Lucha contra los privilegios en México
Durante la reciente campaña electoral mexicana, el candidato perdedor, Manuel López Obrador, despotricaba contra los privilegios y los privilegiados por parte de los gobiernos mexicanos.
Tales prédicas resultan huecas y contradictorias, ya que al menos dos de los magnates mexicanos que luchan a brazo partido por conservar sus privilegios -Carlos Slim Helú y Ricardo Salinas Pliego- fueron promotores de la campaña de López Obrador.
Por ello, Mary O"Grady, periodista del Wall Street Journal, exhortó en su columna del 8 de septiembre al presidente electo Felipe Calderón a no ceder ante las presiones de Slim y Salinas Pliego para mantener sus privilegios. Slim, por ejemplo, estableció una provechosa relación con López cuando éste fue electo alcalde de la capital, hace seis años. Menos discreto fue Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, de la telefónica Unefon, de la cadena de tiendas Electra y de un nuevo banco que atiende también al segmento de los pobres urbanos.
Slim y Salinas Pliego se deslindaron de López cuando éste radicalizó sus alegatos de víctima de un fantasioso fraude electoral. Pero la lucha por los privilegios sigue. El secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz se ha opuesto a su compañero de gabinete, el secretario de Comunicaciones Pedro Cerisola, quien pretende otorgar al poderoso consorcio telefónico de Slim la concesión para incursionar en el negocio de la televisión, aprovechando que Telmex posee toda la red telefónica de México.
Gil Díaz tuvo que enfrentar una feroz oposición de Salinas Pliego cuando promovió la nueva Ley del Mercado de Valores. Salinas Pliego es famoso en los mercados bursátiles por haber realizado en 2003 una sospechosa operación de compra de deuda a descuento de su telefónica, Unefon.
Por todo esto resultan muy oportunas las advertencias del Wall Street Journal a Felipe Calderón, quien no debe ceder a las presiones de instrumentar las propuestas populistas de López Obrador. Por el contrario, nada mejor para Calderón y para México que declarar la guerra a los privilegios que defienden a brazo partido esos dos magnates y otros viejos amigos de López Obrador.
(*)Periodista mexicano y analista de mercados financieros.
www.aipenet.com
El proyecto de cinta costera en la Avenida Balboa tendrá locales comerciales para la venta de artesanías y comidas, pero no se tratará de grandes infraestructuras sino de pequeños comercios.
No obstante, los artesanos no están convencidos con la medida de extender el Corredor Sur, para supuestamente reducir los tranques vehiculares en Punta Pacífica, Punta Paitilla y la Avenida Balboa.
Tales prédicas resultan huecas y contradictorias, ya que al menos dos de los magnates mexicanos que luchan a brazo partido por conservar sus privilegios -Carlos Slim Helú y Ricardo Salinas Pliego- fueron promotores de la campaña de López Obrador.
Por ello, Mary O"Grady, periodista del Wall Street Journal, exhortó en su columna del 8 de septiembre al presidente electo Felipe Calderón a no ceder ante las presiones de Slim y Salinas Pliego para mantener sus privilegios. Slim, por ejemplo, estableció una provechosa relación con López cuando éste fue electo alcalde de la capital, hace seis años. Menos discreto fue Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, de la telefónica Unefon, de la cadena de tiendas Electra y de un nuevo banco que atiende también al segmento de los pobres urbanos.
Slim y Salinas Pliego se deslindaron de López cuando éste radicalizó sus alegatos de víctima de un fantasioso fraude electoral. Pero la lucha por los privilegios sigue. El secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz se ha opuesto a su compañero de gabinete, el secretario de Comunicaciones Pedro Cerisola, quien pretende otorgar al poderoso consorcio telefónico de Slim la concesión para incursionar en el negocio de la televisión, aprovechando que Telmex posee toda la red telefónica de México.
Gil Díaz tuvo que enfrentar una feroz oposición de Salinas Pliego cuando promovió la nueva Ley del Mercado de Valores. Salinas Pliego es famoso en los mercados bursátiles por haber realizado en 2003 una sospechosa operación de compra de deuda a descuento de su telefónica, Unefon.
Por todo esto resultan muy oportunas las advertencias del Wall Street Journal a Felipe Calderón, quien no debe ceder a las presiones de instrumentar las propuestas populistas de López Obrador. Por el contrario, nada mejor para Calderón y para México que declarar la guerra a los privilegios que defienden a brazo partido esos dos magnates y otros viejos amigos de López Obrador.
(*)Periodista mexicano y analista de mercados financieros.
www.aipenet.com
El proyecto de cinta costera en la Avenida Balboa tendrá locales comerciales para la venta de artesanías y comidas, pero no se tratará de grandes infraestructuras sino de pequeños comercios.
No obstante, los artesanos no están convencidos con la medida de extender el Corredor Sur, para supuestamente reducir los tranques vehiculares en Punta Pacífica, Punta Paitilla y la Avenida Balboa.