Magníficas perspectivas para Darién
La actual situación socioeconómica y política que vive la olvidada provincia del Darién es una vergüenza para los candidatos presidenciales que, luego de obtener el triunfo, no supieron cumplir con sus promesas y planes de gobierno para sectores que, como el Darién, son potenciales económicos y culturales que deben tener prioridad para su incorporación a la vida nacional.
Casi al final de la administración del Partido Revolucionario Democrático con su presidente Ernesto Pérez Balladares la región selvática, indómita y reserva económica para las presentes y futuras generaciones del país, se ha mantenido olvidada a su propia suerte hasta el punto de que paramilitares y guerrilleros colombianos han hollado nuestro suelo y con ello nuestra soberanía de país libre e independiente.
Aspectos de la vida de esa olvidada provincia como son la educación, la economía, la paz, la seguridad han sido trastocados sumiendo a los darienitas en una situación de angustia y de temores que no permiten el normal desarrollo de esa región.
El aporte simbólico de 70 millones a los candidatos presidenciales por el Señor Enrique Iglesias, del Banco Interamericano de Desarrollo, representa una esperanza y un prometedor futuro si dentro de la mente del candidato triunfante hay visión de estadista, inteligencia, honestidad comprobada y capacidad para aprovechar hasta el último centavo, eficientemente, en el proyecto de crecimiento integral y superación de nuestros hermanos darienitas.
Refiriéndose a este aporte de 70.4 millones el editorial del Diario "El Panamá América", del día 23 de febrero del presente año dice: "De todos los préstamos concedidos por la entidad a Panamá, este es el de más pintoresco origen. A diferencia de otros su promoción y autoría estuvo virtualmente a cargo del sacerdote y Obispo de Darién, Monseñor Rómulo Emiliani.
Creemos, muy sinceramente, en los planes y propuestas de gobierno que debe presentar cada uno de los candidatos al pueblo como un medio de justificar sus aspiraciones presidenciales, pero cuando ellos resultan pura demagogia y letra muerta para nada han de servir a una nación que clama por la solución del hambre, la pobreza, el desempleo, la inseguridad pública, la corrupción y la falta de ayuda a regiones como el Darién en donde el Obispo Rómulo Emiliani, ha sido nervio y motor para mantener vivo el espíritu de niños, hombres, mujeres, acosados por la ignorancia y las enfermedades y que hoy reclaman con todas sus fuerzas mejores días para ese sector del país.
Casi al final de la administración del Partido Revolucionario Democrático con su presidente Ernesto Pérez Balladares la región selvática, indómita y reserva económica para las presentes y futuras generaciones del país, se ha mantenido olvidada a su propia suerte hasta el punto de que paramilitares y guerrilleros colombianos han hollado nuestro suelo y con ello nuestra soberanía de país libre e independiente.
Aspectos de la vida de esa olvidada provincia como son la educación, la economía, la paz, la seguridad han sido trastocados sumiendo a los darienitas en una situación de angustia y de temores que no permiten el normal desarrollo de esa región.
El aporte simbólico de 70 millones a los candidatos presidenciales por el Señor Enrique Iglesias, del Banco Interamericano de Desarrollo, representa una esperanza y un prometedor futuro si dentro de la mente del candidato triunfante hay visión de estadista, inteligencia, honestidad comprobada y capacidad para aprovechar hasta el último centavo, eficientemente, en el proyecto de crecimiento integral y superación de nuestros hermanos darienitas.
Refiriéndose a este aporte de 70.4 millones el editorial del Diario "El Panamá América", del día 23 de febrero del presente año dice: "De todos los préstamos concedidos por la entidad a Panamá, este es el de más pintoresco origen. A diferencia de otros su promoción y autoría estuvo virtualmente a cargo del sacerdote y Obispo de Darién, Monseñor Rómulo Emiliani.
Creemos, muy sinceramente, en los planes y propuestas de gobierno que debe presentar cada uno de los candidatos al pueblo como un medio de justificar sus aspiraciones presidenciales, pero cuando ellos resultan pura demagogia y letra muerta para nada han de servir a una nación que clama por la solución del hambre, la pobreza, el desempleo, la inseguridad pública, la corrupción y la falta de ayuda a regiones como el Darién en donde el Obispo Rómulo Emiliani, ha sido nervio y motor para mantener vivo el espíritu de niños, hombres, mujeres, acosados por la ignorancia y las enfermedades y que hoy reclaman con todas sus fuerzas mejores días para ese sector del país.