Mal estado de la Interamericana
Se trata de una vergüenza nacional. Nos llenamos la boca con los rascacielos y la imagen de Miami latinoamericana que muestra nuestra capital, pero seguidamente denudamos ante los visitantes el deplorable estado de la vía de acceso al Puente Centenario, hundida a los pocos meses de inaugurada, sólo como abrebocas para lo que sigue adelante, un real desastre.
Superado el puente, y aún bajo la impresión grotesca de la vía del Centenario hundida, sin excluir el daño de la losa del puente que está siendo reemplazada en su entrada Este, pese a su poco tiempo de uso, nos sorprende la autopista Arraiján - La Chorrera. Su estado es deplorable, picada por todos lados, repleta de parches pronunciados y una calzada tan irregular que da la impresión de que se transita por encima de un "rallo" de lavar. Eso es imperdonable, porque esta autopista recoge millones de balboas en peajes que no se revierten para lo que se previó legalmente, su ampliación, mejora y mantenimiento. Bien haría el Ministro si parte del tiempo que dedica a aparecer cada semana en los medios electrónicos de comunicación social, lo destinara a luchar por recuperar esos fondos y dirigirlos a lo que fueron establecidos., Panamá América
Pero después viene lo peor, una auténtica pesadilla. Un verdadero concierto de huecos y hundimientos de la peor factura. No hay manera de esquivar aquello. Y la peor parte se concentra hasta Antón, cubriendo con el grotesco espectáculo toda la mayor franja de desarrollo hotelero y playero de la República. La mayor parte del millón de turistas que entra al país cada año transita por esa vía. ¿Qué esperan para que Panamá muestre allí su mejor cara?
Superado el puente, y aún bajo la impresión grotesca de la vía del Centenario hundida, sin excluir el daño de la losa del puente que está siendo reemplazada en su entrada Este, pese a su poco tiempo de uso, nos sorprende la autopista Arraiján - La Chorrera. Su estado es deplorable, picada por todos lados, repleta de parches pronunciados y una calzada tan irregular que da la impresión de que se transita por encima de un "rallo" de lavar. Eso es imperdonable, porque esta autopista recoge millones de balboas en peajes que no se revierten para lo que se previó legalmente, su ampliación, mejora y mantenimiento. Bien haría el Ministro si parte del tiempo que dedica a aparecer cada semana en los medios electrónicos de comunicación social, lo destinara a luchar por recuperar esos fondos y dirigirlos a lo que fueron establecidos., Panamá América
Pero después viene lo peor, una auténtica pesadilla. Un verdadero concierto de huecos y hundimientos de la peor factura. No hay manera de esquivar aquello. Y la peor parte se concentra hasta Antón, cubriendo con el grotesco espectáculo toda la mayor franja de desarrollo hotelero y playero de la República. La mayor parte del millón de turistas que entra al país cada año transita por esa vía. ¿Qué esperan para que Panamá muestre allí su mejor cara?