Los magistrados de Martinelli
El día lunes 7 de diciembre, víspera del día de la madre, fue de mucha expectativa para Panamá, ya que supuestamente en la sesión del Consejo de Gabinete de esa fecha, se nombraría a los dos nuevos magistrados de la Corte que deben reemplazar a los magistrados Arjona y Troitiño; sin embargo, los nombres no salieron a relucir, dando esperanza para muchos la intención del Presidente Martinelli de nombrar a los mejores profesionales del derecho para estos cargos de alta investidura del Estado y no mencionar los nombres de los supuestos “ungidos”, conforme se han venido divulgando en los medios, y con mayor razón, cuando el Vicepresidente Varela ha mencionado que a la administración de justicia hay que inyectarla de sangre nueva.
Por otro lado, ahora los medios de comunicación recogen la noticia que el Presidente Martinelli ampliará sus opciones para escoger a los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, quienes no necesariamente los dos abogados son de la lista de los 71 aspirantes que presentaron sus hojas de vida a la comisión de credenciales nombrada por el Órgano Ejecutivo. En este sentido, desde un inicio he manifestado que independientemente de la existencia de un método de auto-regulación del Ejecutivo para darle mayor transparencia al método de nombramiento de los Magistrados de la Corte, en el sentido que se conozcan públicamente los aspirantes y que la ciudadanía pueda objetarlos, es clara la disposición constitucional de la forma de nombrarlos que dispone el artículo 203. De ahí que es facultad exclusiva del Consejo de Gabinete el nombrarlos, y mayor aun, si entre los planes del Presidente Martinelli está el de hacer una transformación integral del sistema de administración de justicia, con el respeto de la separación de poderes del Estado.
Considero que un nuevo giro a la administración de justicia no está exclusivamente en el nombramiento de dos magistrados de la Corte, por este momento, sino el de hacer una transformación sistémica en muchos aspectos; sin embargo, es importante que los nuevos magistrados estén sintonizados con el verdadero cambio que requiere la administración de justicia, especialmente en el claro combate a la corrupción, mediante la irrestricta aplicación de la Ley.
Esperemos que el Presidente Martinelli junto con su Gabinete de Ministros pueda sorprendernos a todos con el nombramiento de dos juristas comprometidos con la honestidad y la vocación de impartir una justicia eficiente y eficaz.