Los medios de comunicación y la gobernabilidad
En columnas anteriores llamamos a la cordura al PRD para que le permita la gobernabilidad al próximo gobierno. Si pensamos en el país actuaríamos con sosiego y templanza, con respeto y consideración. El hecho de que el PRD se declare oposición no le da el derecho de mortificar ni avasallar a la Sra. Mireya. El liderazgo de ambas partes debe hacerse sentir en la solución del problema.
Si el PRD tiene más diputados en la Asamblea no les da el derecho patriótico de molestarlos y hacerles imposible gobernar porque quien sufre es el país y sus habitantes. Por eso soy una fiel creyente de modificar las actuaciones. Ahora que, si es cierto que los actuales componentes del CEN del PRD no se reelegirán, sería beneficioso que se abrieran nuevos horizontes al asumir el liderazgo Martín Torrijos, y demuestren tolerancia.
Sin embargo, veo otro factor que resulta importante para mantener el equilibrio que se necesita para permitir que la presidenta gobierne: son los medios de comunicación, que están en deuda con el país y están obligados a sopesar sus actitudes para que no se produzcan enfrentamientos entre gobierno y oposición. La responsabilidad de los medios se calcularán en la medida que refleje el sentir de cada panameño. Los puntos que produzcan una confrontación deben ser tratados con objetividad y sin querer mantener en el poder a quienes ellos apoyan restándoles al contendor.
El mejor papel que podrían jugar los medios sería levantar el standard de las publicaciones, de las entrevistas y las noticias. No permitir las cizañas y las dudas entre las partes en conflicto con insinuaciones ni interpretaciones que despierten pugnas políticas. Sabemos que la situación política que se ha producido es una realidad; es otra realidad que se debe permitir soluciones políticas entre políticos y que cuando intervengan factores externos se moderen las pasiones y aparezcan los medios de comunicación como verdaderos "buffers", colchones para que los miembros de esa sociedad política no se desgasten sino que procedan con comprensión y entendimiento.
Esto nos permite conducirnos en la premisa de que existe un equilibrio entre dos fuerzas que se encuentran. En la medida que estos medios escritos, radiales y televisados comprendan dónde están paradas cada una de las partes en relación con la gobernabilidad que necesitamos, en esa medida iremos salvando escollos que nos permitan madurez y comprensión.
Aquello de que no evitarán las noticias que sólo venden los periódicos, pero que dejan dudas e interpretaciones erradas, debiera ser motivo de meditación para ofrecer al público un periodismo serio, un periodismo en el que la gente crea lo que lea, escucha o ve, y no que ponga en duda las noticias que aparecen en nuestros medios.
Lo que sucede no es broma; se trata del futuro de Panamá, del próximo quinquenio; se trata de gobernar y no de buscar espacios políticos. Lo ideal sería ver a todos los partidos representados en el gobierno arnulfista. La coyuntura se presta para ello por la devolución del Canal, y qué mejor fecha para encontrar unidos a los panameños. Claro que esto es una utopía; pero, mientras tanto... soñar no cuesta, y los medios de comunicación juegan un papel importante para permitir que los sueños se hagan realidad. Merecemos tranquilidad de una vez por todas para quitar el estancamiento de la economía. Llega un momento en que hastía la intransigencia, la intolerancia, la prepotencia y los políticos y los medios tienen que tranquilizarse para dar a la sociedad ese sosiego que necesitamos para seguir adelante.
Si el PRD tiene más diputados en la Asamblea no les da el derecho patriótico de molestarlos y hacerles imposible gobernar porque quien sufre es el país y sus habitantes. Por eso soy una fiel creyente de modificar las actuaciones. Ahora que, si es cierto que los actuales componentes del CEN del PRD no se reelegirán, sería beneficioso que se abrieran nuevos horizontes al asumir el liderazgo Martín Torrijos, y demuestren tolerancia.
Sin embargo, veo otro factor que resulta importante para mantener el equilibrio que se necesita para permitir que la presidenta gobierne: son los medios de comunicación, que están en deuda con el país y están obligados a sopesar sus actitudes para que no se produzcan enfrentamientos entre gobierno y oposición. La responsabilidad de los medios se calcularán en la medida que refleje el sentir de cada panameño. Los puntos que produzcan una confrontación deben ser tratados con objetividad y sin querer mantener en el poder a quienes ellos apoyan restándoles al contendor.
El mejor papel que podrían jugar los medios sería levantar el standard de las publicaciones, de las entrevistas y las noticias. No permitir las cizañas y las dudas entre las partes en conflicto con insinuaciones ni interpretaciones que despierten pugnas políticas. Sabemos que la situación política que se ha producido es una realidad; es otra realidad que se debe permitir soluciones políticas entre políticos y que cuando intervengan factores externos se moderen las pasiones y aparezcan los medios de comunicación como verdaderos "buffers", colchones para que los miembros de esa sociedad política no se desgasten sino que procedan con comprensión y entendimiento.
Esto nos permite conducirnos en la premisa de que existe un equilibrio entre dos fuerzas que se encuentran. En la medida que estos medios escritos, radiales y televisados comprendan dónde están paradas cada una de las partes en relación con la gobernabilidad que necesitamos, en esa medida iremos salvando escollos que nos permitan madurez y comprensión.
Aquello de que no evitarán las noticias que sólo venden los periódicos, pero que dejan dudas e interpretaciones erradas, debiera ser motivo de meditación para ofrecer al público un periodismo serio, un periodismo en el que la gente crea lo que lea, escucha o ve, y no que ponga en duda las noticias que aparecen en nuestros medios.
Lo que sucede no es broma; se trata del futuro de Panamá, del próximo quinquenio; se trata de gobernar y no de buscar espacios políticos. Lo ideal sería ver a todos los partidos representados en el gobierno arnulfista. La coyuntura se presta para ello por la devolución del Canal, y qué mejor fecha para encontrar unidos a los panameños. Claro que esto es una utopía; pero, mientras tanto... soñar no cuesta, y los medios de comunicación juegan un papel importante para permitir que los sueños se hagan realidad. Merecemos tranquilidad de una vez por todas para quitar el estancamiento de la economía. Llega un momento en que hastía la intransigencia, la intolerancia, la prepotencia y los políticos y los medios tienen que tranquilizarse para dar a la sociedad ese sosiego que necesitamos para seguir adelante.