Luz en el Atlántico
Pocos panameños queremos entender a la provincia de Colón como pieza inseparable de nuestra historia transitista. Muchos ilusos se empeñan en creer que la ciudad capital es la única protagonista en los casi 500 años que llevamos a cuesta siendo paso obligado de las naciones, y esta actitud ha sido motivo para muchas injusticias.
Comprendamos de una vez que nuestra vocación como cintura de América consta de dos extremos, y uno está en el Caribe.
Colón es un pueblo de gente luchadora, capaz, creativa, incansable. No se entiende, por eso, el abandono crónico. Sin Colón y sus valientes de 1903, hoy no fuéramos una república, y tampoco gozaríamos de este destino exitoso. ¡Viva Colón!