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Los niños de Líbano


El diablo riega su jardín con la sangre de los niños de Líbano. No es un diablo rojo con cuernos y cola, es la maldad interna del hombre que carente de frenos se asoma y se alimenta del sufrimiento ajeno. Ese diablo tampoco es el ejército israelí. (¿Qué ejército en el mundo se toma el cuidado de avisar con anterioridad dónde van a bombardear para evitar el daño a civiles?) Es el diablo del fundamentalismo, que sacrifica como escudos humanos a su propia gente, atacando al vecino o a cualquiera a sabiendas que éste no tiene alternativa más que tratar de reprimir el ataque. Y al atacar desde zonas pobladas, condena a propósito a su propia gente y acto seguido busca a un chivo expiatorio. Hoy es Israel y mañana será el resto del mundo.
Las rosas blancas que han florecido en el desierto israelí también han sido teñidas de rojo con sangre inocente y todavía hay quienes califican las acciones de este Estado Soberano como desproporcionadas y excesivas. Es más fácil condenar a Israel que aceptar la culpa y el silencio del mundo entero ante la impunidad del fundamentalismo.
Qué necesitan para cambiar de opinión: ¿que Hizbulá lance sus 10, 000 katiushkas? ¿Cuántos muertos más necesitan para que les conmueva el corazón por los niños de Israel? La diferencia hoy en día, especialmente después del Holocausto, es que el remanente del pueblo judío despertó del sueño de la justicia internacional y no está dispuesto a esperar las deliberaciones estériles del mundo entero ni aportar otros seis millones de almas para saciar al diablo, al menos no sin una pelea.
Después de más de 50 años, ¿se puede negociar la paz en buena lid con alguien que no reconoce tu soberanía? O peor aún, ¿alguien que pregona tu destrucción? No habrá una paz duradera en el Medio Oriente sin el reconocimiento al Estado de Israel por sus actuales adversarios. Si los palestinos hubiesen aceptado esto, ya hubieran celebrado varios aniversarios de su independencia, pero su propio fundamentalismo (y no Israel) les ganó la partida.
Desconocer la soberanía de Israel es un insulto a todas las naciones que forman la Organización de las Naciones Unidas que avalaron su creación. Un acto atentatorio contra la soberanía de cualquier miembro de la ONU debe percibirse como un riesgo a todos los países miembros.
Los ejércitos, milicias y terroristas de ayer, luego de ganar escaños en sus gobiernos, sean Hamas o Hizbulá, u otros, no han sabido hacer la transición a gobernantes, y menos en pro de la paz porque solo saben guerrear y culpar a otros por sus problemas.
El Líbano se queja ante el mundo de Israel.. y olvida que voluntariamente se preñó del monstruo que hoy sale de su vientre.
Pero por sus niños y los niños de Israel que son las víctimas inocentes en este conflicto, ojala Alah les ilumine el camino, reconozcan al vecino, dejen de lanzar misiles, devuelvan a los rehenes, Israel pueda retirarse y todos podamos convivir en paz.
(rjlevy@pa.inter.net)
Un ejemplo es la que se implementó en el área de El Chorrillo que va desde la 1: 00 de la tarde hasta la 1:00 de la mañana, cuando se cubre la zona con la mayor cantidad de policías posible, quienes trabajan hasta 12 y 14 horas.
El propietario de un negocio de la Central, quien prefirió reserva, explicó que en el 2003 sus ganancias rondaron los B/. 200 mil, mientras que para el 2004 disminuyeron a B/. 80 mil; en el 2005 fueron B/. 120 mil y en lo que va de este año sólo han logrado B/. 35 mil. Varios de los propietarios de comercios coincidieron en que han registrado pérdidas.

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