Los métodos de la democracia participativa
Somos fervientes partidarios de la democracia participativa y no nos cansaremos de repetir, que no puede ser, que la condición de ciudadano, se circunscriba al marco de la democracia clásica, es decir, la de la democracia de naturaleza liberal-individualista- representativa y electoral. Me resisto, como algunos piensan, pocos tal vez, que pasada las elecciones, pasamos sencillamente a ser súbditos del estado y sus administradores. Somos del criterio, desde el punto de vista de la teoría moderna del estado y la democracia, que las elecciones de por si constituyen la forma que adoptar una relación contractual, contentiva de derechos, obligaciones y compromisos y quién más que el poder soberano, para darle seguimiento a su cabal cumplimiento. Además de lo anterior, la condición de ciudadano, ya no se limita a la cuestión del voto. El ciudadano, sus organizaciones de la sociedad civil, naturalmente reclaman para si que se le tome en cuenta, más cuando estamos frente a situaciones y problemas de estado. Recordemos el enfoque de uno de los maestro de la superestructuras, Antonio Gramsci, quién acotaba de que el estado somos todos; se trata de la visión donde el estado es la suma de la sociedad civil más sociedad política. Error cometen los denominados regímenes de derecha, cuando parten considerando los conceptos mencionados como un asunto de posiciones izquierdistas. El diálogo, la consulta y la capacidad de concertar, más allá de los cánones liberales- individualista, constituyen formas civilizadas de los seres humanos de relacionarse.
Hoy en nuestra región latinoamericana, se requiere de mucho diálogo y negociaciones, teniendo como objetivo la paz y la democracia. Posesionarse en bando o alineamientos caracterizados por cuestiones ideológicas, no es conveniente, menos para nuestro país, Panamá .
Para algunos analistas, el año 2010, por venir, no será nada fácil; se avizoran aumentos desmedidos del petróleo, lo que provocará un aumento en cascada que tenderá a complicar la situación de muchos de nuestros países, amén del Fenómeno del Niño que ya viene causando malestares en la vida de los panameños, sobre todo de los más pobres. En tales situaciones, el diálogo , como siempre lo ha sido, constituye una herramienta estratégica de ejercicio de la gobernabilidad.