Los retos de la ciudad
Es obvio que se debe a la falta de planificación, pero ningún daño hace insistir en la urgencia de que las autoridades tomen algunas medidas para que la ciudad de Panamá sirva a sus residentes. Parece hecha exclusivamente para autos y excluyente para peatones, lo que refleja caos y desorden a toda hora.
Uno de los temas cruciales es el tráfico vehicular. Desde hace varios años la venta de autos se ha elevado a cifras espectaculares y no ha habido ampliación de avenidas que asuman los principales caudales de tránsito. La avenida Ricardo J. Alfaro, por ejemplo, que cuenta con suficientes islas como para añadir un tercer paño en ambas direcciones, se ha convertido en un largo y estrecho callejón por donde transcurre lenta una procesión de autos, con desesperados conductores. Lo mismo pasa con la vía Tocumen o con la Transístmica.
Nuestra ciudad creció, ya no es la misma de los años 80 ó 90, pero, aun cuando registra obras como el puente en la entrada de cerro Patacón, sigue siendo insuficiente para demanda diaria. Más de una hora toma, con suerte, atravesar la ciudad, y pasa gobierno y sigue gobierno, sin que en aquellos cruces conflictivos se construyan pasos que levanten las vías o bien, las bajen para evitar tranques. Pareciera que reviste mayor interés lo que la ciudad nos da, que lo que podemos ofrecerle para hacerla más habitable.