Los programas agropecuarios
Los protagonistas de esta ecuación son el agricultor y el burócrata, ya que el Estado debe desempeñar una parte principal. Normalmente la empresa privada es ayudada por el Gobierno dejándola mercadear y fijar precios de acuerdo a la oferta y demanda, lo que estimula que el productor se beneficie de la flexibilidad de la competencia, en vez de sufrir por las rigideces del monopolio. De allí que el Estado tiene responsabilidades con los productores y, por consiguiente, sus empleados deben ser un factor de cambio; en nuestro caso lo son el agente del servicio de extensión y del cooperativista los que deben llevar las innovaciones hasta el productor. Esta interacción es clave en el proceso de desarrollo; por ello en cualquier programa agropecuario esta relación entre el productor y el técnico, requiere la evaluación de los mismos. En este encuentro entre el técnico y el productor existe cierto tipo de tensión. El productor al adoptar nuevas tecnología, tiene que aprender el uso del crédito, nuevas técnicas físicas, cambios de orden social y todo ello en relativamente poco tiempo, de manera que las técnicas del gobierno deben idear y poner en ejecución todo este conjunto de nuevas tecnologías para que sean aceptadas por los productores. Hay 13 características que ayudarían a lograr los objetivos buscados y serían:
Utilidades suficientes; esto es obvio, nadie va a invertir y cambiar su modo de producir sin tener un incentivo monetario.
Que las medidas que se tomen sean complementarias a las tecnologías propuestas.
Que sean atractivas al productor, para que la motivación sea suficientemente fuerte que permita aplicar las nuevas tecnologías.
Debe haber compatibilidad con la cultura ambiente; no se recomienda efectuar cambios con sistemas que el productor ya sabe que han fracasado anteriormente, sea cual sea el motivo.
Simplicidad; los elementos que se utilicen deben ser de fácil manejo y exigir pocos requisitos.
Disponibilidad. En este sentido la tecnología, los materiales el crédito, etc., deben ser fácilmente accesibles.
Lo que se propone debe ser de aplicación inmediata, no demorar demasiado en estudios, reuniones, papeleos, etc.
El costo de las nuevas tecnologías debe ser mínimo para el productor, ya en otras fases se podría ajustar el mismo.
Debe haber poco riesgos para el productor; esto es muy importante, pues tratamos con personas que dependen para su subsistencia y de la familia, de su habilidad para producir.
Los cambios deben ser susceptibles a poderse ampliar; es decir, ir de menos a mayor, existiendo diferentes escalas, de acuerdo al tipo de productor.
Es importante que los efectos de las nuevas tecnologías sean espectaculares, que se pueda ir al mercado, vender al contado, lograr mejores precios, etc.
Los resultados deben ser visibles, para que todo el mundo note los cambios.
Por último hay un efecto muy importante y es que el productor tenga confianza en sí mismo.
Unicamente tácticas acertadas en el trato con los productores pueden lograr el cambio y el éxito. Por eso se requiere de los recursos humanos, el personal debe estar antes de iniciar cualquier programa de desarrollo agropecuario. Llevar nuevas formas de producir más y mejor al sector rural no es tarea fácil y siempre la misma es incomprendida por los actores de otros sectores de la economía. La industria, su modernización, depende de las decisiones de un número relativamente reducido de personas. Sus operaciones a una gran escala le permite sostener sus costos de personal. La mano de obra contratada se le lleva a un nuevo ambiente, el obrero aprende tareas uniformes, relativamente sencillas y no muy diferentes a las de cualquiera otra fábrica en el mundo.
Hay vigilancia y para aumentar la productividad se debe sólo lograr un bien integrado corriente de materiales y productor semi-terminados, hay incentivos y decisiones tomadas en conjunto por los empleadores y los trabajadores (sindicatos). Sin embargo, para mejorar la eficiencia en la producción agropecuaria, depende de decisiones de miles de pequeños productores. Nada es uniforme, las condiciones varían de una región a otra y hasta en áreas de una misma finca, interactúa el clima, enfermedades y otros factores exógenos. Los créditos son difíciles y complicados por la necesidad de servir a muchos productores que tienen ingresos por temporadas.
Como hay pobreza rural, los riesgos de llevar a cabo experimentos sobre nuevas metodologías son altos. La falta de infraestructuras de salud, convivencia y transporte, educación etc., son deficientes; vivir en el campo no deja de tener sus incomodidades.
Todo esto desalienta a los funcionarios y hace que el avance sea lento. Pero no por ello debemos desmayar, pues nuestra seguridad alimentaria es de primordial importancia para nosotros y las futuras generaciones