Madre
Ayer, la Iglesia católica con sus fieles celebró la solemnidad litúrgica de La Inmaculada Concepción de María Santísima y los panameños, desde hace fechas, destinaron este día para honrar a la madre de la tierra, nuestras madres. Una vez más recordamos en oración a todas las madres, las ya provectas, las de edad madura, y las más jóvenes para que sigan siendo el baluarte de la fe en los hogares, como lo han sido hasta ahora, con su fe y su ejemplo.
?Sine labe concepta?, concebida sin mancha original, en el vientre de su madre , Ana, fue el privilegio mariano que todos los años conmemoramos el 8 de Diciembre. No deja de ser curiosa la manera de celebrar esta fecha en el hermano país Nicaragua, al menos así era hace 63 años; se celebra la fiesta de la ?Gritería? cuando se proclama con cantos típicos "¿Quién causa tanta alegría?", y contestan todos: ?La Concepción de María?; y sigue el canto ?fue concebida , fuiste sin mancha, Ave María llena de gracia?.
De María, en esta fecha, mucho se ha dicho y mucho más queda por decir. De María sabemos sus siete palabras: ?¿Cómo podrá ser esto, pues no conozco varón? He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra, Mi alma engrandece al Señor, Hijo ¿por qué has hecho esto con nosotros, ¿Tu padre y yo , angustiados, te andábamos buscando. No tiene vino. Haced lo que él os diga".
Existen en el sagrado texto, las ocho palabras dichas a María, a saber: el saludo del ángel, el anuncio de la Encarnación, Por obra del Espíritu Santo, la espada de Simeón, las Bienaventuranza de Isabel, la enigmática respuesta en el templo, la evasiva de Caná, la manda postrera de Jesús.
La doce actitudes: María, Desposada con un hombre, Y el nombre de la Virgen era María, Se turbó, Se dirigió con presura a la montaña y saludó a Isabel, Permaneció con ella unos tres meses, Y dio a luz a su Hijo primogénito, Junto a Jesús, María, Purificación y Presentación, Y solían ir sus padres todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua, y ¿Adónde te escondiste? Meditaba en su corazón.
Y finalmente, las actitudes que se tuvieron frente a María. De parte de la gente de las calles, de la primitiva comunidad cristiana, de San José, y sobre todo de Jesús que nos la dejó como Madre.