pensemos más en la Patria, que en nuestro sector. Que el Ejecutivo y el Legislativo superen sus diferencias y así todos juntos podemos aportar más a la Nación. Que el IDAAN, con su nueva ley, se convierta en una entidad moderna. Que la ley de primer empleo se implemente correctamente, para que trabajador y empresa salgan favorecidos. Que el diálogo por la Caja de Seguro Social, llegue a puerto seguro y que de esta manera, los panameños con ideas autóctonas, logremos salvar nuestra entidad de seguridad social. Que modernicemos la educación una vez por toda, para que podamos tener un futuro como nación. Que mejoremos nuestra autoestima, elemento fundamental para creer más en nuestras propias creatividad y capacidad, que sí tenemos.
Todo lo que estoy deseando es fácil de realizar, es sólo tener la voluntad política de hacerlo y la visión de Patria. Quiero recordar que en la medida de despojarnos de esa actitud egoísta, de sólo pensar en nuestros intereses y pensemos en el desarrollo integral, será la única forma que nuestro sector va a crecer y desarrollarse de manera firme y duradera, porque el progreso será de todos los panameños.
Estimados lectores, espero que esta Navidad nos haya servido para que meditáramos sobre esto, y el año 2002 sea el inicio de la implementación de una nueva actitud. Feliz Año Nuevo. "Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net
Iniciaremos por el tránsito de la ciudad capital. Esperemos que se inicie la construcción del sistema de transporte masivo, que sea el más económico para los usuarios, el que menos afecte al medio ambiente y el más práctico para la ciudad. Que se inicie la construcción del segundo puente sobre el Canal, para que esta obra sea el símbolo del centenario. Que el Fondo Fiduciario, sin despilfarrarlo, sea utilizado para crear más fuente de trabajo y de esta manera, se dé la verdadera reactivación económica. Que todos los panameños confiemos más en nuestra gente, pensemos más en la Patria, que en nuestro sector. Que el Ejecutivo y el Legislativo superen sus diferencias y así todos juntos podemos aportar más a la Nación. Que el IDAAN, con su nueva ley, se convierta en una entidad moderna. Que la ley de primer empleo se implemente correctamente, para que trabajador y empresa salgan favorecidos. Que el diálogo por la Caja de Seguro Social, llegue a puerto seguro y que de esta manera, los panameños con ideas autóctonas, logremos salvar nuestra entidad de seguridad social. Que modernicemos la educación una vez por toda, para que podamos tener un futuro como nación. Que mejoremos nuestra autoestima, elemento fundamental para creer más en nuestras propias creatividad y capacidad, que sí tenemos.
Todo lo que estoy deseando es fácil de realizar, es sólo tener la voluntad política de hacerlo y la visión de Patria. Quiero recordar que en la medida de despojarnos de esa actitud egoísta, de sólo pensar en nuestros intereses y pensemos en el desarrollo integral, será la única forma que nuestro sector va a crecer y desarrollarse de manera firme y duradera, porque el progreso será de todos los panameños.
Estimados lectores, espero que esta Navidad nos haya servido para que meditáramos sobre esto, y el año 2002 sea el inicio de la implementación de una nueva actitud. Feliz Año Nuevo. "Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net