Macedonia: nueva crisis en los Balcanes
Escenas familiares de los Balcanes vuelven a las pantallas de televisión. Desde los cerros en el norte de Macedonia, fuerzas de los grupos étnicos se enfrentan por el control de la segunda ciudad más importante de este país, que antes formó parte de la República de Yugoslavia. Balas trazadoras, artillería de blindados y ataques esporádicos de rebeldes albaneses regresaron los sonidos de la guerra a esta parte del mundo. Mientras, treinta mil refugiados huyen de sus casas, perdiendo todo en la escapada. Tetovo, ciudad ubicada en la frontera entre Macedonia y la separatista región yugoslava del Kosovo, es objeto de la atención mundial debido a la batalla que se da por la incursión de guerrilleros albano-kosovares. El ejército macedónico, por orden directa del gobierno en Skopje, ha lanzado una contraofensiva para expulsar a los insurgentes. Los subversivos denuncian el trato indiferente de las autoridades de Macedonia hacia la etnia de origen albanés y la falta de oportunidades sociales de los mismos.
Mucho ha cambiado desde 1999, cuando el Kosovo fue intervenido militarmente por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), bajo el liderazgo de Estados Unidos. En junio de ese año, los serbios de Yugoslavia hicieron una depuración étnica sin precedentes en todo el Kosovo, matando a millares de aldeanos de la étnica albanesa, mientras que 300 mil refugiados escapaban hacia Macedonia, Bulgaria y Albania. Bombardeos aéreos y un ataque quirúrgico de los aliados norteamericano-europeos hicieron trizas a las tropas serbias. La KFOR ocupa Prístina, bastión central del Kosovo, acabando con el derramamiento de sangre, por ese momento.
Pero Yugoslavia, a mediados del 2000, fue sometida a fuertes presiones políticas internas cuando el grupo por democracia DOS gana los comicios presidenciales. Voyislav Kostunica derrota a Slobodan Milosevic, el dictador socialista yugoslavo. Los serbios se levantan en armas cuando el líder comunista no deseó perder el gobierno. El Parlamento Serbio en Belgrado fue tomado por los grupos democráticos, acabando con el régimen autoritario de Milosevic. Luego, después de casi dos años de ocupación aliada, el Kosovo dio signos de inestabilidad cuando los grupos de la etnia albanesa atacan a un autobús que llevaba a ciudadanos serbios que viven en esa zona. Luego, aislados enfrentamientos en Mitrovica, donde hay poblaciones serbias y albanesas radicalmente opuestas, ya advertían de un rebrote de la violencia racial. Macedonia, donde miles de albaneses viven desde hace años, es hoy el punto de conflicto.
Macedonia, nombrada así en honor del legendario héroe griego Alejandro Magno, se separó de Yugoslavia en 1991. Los serbios de este país antes de 1371, fecha de la llegada de los turcos a los Balcanes. Después de la Segunda Guerra de los Balcanes en 1913, la región fue dividida entre Grecia, Bulgaria y Serbia. Cada uno de estos países reclama derechos sobre esta nueva nación. Los albaneses también la reclaman, dado que sus ancestros se establecieron allí antes que los eslavos macedonios. La población de Macedonia asciende a unos dos millones de personas. Un 66% son macedonios mientras que el 23% son albaneses. Sobre los albaneses se puede decir que ellos sostienen que son los descendientes directos de los ilirios, pueblo del este de Grecia, que habitaron los Balcanes antes de que la tribu eslava llegara. Los cambios territoriales han dejado cientos de miles de albaneses fuera de su país. En 1985, 1991, 1992 y 1999, este grupo étnico debió emigrar a los países vecinos ante la depuración racial serbia.
En Macedonia, fuerzas de observación de las Naciones Unidas y de la OTAN, en especial tropas de Alemania, vigilan la frontera con Yugoslavia. Pero al iniciarse los combates, los germanos salieron del área para evitar una escalada del conflicto. Tanques macedonios ingresaron al norte, con el fin de recudir a los rebeldes albaneses. Macedonia teme que su país se divide, tal como sucedió con Bosnia Herzegovina o Croacia.
Ahora, en Bruselas y Estocolmo, diplomáticos europeos discuten la forma de detener la reciente guerra en Macedonia. Pero algo peor puede suceder. Grecia, potencia emergente del Mediterráneo, esgrime derechos territoriales sobre el sur de Macedonia. Para los griegos, su vecina fronteriza balcánica no es más que un "Estado Satélite Fantasma" y que, por casualidad, lleva el nombre de Magno, el Macedonio, quien extendió las maravillas culturales helénicas por el mundo antiguo.
Mucho ha cambiado desde 1999, cuando el Kosovo fue intervenido militarmente por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), bajo el liderazgo de Estados Unidos. En junio de ese año, los serbios de Yugoslavia hicieron una depuración étnica sin precedentes en todo el Kosovo, matando a millares de aldeanos de la étnica albanesa, mientras que 300 mil refugiados escapaban hacia Macedonia, Bulgaria y Albania. Bombardeos aéreos y un ataque quirúrgico de los aliados norteamericano-europeos hicieron trizas a las tropas serbias. La KFOR ocupa Prístina, bastión central del Kosovo, acabando con el derramamiento de sangre, por ese momento.
Pero Yugoslavia, a mediados del 2000, fue sometida a fuertes presiones políticas internas cuando el grupo por democracia DOS gana los comicios presidenciales. Voyislav Kostunica derrota a Slobodan Milosevic, el dictador socialista yugoslavo. Los serbios se levantan en armas cuando el líder comunista no deseó perder el gobierno. El Parlamento Serbio en Belgrado fue tomado por los grupos democráticos, acabando con el régimen autoritario de Milosevic. Luego, después de casi dos años de ocupación aliada, el Kosovo dio signos de inestabilidad cuando los grupos de la etnia albanesa atacan a un autobús que llevaba a ciudadanos serbios que viven en esa zona. Luego, aislados enfrentamientos en Mitrovica, donde hay poblaciones serbias y albanesas radicalmente opuestas, ya advertían de un rebrote de la violencia racial. Macedonia, donde miles de albaneses viven desde hace años, es hoy el punto de conflicto.
Macedonia, nombrada así en honor del legendario héroe griego Alejandro Magno, se separó de Yugoslavia en 1991. Los serbios de este país antes de 1371, fecha de la llegada de los turcos a los Balcanes. Después de la Segunda Guerra de los Balcanes en 1913, la región fue dividida entre Grecia, Bulgaria y Serbia. Cada uno de estos países reclama derechos sobre esta nueva nación. Los albaneses también la reclaman, dado que sus ancestros se establecieron allí antes que los eslavos macedonios. La población de Macedonia asciende a unos dos millones de personas. Un 66% son macedonios mientras que el 23% son albaneses. Sobre los albaneses se puede decir que ellos sostienen que son los descendientes directos de los ilirios, pueblo del este de Grecia, que habitaron los Balcanes antes de que la tribu eslava llegara. Los cambios territoriales han dejado cientos de miles de albaneses fuera de su país. En 1985, 1991, 1992 y 1999, este grupo étnico debió emigrar a los países vecinos ante la depuración racial serbia.
En Macedonia, fuerzas de observación de las Naciones Unidas y de la OTAN, en especial tropas de Alemania, vigilan la frontera con Yugoslavia. Pero al iniciarse los combates, los germanos salieron del área para evitar una escalada del conflicto. Tanques macedonios ingresaron al norte, con el fin de recudir a los rebeldes albaneses. Macedonia teme que su país se divide, tal como sucedió con Bosnia Herzegovina o Croacia.
Ahora, en Bruselas y Estocolmo, diplomáticos europeos discuten la forma de detener la reciente guerra en Macedonia. Pero algo peor puede suceder. Grecia, potencia emergente del Mediterráneo, esgrime derechos territoriales sobre el sur de Macedonia. Para los griegos, su vecina fronteriza balcánica no es más que un "Estado Satélite Fantasma" y que, por casualidad, lleva el nombre de Magno, el Macedonio, quien extendió las maravillas culturales helénicas por el mundo antiguo.