Los israelíes secuestrados, hace ya un año
Cuando los autos se detienen frente a su casa, esta mujer corre hacia la puerta. Vive con la esperanza que, ahora, las fuerzas israelíes le estén trayendo a su hijo a casa. Esta vez, los mismos vehículos militares que le llevaron la noticia del secuestro, le traerán el final a su pesadilla.
Cada día que transcurre, sus anhelos se hacen pedazos. Aviva Shalit espera el retorno de su hijo Gilad, de 20 años, soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel, secuestrado por Hamas en territorio israelí. Ha pasado más de un año desde su secuestro; un año horrendo en que recibió sólo una carta y una grabación de audio de Gilad. Y mientras Hamas, en la Franja de Gaza, no se contenga adecuadamente, su ansiedad continuará creciendo.
Las familias de Eldad Regev y Ehud Goldwasser, secuestrado por Hezbollah del lado israelí de la frontera con Líbano, tienen razón de "envidar" a la familia Shalit. Porque no importa cuán precaria sea la situación en Gaza, al menos los Shalit recibieron una palabra que su hijo está vivo. Las familias Regev y Goldwasser no fueron tan afortunadas. Ni un solo canal de comunicación se abrió, ni un solo pedacito de evidencia se recibió en cuanto a sus condiciones. Hoy, hace un año que fueron secuestrados, y todavía ni una palabra. Estos no son sólo casos de crueldad deliberada. Son violaciones a la Ley Internacional.
Hezbollah está actuando en clara infracción a la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, del 11 de agosto de 2006, que llamó en su preámbulo a la "liberación incondicional de los soldados israelíes secuestrados". Esta exigencia fue reiterada en una declaración del 17 de abril de 2007, por el Presidente del Consejo de Seguridad, que destacó -con profundo pesar- el hecho que no haya habido progreso alguno respecto de los dos soldados secuestrados.
El Consejo de Seguridad tomó esta oportunidad para reiterar su llamado a "su inmediata e incondicional liberación". El Secretario General también se refirió (el 14 de marzo de 2007) al secuestro, en un informe al Consejo de Seguridad sobre la implementación de la Resolución 1701 de la UNSC.
Para Hezbollah fue grave destacar que Hezbollah rechazaba públicamente el concepto de una inmediata e incondicional liberación, en una etapa temprana, de los dos soldados israelíes insistiendo en su lugar, en la liberación de grandes cantidades de detenidos en Israel, más allá del encuadre de la Resolución 1701 (2006). También hubo exigencias, imposibles de satisfacer, con relación a la prueba que, ambos soldados, estuvieran vivos. El Secretario General instó a los líderes de Hezbollah "a evitar los pedidos desproporcionados y que la negociación extendida no podía ser considerada adecuada, según el concepto de urgencia humanitaria de los casos y el mensaje claro de la resolución 1701 (2006)".
Las Naciones Unidas realizaron de manera reiterada, un llamado para la liberación de los soldados secuestrados. Pero todavía hay mucho que la comunidad internacional puede hacer. Es tiempo de aplicar la presión necesaria sobre Irán y Siria, naciones que patrocinan a Hezbollah y Hamas. Esos dos regímenes pueden tener las llaves de las celdas de Shalit, Regev y Goldwasser.
En tanto que la discusión internacional continúa, es importante recordar un hecho vital: estamos hablando de vidas humanas reales; soldados, sí, pero además, personas con familias, esperanzas y sueños. Con la ayuda de la comunidad internacional, tal vez la próxima vez que suene el timbre en los hogares de las familias Shalit, Regev y Goldwasser, Gilad, Eldad y Ehud estén parados allí, finalmente en casa, lugar al que pertenecen.
El parque Recreativo Omar Torrijos, ubicado en el corregimiento de San Francisco, en Vía Porras y Calle 71 San Francisco, es una extensa área verde, muy visitada los fines de semana. Es un centro de recreación y convivencia donde hay canchas de tenis, baloncesto, piscina y para los amantes de la lectura, el refugio cultural es la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.
Cada día que transcurre, sus anhelos se hacen pedazos. Aviva Shalit espera el retorno de su hijo Gilad, de 20 años, soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel, secuestrado por Hamas en territorio israelí. Ha pasado más de un año desde su secuestro; un año horrendo en que recibió sólo una carta y una grabación de audio de Gilad. Y mientras Hamas, en la Franja de Gaza, no se contenga adecuadamente, su ansiedad continuará creciendo.
Las familias de Eldad Regev y Ehud Goldwasser, secuestrado por Hezbollah del lado israelí de la frontera con Líbano, tienen razón de "envidar" a la familia Shalit. Porque no importa cuán precaria sea la situación en Gaza, al menos los Shalit recibieron una palabra que su hijo está vivo. Las familias Regev y Goldwasser no fueron tan afortunadas. Ni un solo canal de comunicación se abrió, ni un solo pedacito de evidencia se recibió en cuanto a sus condiciones. Hoy, hace un año que fueron secuestrados, y todavía ni una palabra. Estos no son sólo casos de crueldad deliberada. Son violaciones a la Ley Internacional.
Hezbollah está actuando en clara infracción a la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, del 11 de agosto de 2006, que llamó en su preámbulo a la "liberación incondicional de los soldados israelíes secuestrados". Esta exigencia fue reiterada en una declaración del 17 de abril de 2007, por el Presidente del Consejo de Seguridad, que destacó -con profundo pesar- el hecho que no haya habido progreso alguno respecto de los dos soldados secuestrados.
El Consejo de Seguridad tomó esta oportunidad para reiterar su llamado a "su inmediata e incondicional liberación". El Secretario General también se refirió (el 14 de marzo de 2007) al secuestro, en un informe al Consejo de Seguridad sobre la implementación de la Resolución 1701 de la UNSC.
Para Hezbollah fue grave destacar que Hezbollah rechazaba públicamente el concepto de una inmediata e incondicional liberación, en una etapa temprana, de los dos soldados israelíes insistiendo en su lugar, en la liberación de grandes cantidades de detenidos en Israel, más allá del encuadre de la Resolución 1701 (2006). También hubo exigencias, imposibles de satisfacer, con relación a la prueba que, ambos soldados, estuvieran vivos. El Secretario General instó a los líderes de Hezbollah "a evitar los pedidos desproporcionados y que la negociación extendida no podía ser considerada adecuada, según el concepto de urgencia humanitaria de los casos y el mensaje claro de la resolución 1701 (2006)".
Las Naciones Unidas realizaron de manera reiterada, un llamado para la liberación de los soldados secuestrados. Pero todavía hay mucho que la comunidad internacional puede hacer. Es tiempo de aplicar la presión necesaria sobre Irán y Siria, naciones que patrocinan a Hezbollah y Hamas. Esos dos regímenes pueden tener las llaves de las celdas de Shalit, Regev y Goldwasser.
En tanto que la discusión internacional continúa, es importante recordar un hecho vital: estamos hablando de vidas humanas reales; soldados, sí, pero además, personas con familias, esperanzas y sueños. Con la ayuda de la comunidad internacional, tal vez la próxima vez que suene el timbre en los hogares de las familias Shalit, Regev y Goldwasser, Gilad, Eldad y Ehud estén parados allí, finalmente en casa, lugar al que pertenecen.
El parque Recreativo Omar Torrijos, ubicado en el corregimiento de San Francisco, en Vía Porras y Calle 71 San Francisco, es una extensa área verde, muy visitada los fines de semana. Es un centro de recreación y convivencia donde hay canchas de tenis, baloncesto, piscina y para los amantes de la lectura, el refugio cultural es la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.