Los falsos palacios de Saddan Husseim
El rotundo rechazo de Saddam Husseim a abrir sus palacios a la inspección de los técnicos de la Comisión Especial de la ONU, confirmó las revelaciones de los servicios de inteligencia occidentales. Los palacios han sido transformados en escondites de documentos y equipos dedicados a la fabricación de armas biológicas, al igual que los cuarteles de inteligencia y la sede de la Guardia Republicana. El ingreso de los comisionados científicos de la ONU a los palacios del dictador iraquí pondrían al descubierto las pruebas de la fabricación de armas biológicas, prohibidas por severas normas internacionales.
Según las investigaciones procesadas por la ONU, desde 1974 el régimen despótico de Irak viene experimentando con armas biológicas, entre ellas el clostridium perfringes, causante de la gangrena; el virus de la conjuntivitis hemorrágica, que inunda los ojos con sangre; el ántrax, que ocasiona vómitos, fiebre y asfixia; y la toxina del botulismo, capaz de desencadenar delicados fallos respiratorios. Se han descubierto videos de experimentos de las armas biológicas nombradas en animales, tales como perros, monos, asnos y ovejas. No existe duda en el seno de los comisionados de que los experimentos en animales son el preámbulo para su uso masivo en seres humanos. Encima del arsenal de bombas biológicas, la comisión le sigue la pista a la documentación que acredita la compra de maquinaria y elementos químicos en países europeos, lista de equipos, nombres de los funcionarios iraquíes y extranjeros que intervienen en el programa, en resumen, las pruebas acusatorias que debe conocer la comunidad internacional.
La negativa de Irak devuelve a su punto de origen la crisis que determinó la salida de la comisión. En otras palabras, queda en suspenso la mediación de Rusia a través del Canciller Primakov, exagente de la KGB en Bagdad, para anular las presiones del Consejo de Seguridad. Se comenta que Rusia busca el levantamiento del embargo petrolero a Irak para poder cobrar la deuda de 7 mil millones de dólares. Más allá de los intereses económicos y diplomáticos, lo que se ubica en el primer plano es el riesgo que se corre en el Medio Oriente y en otras partes, por el posible uso de armas biológicas en seres humanos y la forma de conjurar el peligro, ya sea a trav|s de la ONU o por otros medios que posibiliten el acceso de la comisión de t|cnicos a los palacios y otros lugares.
Y mientras Sadan continúa su peligroso juego del "tira y afloja" con los inspectores de la ONU, la flota enviada por Estados Unidos a las inmediaciones del Golfo Pérsico espera órdenes sobre esta nueva tormenta en el desierto.
Según las investigaciones procesadas por la ONU, desde 1974 el régimen despótico de Irak viene experimentando con armas biológicas, entre ellas el clostridium perfringes, causante de la gangrena; el virus de la conjuntivitis hemorrágica, que inunda los ojos con sangre; el ántrax, que ocasiona vómitos, fiebre y asfixia; y la toxina del botulismo, capaz de desencadenar delicados fallos respiratorios. Se han descubierto videos de experimentos de las armas biológicas nombradas en animales, tales como perros, monos, asnos y ovejas. No existe duda en el seno de los comisionados de que los experimentos en animales son el preámbulo para su uso masivo en seres humanos. Encima del arsenal de bombas biológicas, la comisión le sigue la pista a la documentación que acredita la compra de maquinaria y elementos químicos en países europeos, lista de equipos, nombres de los funcionarios iraquíes y extranjeros que intervienen en el programa, en resumen, las pruebas acusatorias que debe conocer la comunidad internacional.
La negativa de Irak devuelve a su punto de origen la crisis que determinó la salida de la comisión. En otras palabras, queda en suspenso la mediación de Rusia a través del Canciller Primakov, exagente de la KGB en Bagdad, para anular las presiones del Consejo de Seguridad. Se comenta que Rusia busca el levantamiento del embargo petrolero a Irak para poder cobrar la deuda de 7 mil millones de dólares. Más allá de los intereses económicos y diplomáticos, lo que se ubica en el primer plano es el riesgo que se corre en el Medio Oriente y en otras partes, por el posible uso de armas biológicas en seres humanos y la forma de conjurar el peligro, ya sea a trav|s de la ONU o por otros medios que posibiliten el acceso de la comisión de t|cnicos a los palacios y otros lugares.
Y mientras Sadan continúa su peligroso juego del "tira y afloja" con los inspectores de la ONU, la flota enviada por Estados Unidos a las inmediaciones del Golfo Pérsico espera órdenes sobre esta nueva tormenta en el desierto.