Luigi Einaudi en la OEA
La elección del diplomático y politólogo norteamericano Luigi Einaudi, como secretario general adjunto de la OEA por 27 de los 34 estados miembros, destaca la calidad intelectual del funcionario y a la vez pondera la posición de Estados Unidos en asuntos que afectan el sistema democrático en la región. Cuestionar su nombramiento como resultado de una competencia tipo Goliath y David a escala internacional, no le hace favor a nadie porque en la elección de Einaudi se han jugado factores de valor intrínseco en el ordenamiento hemisférico, que se deben reconocer.
Sin menoscabo de la experiencia adquirida por el candidato panameño Chewning Fábrega en más de una década en la OEA, se debe reconocer que a Einaudi lo respaldaban su trayectoria como diplomático y estudioso de las ciencias políticas. Einaudi, nieto del expresidente italiano del mismo nombre, lleva en su código genético la vocación política que, aunada a su formación académica, lo acreditan en el ejercicio diplomático. Presidió la misión norteamericana que participó decisivamente en el acuerdo de límites territoriales entre Perú y Ecuador, y es por esa razón que el régimen peruano le dio el voto en la elección, a pesar de la oposición de Clinton al continuismo de Fujimori. Sería extenso pormenorizar la participación de Einaudi desde la década de los sesenta como mediador ya en litigios fronterizos, ya en la búsqueda de legitimidad de regímenes antidemocráticos, ya como representante de su país en foros hemisféricos como la OEA. Si alguien conoce a fondo en el Departamento de Estado la temática latinoamericana es, sin duda, el doctor Luigi Einaudi, nuevo secretario general adjunto de la OEA. A ello hay que añadir que la presencia de Einaudi en esa alta posición refuerza la posición norteamericana en la OEA en momentos que se advierten nubarrones en Haití, Paraguay, Colombia, Venezuela, Perú, México, configurados como un recrudecimiento o un afianzamiento del autoritarismo reeleccionista disfrazado de democracia representativa. The Washington Post señaló hace poco que la democracia latinoamericana raramente incluye atributos como cortes independientes, control civil de las fuerzas armadas, autonomía y balance de poderes, etc. ¿Cuántos países pueden aprobar el test de las pruebas de la democracia? El doctor Einaudi sabe qué países están en la OEA, pero reprueban el test.
Sin menoscabo de la experiencia adquirida por el candidato panameño Chewning Fábrega en más de una década en la OEA, se debe reconocer que a Einaudi lo respaldaban su trayectoria como diplomático y estudioso de las ciencias políticas. Einaudi, nieto del expresidente italiano del mismo nombre, lleva en su código genético la vocación política que, aunada a su formación académica, lo acreditan en el ejercicio diplomático. Presidió la misión norteamericana que participó decisivamente en el acuerdo de límites territoriales entre Perú y Ecuador, y es por esa razón que el régimen peruano le dio el voto en la elección, a pesar de la oposición de Clinton al continuismo de Fujimori. Sería extenso pormenorizar la participación de Einaudi desde la década de los sesenta como mediador ya en litigios fronterizos, ya en la búsqueda de legitimidad de regímenes antidemocráticos, ya como representante de su país en foros hemisféricos como la OEA. Si alguien conoce a fondo en el Departamento de Estado la temática latinoamericana es, sin duda, el doctor Luigi Einaudi, nuevo secretario general adjunto de la OEA. A ello hay que añadir que la presencia de Einaudi en esa alta posición refuerza la posición norteamericana en la OEA en momentos que se advierten nubarrones en Haití, Paraguay, Colombia, Venezuela, Perú, México, configurados como un recrudecimiento o un afianzamiento del autoritarismo reeleccionista disfrazado de democracia representativa. The Washington Post señaló hace poco que la democracia latinoamericana raramente incluye atributos como cortes independientes, control civil de las fuerzas armadas, autonomía y balance de poderes, etc. ¿Cuántos países pueden aprobar el test de las pruebas de la democracia? El doctor Einaudi sabe qué países están en la OEA, pero reprueban el test.