Los presidenciales en la coyuntura electoral
En política se entiende por coyuntura, un tiempo y un espacio, donde todas las fuerzas sociales, políticas y económicas, que componen la sociedad como un todo, se tensionan y también se ponen en movimiento, con todas sus contradicciones, en procura de un objetivo definido.
En ese sentido la actual coyuntura electoral por la que atraviesa el país tiene como eje fundamental la lucha por el poder político. Ahora bien, si bien las coyunturas tienen su propia lógica también es cierto que los actores y protagonistas que se activan dentro de ella llegan a la misma con un nivel concreto de correlación de fuerzas.
Toda coyuntura tiene elementos que le son propios. En el caso de la coyuntura electoral, si bien existen predisposiciones que definen una determinada correlación de fuerzas, aquellos pudieran sobredimensionarse de manera tal que devienen en el factor clave que incide en el contenido como ha de concretarse el voto ciudadano.
Variables como la personalidad del candidato, o candidata presidencial, su carisma, el discurso, la edad, la posición social, trayectoria política, aparato partidario, recursos financieros, cuñas publicitarias, pudieron favorecer una opción presidencial determinada, a pesar, de que haya arribado a la coyuntura electoral con un cúmulo de contradicciones y problemas propios del período donde se ha tenido que desenvolver políticamente y que le dificulta expandir su espacio social. Por ejemplo, en el caso del candidato Martín Torrijos, su situación es mucho más complicada que el resto de los candidatos. Hay algunos factores que lo pudieran favorecer, como la edad y el apellido, sin embargo, está por verse si potenciados éstos tengan la suficiente fuerza para revertir, algunas otras de signos negativos, como lo es el hecho de que es el candidato de los partidos que sustentaron y avalaron la gestión neoliberal del régimen actual. Este último hecho no incide negativamente en la candidatura de Torrijos. Hasta cierto punto sus estrategas políticos lo han entendido y por esa razón, el discurso electoral, ha variado sustancialmente, apuntando hacia un centro político - social, donde el resto de los candidatos, sobre todo, Mireya, le lleva la delantera. Ambos candidatos, Torrijos y Moscoso, han definido su programa de gobierno, teniendo como ejes, sectores sociales y económicos afectados por el plan neoliberal del régimen de Balladares. Pareciera que el relativo agotamiento del programa neoliberal de Pérez Balladares, ha propiciado un espacio para que el Estado retome una cuota importante de legitimidad social. Lo anterior explica por qué en lo medular, las ofertas programáticas, de todos los candidatos, tienden a enfatizar en lo social y a reparar más en lo nacional.
Vista la realidad electoral desde esta perspectiva, es evidente entonces, que en la definición del voto, incidirá enormemente la coherencia con que los candidatos vendan su programa de gobierno, al igual que la credibilidad que los mismos inspiren, Dicho de otra manera, cuál de ellos expresa o se consagra como el interlocutor más eficiente de ese espacio social, que repetimos, tiende hacia una especie de centro político con rasgos populistas.
Históricamente, se pudiera afirmar que la opción que encabeza la Sra. Mireya Moscoso es la que mejor pudiera interpretar ese espacio, en tanto, que en los últimos años es la que más eficiente, aunque entendible, ha interpretado los sectores que se articulan a un centro político - social con rasgos populistas. Sin embargo, insistimos, las coyunturas también tienen su propia lógica, que muy excepcionalmente contienen elementos capaces y que potenciados pueden alterar y redefinir correlaciones de fuerzas acumuladas y presentes en la conyuntura electoral.
En ese sentido la actual coyuntura electoral por la que atraviesa el país tiene como eje fundamental la lucha por el poder político. Ahora bien, si bien las coyunturas tienen su propia lógica también es cierto que los actores y protagonistas que se activan dentro de ella llegan a la misma con un nivel concreto de correlación de fuerzas.
Toda coyuntura tiene elementos que le son propios. En el caso de la coyuntura electoral, si bien existen predisposiciones que definen una determinada correlación de fuerzas, aquellos pudieran sobredimensionarse de manera tal que devienen en el factor clave que incide en el contenido como ha de concretarse el voto ciudadano.
Variables como la personalidad del candidato, o candidata presidencial, su carisma, el discurso, la edad, la posición social, trayectoria política, aparato partidario, recursos financieros, cuñas publicitarias, pudieron favorecer una opción presidencial determinada, a pesar, de que haya arribado a la coyuntura electoral con un cúmulo de contradicciones y problemas propios del período donde se ha tenido que desenvolver políticamente y que le dificulta expandir su espacio social. Por ejemplo, en el caso del candidato Martín Torrijos, su situación es mucho más complicada que el resto de los candidatos. Hay algunos factores que lo pudieran favorecer, como la edad y el apellido, sin embargo, está por verse si potenciados éstos tengan la suficiente fuerza para revertir, algunas otras de signos negativos, como lo es el hecho de que es el candidato de los partidos que sustentaron y avalaron la gestión neoliberal del régimen actual. Este último hecho no incide negativamente en la candidatura de Torrijos. Hasta cierto punto sus estrategas políticos lo han entendido y por esa razón, el discurso electoral, ha variado sustancialmente, apuntando hacia un centro político - social, donde el resto de los candidatos, sobre todo, Mireya, le lleva la delantera. Ambos candidatos, Torrijos y Moscoso, han definido su programa de gobierno, teniendo como ejes, sectores sociales y económicos afectados por el plan neoliberal del régimen de Balladares. Pareciera que el relativo agotamiento del programa neoliberal de Pérez Balladares, ha propiciado un espacio para que el Estado retome una cuota importante de legitimidad social. Lo anterior explica por qué en lo medular, las ofertas programáticas, de todos los candidatos, tienden a enfatizar en lo social y a reparar más en lo nacional.
Vista la realidad electoral desde esta perspectiva, es evidente entonces, que en la definición del voto, incidirá enormemente la coherencia con que los candidatos vendan su programa de gobierno, al igual que la credibilidad que los mismos inspiren, Dicho de otra manera, cuál de ellos expresa o se consagra como el interlocutor más eficiente de ese espacio social, que repetimos, tiende hacia una especie de centro político con rasgos populistas.
Históricamente, se pudiera afirmar que la opción que encabeza la Sra. Mireya Moscoso es la que mejor pudiera interpretar ese espacio, en tanto, que en los últimos años es la que más eficiente, aunque entendible, ha interpretado los sectores que se articulan a un centro político - social con rasgos populistas. Sin embargo, insistimos, las coyunturas también tienen su propia lógica, que muy excepcionalmente contienen elementos capaces y que potenciados pueden alterar y redefinir correlaciones de fuerzas acumuladas y presentes en la conyuntura electoral.