Los engaños a los colonenses
Cuando en un hogar el fogón permanece apagado y las ollas y pailas están frías, la familia tiene que luchar para salir adelante. De ahí que me siento profundamente conmovido, de ver cómo desde hacer tres días (15, 16 y 17 de marzo), la valientes mujeres colonenses tomaron la bandera reivindicativa.
¿Por qué ha ocurrido esto? ¿Por qué las mujeres se han expuesto a la fuerza bruta, ser rociadas con gases, ver vejadas, maltratadas, ultrajadas y encarceladas? Esto ha ocurrido, sencillamente, porque se ha roto el largo rosario de engaños al pueblo colonense, que en su conjunto, clama por un estudio profundo y un ataque frontal al desempleo, la miseria, el abandono, la prostitución, la desnutrición, la ignorancia, en fin se ha roto con la sarta de mentiras, engaños y promesas incumplidas de las que han sido objeto.
Recordemos; primero se les dijo que en los proyectos que se efectuaban en la Isla Margarita iban a tener 20,000 (veinte mil) empleos. En segundo lugar, se les prometió que en la zona procesadora y exportadora, que se instalaba en FORT DAVIS, tendrán 9,000 (nueve mil) empleos. Posteriormente, se les ofreció una cantidad indeterminada de plazas en la Autopista Panamá - Colon, que supuestamente iba a iniciarse del Atlántico al Pacífico. Ninguna de estas promesas se cumplieron. Y los colonenses se preguntan: ¿por qué todo los gobiernos incumplen sus promesas con ellos?, ojalá no ocurra lo mismo con los proyectos del Hotel Melia y COLON 2000.
¿Por qué ocurrió la marcha de hambre y desesperación?
En octubre de 1959 marcharon hacia Panamá miles de colonenses ávidos de justicia, pan y trabajo. El gobierno de turno, de aquel entonces, hizo promesas que jamás se cumplieron. Y tuvimos los colonenses que tomarnos el Palacio Legislativo y presentar, los diputados del pueblo, tres anteproyectos de leyes que, meses después, fueron aprobadas: La Ley del Salario Mínimo, la Ley Inquilinaria y la Ley de Reforma Agraria.
¿Por qué ocurrió la huelga de los trabajadores de la AMSTERDAM COCONUT PALM OIL COMPANY, en SALUD (Costa Abajo) en 1961?.
Pues por las mismas razones de justicia, pan y equidad (en el sentido de repartir las ganancias de conformidad a los esfuerzos que desplegaban en la producción).
¿Por qué recordamos la lucha de los educadores en Colón, en octubre de 1965? El educador colonense apoyó unánimemente este movimiento, porque se trataba de luchar por la justicia social, la educación popular y mejores condiciones de vida de los educadores.
¿Por qué recordamos el 6 de junio de 1966? Lo recordamos porque fue el grito del pueblo colonense contra la injusticia, el crimen político, la opresión y el engaño de las castas oligárquicas dominantes.
Y en la actualidad, ¿Por qué lucha MODESCO, FENASEP, los obreros, los estudiantes, la juventud y la mujer colonense? Por las mismas razones por las cuales siempre se ha luchado, por un alto a los despidos injustificados de miles de empleados públicos, a la mentira calculada, a la demagogía y promesas incumplidas. Por un alto abuso contra el pueblo que sólo clama por soluciones a sus necesidades, conforme a sus aportes al erario público y al progreso nacional.
Colón, ciudad de indomables, cansada de esperar, no resiste un minuto más. Por ello, en esta ocasión, aplaudimos las acciones de las mujeres colonenses, de la mujer cabeza de familia, de la mujer madre y padre de hogares, que no ve futuro inmediato para salir de la miseria.
Salud mujeres colonenses, no desmayéis, que el triunfo es de vosotras.
¿Por qué ha ocurrido esto? ¿Por qué las mujeres se han expuesto a la fuerza bruta, ser rociadas con gases, ver vejadas, maltratadas, ultrajadas y encarceladas? Esto ha ocurrido, sencillamente, porque se ha roto el largo rosario de engaños al pueblo colonense, que en su conjunto, clama por un estudio profundo y un ataque frontal al desempleo, la miseria, el abandono, la prostitución, la desnutrición, la ignorancia, en fin se ha roto con la sarta de mentiras, engaños y promesas incumplidas de las que han sido objeto.
Recordemos; primero se les dijo que en los proyectos que se efectuaban en la Isla Margarita iban a tener 20,000 (veinte mil) empleos. En segundo lugar, se les prometió que en la zona procesadora y exportadora, que se instalaba en FORT DAVIS, tendrán 9,000 (nueve mil) empleos. Posteriormente, se les ofreció una cantidad indeterminada de plazas en la Autopista Panamá - Colon, que supuestamente iba a iniciarse del Atlántico al Pacífico. Ninguna de estas promesas se cumplieron. Y los colonenses se preguntan: ¿por qué todo los gobiernos incumplen sus promesas con ellos?, ojalá no ocurra lo mismo con los proyectos del Hotel Melia y COLON 2000.
¿Por qué ocurrió la marcha de hambre y desesperación?
En octubre de 1959 marcharon hacia Panamá miles de colonenses ávidos de justicia, pan y trabajo. El gobierno de turno, de aquel entonces, hizo promesas que jamás se cumplieron. Y tuvimos los colonenses que tomarnos el Palacio Legislativo y presentar, los diputados del pueblo, tres anteproyectos de leyes que, meses después, fueron aprobadas: La Ley del Salario Mínimo, la Ley Inquilinaria y la Ley de Reforma Agraria.
¿Por qué ocurrió la huelga de los trabajadores de la AMSTERDAM COCONUT PALM OIL COMPANY, en SALUD (Costa Abajo) en 1961?.
Pues por las mismas razones de justicia, pan y equidad (en el sentido de repartir las ganancias de conformidad a los esfuerzos que desplegaban en la producción).
¿Por qué recordamos la lucha de los educadores en Colón, en octubre de 1965? El educador colonense apoyó unánimemente este movimiento, porque se trataba de luchar por la justicia social, la educación popular y mejores condiciones de vida de los educadores.
¿Por qué recordamos el 6 de junio de 1966? Lo recordamos porque fue el grito del pueblo colonense contra la injusticia, el crimen político, la opresión y el engaño de las castas oligárquicas dominantes.
Y en la actualidad, ¿Por qué lucha MODESCO, FENASEP, los obreros, los estudiantes, la juventud y la mujer colonense? Por las mismas razones por las cuales siempre se ha luchado, por un alto a los despidos injustificados de miles de empleados públicos, a la mentira calculada, a la demagogía y promesas incumplidas. Por un alto abuso contra el pueblo que sólo clama por soluciones a sus necesidades, conforme a sus aportes al erario público y al progreso nacional.
Colón, ciudad de indomables, cansada de esperar, no resiste un minuto más. Por ello, en esta ocasión, aplaudimos las acciones de las mujeres colonenses, de la mujer cabeza de familia, de la mujer madre y padre de hogares, que no ve futuro inmediato para salir de la miseria.
Salud mujeres colonenses, no desmayéis, que el triunfo es de vosotras.