Los efectos de un empeño personal y antipatriótico
Elementos del gobierno pasado, con la demagogia de un patriotismo, se impusieron la tarea de hacer efectiva, sin reflexión, la salida de los militares acantonados en las riberas del Canal apoyándose de lo que decían los tratados Torrijos-Carter. Esos elementos y el mismo gobierno queriendo dar la impresión de ser más patriotas que los demás panameños pregonaban que se fueran los gringos de Panamá sin llevar en cuenta y considerar los efectos económicos que iban a ocasionar al país en sus diferentes actividades como el comercio, el turismo interno, la ayuda logística, la política del buen vecino, el renglón de bienes y raíces, empleadas domésticas y otros servicios personales y familiares.
Decía yo en unos de mis artículos, que llevar a efecto algunos convenios bilaterales después de la entrega formal del Canal a nuestro país, sin que ello lesionara la soberanía nacional y la dignidad de los panameños, no significaba traicionar, sobretodo cuando vemos que otros países inclusive potencias mantienen acuerdos bilaterales haciendo respetar la soberanía y la dignidad de sus pueblos, sin que ello quiera decir que sean menos patriotas que nosotros los panameños.
Hay gobiernos con otra visión y otra cultura patriótica que miran primero por el bienestar de sus pueblos sin dejar a un lado el celo por la seguridad y el destino de sus naciones y de su población.
La juventud panameña, por generaciones, luchó para conseguir la soberanía total y el manejo de su canal, ello ha sido cumplido al pie de la letra por Estados Unidos, avalado con el apoyo moral del mundo para la neutralidad del Canal. Ello no quiere decir que no se puedan llegar acuerdos bilaterales de mutuo respeto para el bienestar, la seguridad y el futuro de la patria. Esos elementos que pregonaban que se vayan los gringos de Panamá, lo hacían por un despecho personal y diferencias ideológicas sin considerar los efectos económicos que le ocasionaban a muchos panameños, quizás porque sus condiciones económicas están por encima de los demás.
El tiempo nos ha dicho lo que desde un principio decíamos y lo que hoy nos dice uno de nuestros diarios, donde el gobierno actual reconoce que el descenso en la economía del país obedece al retiro de las bases militares norteamericanas de las riberas del Canal. Esta gran verdad no quiere decir que estemos lloriqueando la salida de ellos de Panamá, sino que debimos ser más pragmáticos en política mediante acuerdos bilaterales de corto plazo, mientras balanceábamos nuestra economía y estabilizamos nuestra seguridad y la del Canal Lo lamentable de esta situación fue que no se le pidió la opinión al pueblo panameño mediante un referéndum nacional, sino que se hizo a base del mandato y del poder de los que gobernaban en ese entonces y hoy el pueblo sufre las consecuencias.
Decía yo en unos de mis artículos, que llevar a efecto algunos convenios bilaterales después de la entrega formal del Canal a nuestro país, sin que ello lesionara la soberanía nacional y la dignidad de los panameños, no significaba traicionar, sobretodo cuando vemos que otros países inclusive potencias mantienen acuerdos bilaterales haciendo respetar la soberanía y la dignidad de sus pueblos, sin que ello quiera decir que sean menos patriotas que nosotros los panameños.
Hay gobiernos con otra visión y otra cultura patriótica que miran primero por el bienestar de sus pueblos sin dejar a un lado el celo por la seguridad y el destino de sus naciones y de su población.
La juventud panameña, por generaciones, luchó para conseguir la soberanía total y el manejo de su canal, ello ha sido cumplido al pie de la letra por Estados Unidos, avalado con el apoyo moral del mundo para la neutralidad del Canal. Ello no quiere decir que no se puedan llegar acuerdos bilaterales de mutuo respeto para el bienestar, la seguridad y el futuro de la patria. Esos elementos que pregonaban que se vayan los gringos de Panamá, lo hacían por un despecho personal y diferencias ideológicas sin considerar los efectos económicos que le ocasionaban a muchos panameños, quizás porque sus condiciones económicas están por encima de los demás.
El tiempo nos ha dicho lo que desde un principio decíamos y lo que hoy nos dice uno de nuestros diarios, donde el gobierno actual reconoce que el descenso en la economía del país obedece al retiro de las bases militares norteamericanas de las riberas del Canal. Esta gran verdad no quiere decir que estemos lloriqueando la salida de ellos de Panamá, sino que debimos ser más pragmáticos en política mediante acuerdos bilaterales de corto plazo, mientras balanceábamos nuestra economía y estabilizamos nuestra seguridad y la del Canal Lo lamentable de esta situación fue que no se le pidió la opinión al pueblo panameño mediante un referéndum nacional, sino que se hizo a base del mandato y del poder de los que gobernaban en ese entonces y hoy el pueblo sufre las consecuencias.