Mano de obra panameña: potencial infinito
La empresa privada se queja de mano de obra panameña improductiva y un Código de Trabajo injusto con los empresarios. Muchos empleados panameños se quejan de explotación por parte de las compañías. ¿Quién tiene la razón? Pues como en todos los temas en los cuales juega un papel determinante las relaciones humanas, no existe ecuación perfecta aplicada a todas las situaciones. En otras palabras, cada caso tiene su particularidad, que en último momento toca a los jueces dilucidar. Sin embargo, todos podemos mejorar nuestras condiciones de trabajo y al mismo tiempo beneficiar la productividad de la empresa.
Se necesita un cambio en la cultura laboral del panameño y un compromiso por parte de los empresarios. Y es que, todos debemos tener como finalidad no sólo hacer de la mano de obra panameña una de las más productivas de Centroamérica, sino de elevar el nivel de vida de los trabajadores. Para los trabajadores, habría que hacerse la pregunta: ¿Cómo puedo mejorar mi trabajo?; para los empresarios, ¿Cómo puedo hacer que los colaboradores se sientan felices de trabajar para mi? Al establecer estrategias sencillas, pero efectivas, resolviendo estas simples interrogantes, todos ganaremos. Este nuevo enfoque, empieza con: no ver más las relaciones de trabajo como dos bandos contrarios, sino como un equipo que se dirige hacia una sola meta: la satisfacción de todos.
No hay que hacer grandes estudios sociológicos o jurídicos, para medir las capacidades de los panameños, basta observar la historia deportiva, el Canal de Panamá, panameños trabajando en la NASA, en Wall Street, en la ONU y otros ejemplos de eficiencia y de éxito. La alegría, el ingenio, el coraje, la amabilidad y la humildad, son condiciones innatas de nuestra idiosincrasia, las cuales constituyen fortalezas para la productividad.
Hagamos un compromiso con nuestro pequeño pero gran país, para beneficio de nosotros y de nuestras futuras generaciones.
Se necesita un cambio en la cultura laboral del panameño y un compromiso por parte de los empresarios. Y es que, todos debemos tener como finalidad no sólo hacer de la mano de obra panameña una de las más productivas de Centroamérica, sino de elevar el nivel de vida de los trabajadores. Para los trabajadores, habría que hacerse la pregunta: ¿Cómo puedo mejorar mi trabajo?; para los empresarios, ¿Cómo puedo hacer que los colaboradores se sientan felices de trabajar para mi? Al establecer estrategias sencillas, pero efectivas, resolviendo estas simples interrogantes, todos ganaremos. Este nuevo enfoque, empieza con: no ver más las relaciones de trabajo como dos bandos contrarios, sino como un equipo que se dirige hacia una sola meta: la satisfacción de todos.
No hay que hacer grandes estudios sociológicos o jurídicos, para medir las capacidades de los panameños, basta observar la historia deportiva, el Canal de Panamá, panameños trabajando en la NASA, en Wall Street, en la ONU y otros ejemplos de eficiencia y de éxito. La alegría, el ingenio, el coraje, la amabilidad y la humildad, son condiciones innatas de nuestra idiosincrasia, las cuales constituyen fortalezas para la productividad.
Hagamos un compromiso con nuestro pequeño pero gran país, para beneficio de nosotros y de nuestras futuras generaciones.
Para colocar un puesto se toma en cuenta la actividad y el espacio, se cobra a B/.0.15 centésimos el metro cuadrado.
Para tener un local allí hay que poseer carnet de salud vigente.
Laadjudicación primero es temporal (tres meses), por si el negocio va mal y quieran irse, después como lo establecen las leyes se proceden a hacer un contrato de arrendamiento anual.
Hay muchos locales en el Mercado Agrícola Central que son de asiáticos.